Guía de la «vía fiscal asturiana»: todo lo que debes saber para no perder ni un euro en la declaración de la renta 2025
ASTURIAS
El Principado refuerza su apoyo a las familias con el aumento de la bonificación por descendiente y estrena deducciones por enfermedad celíaca y residencia en concejos con riesgo demográfico
01 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Principado de Asturias ha arrancado la maquinaria fiscal para la campaña de la renta 2025 y lo ha hecho con un objetivo ambicioso: que ni un solo beneficio autonómico se quede desaprovechado por desconocimiento de quienes tienen que presentar la declaración a partir del próximo 8 de abril. Así, el Gobierno autonómico presentaba ayer martes la ofensiva informativa «Declárate asturiano. Asturias me renta», iniciativa para dar a conocer la casi treintena de deducciones que conforman la denominada «vía fiscal asturiana», un ecosistema de incentivos diseñado para aliviar el bolsillo de las familias y fomentar el asentamiento en el territorio. Entre las novedades que incluye esta campaña, el Principado aumenta la bonificación a las familias por descendiente, estrena deducciones por enfermedad celíaca y por residencia en concejos con riesgo demográfico, además de la ventaja que supone la reforma fiscal aprobada en noviembre del pasado año, que conlleva la rebaja de un punto el tipo que se aplica al primer tramo del IRPF, que pasa del 10 al 9 por ciento, e incrementa el mínimo personal y familiar exento, congelado desde hace una década.
Sin embargo, hay una advertencia crucial en la que el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, incidía durante la presentación de la campaña: el borrador que Hacienda remite es ciego ante estas ventajas. Es decir, las deducciones asturianas no aparecen aplicadas por defecto, por lo que es el ciudadano quien debe tenerlas en cuenta y aplicarlas manualmente. No hacerlo supone renunciar a los beneficios de una bolsa común de 133 millones de euros, cifra que el Principado estima que podrían ahorrar los contribuyentes, especialmente aquellos con rentas medias y trabajadoras por debajo de los 35.000 euros anuales.
Pero para resolver con éxito esta campaña del IRPF, el Principado establece tres mandamientos básicos. Primero, la proactividad: no basta con cumplir los requisitos, como se decía anteriormente, hay que escribirlos en la casilla correspondiente para que la deducción se aplique correctamente. Segundo, el rigor con los ingresos: la mayoría de estos beneficios están sujetos a topes de base imponible que oscilan, según el caso, entre los 26.000 y los 45.000 euros, en función de si la declaración se hace de forma individual o conjunta. Por último, la custodia de pruebas: desde facturas de libros de texto hasta contratos de alquiler o certificados médicos, todo debe estar debidamente documentado ante una posible inspección.
Esta es la guía de la «vía fiscal asturiana» que puedes seguir para no perder ni un euro en la declaración de la renta 2025:
Familia y natalidad
Uno de los bloques más destacados en la fiscalidad asturiana es el de las deducciones familiares. Los contribuyentes pueden aplicar una rebaja de hasta 600 euros por cada hijo menor de 25 años que conviva en el hogar, siempre que se cumplan unos requisitos de renta que van desde los 35.000 euros en la declaración individual a los 45.000 de la declaración conjunta. A ello se suma la deducción por gastos en centros de 0 a 3 años, que permite desgravar hasta el 15% del coste (con un máximo de 500 euros), porcentaje que se eleva al 30% en concejos en riesgo de despoblación. También existen incentivos específicos para partos múltiples, de 1.000 euros por cada hijo nacido; adopciones, con deducciones que llegan a los 1.500 euros en el caso de las adopciones internacionales); y por acogimiento tanto de menores, en función del tiempo de acogida, como de mayores de 65 años. En ambos casos pueden deducirse hasta 500 euros si se conviven más de 183 días durante un año o 250 si fueron más de 90 días.
En el ámbito de las estructuras familiares, el Principado contempla deducciones de 1.000 y 2.000 euros para familias numerosas, según su categoría, así como una ayuda de 500 euros para familias monoparentales, siempre que no exista custodia compartida. Estas medidas buscan compensar el esfuerzo económico asociado al cuidado y mantenimiento de descendientes.
