Un taxi con cuidadora, la solución para adaptar el transporte escolar a las dos niñas con pluridiscapacidad motórica de Langreo

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Taxi con cuidadora
Taxi con cuidadora

Tras 14 meses de espera y la intervención del Defensor del Pueblo, Educación da respuesta a la reivindicación de las familias poniendo fin a los dificultosos trayectos a pie que las menores, con una discapacidad del 78%, tenían que realizar a diario

12 mar 2026 . Actualizado a las 10:34 h.

Tras una larga batalla librada en el ámbito administrativo y también con los difíciles 400 metros de trayecto que cada día tenían que recorrer para coger el autobús escolar, las dos niñas de La Foyaca (Langreo), ambas con un 78% de discapacidad y pluridiscapacidad motórica, han logrado hoy que la Consejería de Educación les dé solución.

Durante 14 meses, las madres de las dos menores con Síndrome de Angelman, una condición neurológica que afecta severamente a su equilibrio y coordinación motora, han peleado por algo que la lógica dictaba como un derecho básico: que sus hijas tuvieran una parada de autobús escolar frente a sus casas o un transporte que no las obligara a desplazamientos arriesgados por su dificultad para caminar.

El pasado viernes, a última hora, el teléfono de Sheila Fernández, madre de una de las niñas, sonó con la noticia que tanto habían esperado. A partir de esta semana, que finalmente se ha materializado hoy jueves, 12 de marzo, un taxi con cuidadora recogerá a las niñas para llevarlas a su centro educativo.

«Han sido 14 meses de lucha sin descanso, ni en verano tan siquiera», relata Sheila, con una voz en la que se mezcla el alivio con una fatiga acumulada que no desaparece por el mero hecho de haber logrado una solución para las niñas. Para ella, este proceso no ha sido solo una gestión administrativa, sino un desgaste emocional que lo invade todo: «este ha sido un tema que te invade la mente, el corazón, te absorbe porque está todo centrado ahí, no entiendes que con lo que tienen las niñas no se les dé, y tienes que estar mendigando y peleando», manifiesta Sheila Fernández.

En opinión de la misma, la discapacidad severa es, a menudo, una gran desconocida para la sociedad y, se atreve a decir, también para las instituciones que deberían velar por ella. Sheila no ve adecuado el sistema de valoraciones al considerarlo superficial y alejado de las necesidades reales de los niños, y es que no comprende cómo un grupo de técnicos puede decidir el futuro y los apoyos de un menor en una sesión fugaz.

«En 10 minutos no se puede valorar la vida de un niño», lamenta, señalando que «tú puedes pasar 10 minutos conmigo y pensar que suerte ha tenido que su hija está bien, pero no pases 24 horas conmigo». Es en ese día a día, en la vigilancia constante y el esfuerzo físico permanente, donde ella entiende que se mide la verdadera magnitud de la dependencia.

El camino de las dos niñas, de 10 y 9 años, y de sus familias ha sido una sucesión de obstáculos desde que fueron diagnosticadas de un síndrome genético. Según se sincera Sheila Fernández, entraron en un laberinto de médicos y soledad donde «no encuentras apoyo». Ya en la etapa de escolarización, la falta de un convenio regulador para los centros de educación especial y la escasez de auxiliares solo agravan una situación en la que las familias sienten que sus derechos se diluyen en el papeleo. «El mundo de la discapacidad, y me da igual el tipo de enfermedad o el síndrome que sea, es un mundo desconocido, no hay apoyos y es a lo que nos enfrentamos cada día», asevera Sheila.

Sufrimiento y agotamiento

Para la misma, el retraso de más de un año en conceder el transporte adaptado deriva en «agotamiento». Es un sufrimiento que, dice, suele vivirse de puertas hacia dentro, en la intimidad de los hogares que se ven obligados a luchar por cada recurso: «las familias que tenemos hijos con alguna dificultad sufrimos mucho. El problema es que sufrimos en silencio», manifiesta la misma satisfecha con haber roto el silencio en esta ocasión.

Además, la mediación del Defensor del Pueblo ha sido clave para que la Consejería de Educación diera una solución para acercar el transporte escolar a las dos niñas con pluridiscapacidad motórica.

Si bien el anuncio les llegó a las madres de las pequeñas el viernes, quedaron a la expectativa de cuando se haría efectiva la solución al ser el lunes jornada no lectiva en Langreo y quedar pendientes algunos detalles del «papeleo». Finalmente, hoy jueves, el anuncio se ha convertido en solución efectiva para las pequeñas y en alivio para las familias.