Cinco premios internacionales en menos de dos semanas: la gran hazaña de un fotógrafo asturiano
ASTURIAS
Con estos ya son 110 los reconocimientos que avalan su talento y compromiso con la fotografía a nivel mundial
14 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.No ha pasado ni un mes desde que el reportero gráfico asturiano Mario Suárez Porras consiguió un primer premio en uno de los eventos de fotografía de naturaleza más prestigiosos del mundo y ya aumentado su palmarés con cinco nuevos reconocimientos internacionales. Obtenidas todas en los últimos 15 días, estas reputadas distinciones ponen de relieve su talento frente al objetivo de una cámara y refuerzan su posición en la élite de los profesionales de la imagen, situándole como un referente en el retrato de paisajes y vida natural.
Después de hacerse con una medalla de oro en el Festival de las Aves de Francia, este profesor del colegio de Las Dominicas, en Oviedo, ha coronado el podio del Asferico Photo Contest, el certámen de fotografía de naturaleza más prestigioso de Italia, con una imagen tomada hace ya 18 años. «Estas pasadas navidades, mientras organizaba mi archivo, me encontré con ella y me pareció interesante enviarla al concurso, que en ese momento estaba abierto», asegura el docente que transmite a sus alumnos valores como el respeto y el cuidado del medioambiente.
La fotografía premiada fue captura en una «fría mañana de invierno» en un vertedero a cielo abierto del sur de España. En ella se observan numerosas cigüeñas y otras aves, como gaviotas, alimentándose entre los restos de basura. Una imagen con la que Mario Suárez pone de manifiesto el impacto devastador de la contaminación sobre la fauna, mostrando cómo los pájaros luchan por sobrevivir entre plásticos y restos que ponen en riesgo su vida y su bienestar.
«Esta situación es un arma de doble filo. En su búsqueda de alimento para sobrevivir, muchas aves acaban muriendo al ingerir plásticos mezclados con restos de comida o porque cuerdas y otros residuos se enredan en sus patas, provocándoles heridas que pueden hacerles perder o gangrenar esos miembros», denuncia, antes de señalar, que «afortunadamente, ese vertedero ya está clausurado, aunque todavía existen muchos similares en Europa y, sobre todo, en otros continentes donde la conciencia medioambiental es menor».
Tras este reconocimiento, llegaron dos menciones de honor otorgadas por el jurado del Glanzlichter Photo Competition, «el segundo concurso de fotografía de naturaleza más importante de Alemania». Una de estas prestigiosas distinciones la obtuvo con una imagen de uno de los lugares de la Tierra más parecidos al planeta Marte: el río Tinto, en Huelva. «Utilicé una velocidad de obturación muy baja, de aproximadamente medio minuto, lo que permitió que el movimiento del agua se transformara en estelas y aportara a la escena un carácter aún más mágico», explica
La otra mención de honor la obtuvo con una instantánea protagonizada por un cormorán sobrevolando una galerna en la costa occidental de Asturias. «Es una fotografía muy especial para mí, ya que me ha dado muchas alegrías, entre ellas haber sido la ganadora absoluta del Festival de las Aves de Francia hace cuatro años», asegura el asturiano, que por primera vez asistirá a la gala de entrega de estos premios, donde se reunirá con algunos de los fotógrafos de naturaleza más destacados del mundo y podrá compartir su trabajo y experiencia a nivel internacional.
En los recién fallados British Wildlife Photography Awards, el asturiano ha obtenido un segundo premio en la categoría Animales en su entorno y una Mención de Honor en la categoría Blanco y negro. «Ambas fotografías fueron tomadas durante un viaje que realicé a las Tierras Altas de Escocia en el invierno de 2020 para fotografiar las liebres de montaña que habitan allí. En invierno estas liebres adquieren un pelaje casi completamente blanco, lo que las hace especialmente bellas y les permite camuflarse perfectamente en el paisaje nevado de esas montañas», dice el que también es presidente de la asociación asturiana de fotógrafos de naturaleza.
Con estos ya son 110 los reconocimientos internacionales que avalan su talento y compromiso con la fotografía a nivel mundial. Cada uno de ellos refleja «el esfuerzo, la constancia y la pasión» que Mario Suárez Porras invierte en capturar la belleza del mundo natural. «Son muchas las horas que llevo dedicando a la fotografía durante más de veinte años. Por eso, cada vez que recibo un premio importante, no puedo evitar pensar en las horas que estuve lejos de mi esposa e hijos, y eso duele incluso más que el propio esfuerzo», confiesa. Por eso, casi todos sus galardones, por no decir todos, se los dedica a su familia.