¿Se acerca Asturias a su techo de empleo? Las vacantes bajan mientras las empresas descartan contratar más

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

F. Sotomonte

El 93,3% de las empresas que no tienen vacantes aseguran que no buscan trabajadores simplemente porque no los necesitan. Solo un 3,2% atribuye la falta de contratación al elevado coste laboral y un 3,6% a otras causas

21 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias cerró 2025 como una excepción dentro del mapa laboral español. Fue la única comunidad autónoma en la que se redujo el coste laboral por trabajador y mes en el cuarto trimestre, y también la única en la que descendieron los salarios en términos interanuales. Mientras en el conjunto del país las empresas asumieron un encarecimiento medio del 3,8% en sus costes laborales, hasta 3.382,48 euros por empleado, en el Principado el importe se rebajó un 1%, hasta 3.236,05 euros, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra sitúa a Asturias como la octava comunidad con mayor coste laboral, aunque todavía por debajo de la media nacional.

La bajada tiene una explicación principal: el retroceso de los salarios. El coste salarial total, que incluye salario base, complementos, horas extraordinarias y atrasos, siempre en bruto, cayó un 1,4% y quedó en 2.427,63 euros mensuales. Si se atiende al salario ordinario, el descenso fue incluso algo mayor, del 1,5%, al pasar de 1.981 a 1.951 euros brutos mensuales en apenas un año. Se trata de un comportamiento singular en un ejercicio marcado por una inflación del 2,7%, que ha seguido presionando al alza el precio de la vivienda y otros gastos básicos de los hogares.

Por sectores, la construcción fue la actividad con el ajuste más acusado, con un recorte cercano a los cien euros en el salario ordinario mensual y una caída del 9,8% en el coste salarial total. En la industria apenas hubo variación, con un leve aumento de dos euros en el salario ordinario, mientras que en los servicios se produjo una reducción de 23 euros. Este comportamiento vuelve a reflejar una tendencia que economistas y agentes sociales vienen señalando desde hace años: el peso creciente de actividades de servicios de bajo valor añadido en la economía regional y la pérdida de empleo en ramas industriales tradicionalmente mejor remuneradas, como la siderurgia.

Aun así, el descenso salarial no significa que contratar resulte hoy más barato en todos los conceptos. Los costes no salariales, encabezados por las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, aumentaron un 0,3% y alcanzaron los 808,42 euros por trabajador. Es decir, las empresas pagaron algo más en cotizaciones, pero menos en salarios, lo que dejó el balance final en negativo. También el coste laboral por hora efectiva trabajada se redujo ligeramente, un 0,3%, hasta 27,33 euros.

Pero el dato más revelador de la encuesta quizá no esté en el salario, sino en las vacantes. Asturias cerró el cuarto trimestre con 1.628 puestos sin cubrir, apenas siete menos que un año antes, pero consolidando una tendencia descendente que ya dura varios ejercicios: 2.740 vacantes en 2022, 1.701 en 2023, 1.635 en 2024 y ahora 1.628. La lectura del INE sobre este indicador ofrece una pista relevante sobre el momento del mercado laboral asturiano: el 93,3% de las empresas que no tienen vacantes aseguran que no buscan trabajadores simplemente porque no los necesitan. Solo un 3,2% atribuye la falta de contratación al elevado coste laboral y un 3,6% a otras causas.

La vacante, en términos estadísticos, no equivale a desempleo ni a oferta publicada en portales de empleo. El INE considera vacante todo puesto creado, libre o a punto de quedar libre para el que la empresa está dando pasos activos de contratación y que espera cubrir de forma inmediata. Por eso, su reducción puede interpretarse de dos maneras: o bien hay menos necesidad real de ampliar plantillas, o bien las empresas se mueven en un escenario de estabilidad en el que las necesidades básicas de personal ya están cubiertas.

Ese dato abre una pregunta de fondo. ¿Hasta qué punto Asturias se acerca a una situación de pleno empleo estructural en determinados sectores? La respuesta exige cautela, porque la región sigue manteniendo tasas de paro superiores a las de algunas autonomías del norte peninsular. Sin embargo, el hecho de que la inmensa mayoría del tejido empresarial no atribuya la ausencia de nuevas contrataciones al coste, sino a la falta de necesidad productiva, indica que el freno actual no está tanto en el precio del trabajo como en el ritmo de actividad económica.

En el conjunto de España, mientras tanto, las vacantes crecieron hasta 155.737, la segunda cifra más alta de toda la serie histórica, con el 86,3% concentradas en servicios. Allí también el 91% de las empresas sostiene que no contrata porque no necesita más plantilla. Asturias comparte, por tanto, ese patrón general, aunque con una singularidad: menos vacantes, salarios a la baja y un coste laboral que rompe la tendencia nacional. Una combinación poco habitual que retrata una economía regional en la que el empleo resiste, pero donde la mejora retributiva sigue sin consolidarse.