Vivienda y emancipación
La vivienda concentra otro de los grandes bloques de beneficios fiscales. El alquiler de la vivienda habitual permite deducir el 10% de las cantidades abonadas, con un máximo de 500 euros, aunque este porcentaje se eleva hasta el 30% (con límite de 1.500 euros) para jóvenes hasta los 35 años, familias numerosas o monoparentales. Este mismo porcentaje reforzado se aplica en concejos con problemas demográficos.
En cuanto a la compra, Asturias mantiene deducciones del 5% para jóvenes y colectivos específicos, además de incentivos adicionales en zonas rurales y un régimen singular para vivienda protegida que permite deducir hasta el 100% del gasto con determinados límites. Igualmente, se establecen beneficios fiscales del 3% de las cantidades satisfechas para la adquisición o adecuación de vivienda habitual para contribuyentes con discapacidad o con personas a cargo que tengan una discapacidad a partir del 65%.
Los propietarios que tengan viviendas arrendadas también podrán deducir gastos que se deriven del arrendamiento, como pueden ser lo de formalización de contratos, impagos o reparación y conservación de la vivienda, aunque se trata de ventajas sometidas a condiciones como que el arrendamiento sea para vivienda habitual y se alquile a precios sociales. El límite deducible es de 500 euros anuales.
El apoyo a la emancipación juvenil constituye otra de las líneas estratégicas. Los menores de 35 años pueden beneficiarse de deducciones por gastos vitales (vivienda, transporte, tecnología o formación) que alcanzan los 2.000 euros en los contribuyentes de hasta 25 años. Además, quienes abandonen el hogar familiar pueden deducirse hasta 1.000 euros por los costes asociados a su independencia, siempre que mantengan la residencia fuera del domicilio de origen durante al menos tres años.
Reto demográfico
Especial relevancia tienen también en el Principado las medidas orientadas al reto demográfico. Los residentes en concejos en riesgo de despoblación pueden acceder a deducciones adicionales de 1.000 euros por nacimiento de hijos, la misma cuantía por el establecimiento como autónomos o deducir la totalidad de los abonos por el uso de transporte público. Estas políticas buscan fijar población en el medio rural mediante incentivos fiscales directos.
Educación y sanidad
En el ámbito educativo, los contribuyentes pueden deducir el 100% del gasto en libros de texto y material escolar para alumnos de Primaria y Secundaria, con cuantías que varían entre los 50 y los 100 euros por hijo función de los tramos de renta y del tipo de declaración, si es individual o conjunta. No obstante, para las familias numerosas la horquilla va entre los 75 y los 150 euros por descendiente y tipo de declaración.
La «vía fiscal asturiana» también contempla deducciones específicas en materia sanitaria, siendo novedad en esta campaña del IRPF la ayuda de 100 euros por cada miembro de la unidad familiar con diagnóstico de celiaquía, o mecanismos para evitar que determinadas subvenciones —como las destinadas a pacientes con ELA— pierdan efecto por su tributación.
En este capítulo, también hay que tener en cuenta que el Principado contempla una deducción de 1.000 euros por cada descendiente en caso de fallecimiento de progenitor por accidente laboral.
Empleo y atracción de talento
El sistema incluye además incentivos vinculados al empleo y la atracción de talento con el objetivo de reforzar la competitividad del territorio y captar profesionales. Se contemplan deducciones del 100% por gastos de formación en sectores altamente cualificados (hasta 2.000 euros de límite), así como la deducción del 15% de los gastos generados por el traslado de residencia a Asturias por motivos laborales, con beneficios que pueden extenderse durante varios ejercicios.
Sostenibilidad e Inversión
La normativa autonómica también incorpora deducciones relacionadas con la sostenibilidad y la inversión. En este sentido, la compra de vehículos eléctricos permite desgravar el 15% del coste siempre que no supere los 50.000 euros, mientras que la certificación de gestión forestal sostenible posibilita un beneficio fiscal del 30% de lo invertido, con un máximo de 1.000 euros; y la inversión en empresas de nueva creación también cuentan con incentivos específicos del 30% de lo aportado, limitado a 6.000 euros al año.