La hostelería de Asturias duplica su facturación tras la pandemia

ASTURIAS

Terraza en Gijón
Terraza en Gijón Paco Paredes | EFE

La patronal asturiana señala que espera «un nuevo ciclo de crecimiento» y advierte de la brecha territorial en el Principado

11 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

A pesar de haber sido el sector más castigado por las restricciones de movilidad y el confinamiento durante la pandemia, la hostelería en Asturias ha experimentado una recuperación a pasos agigantados, consolidándose en el presente como un pilar fundamental del crecimiento del sector servicios en la comunidad. Los revelan los datos de la Estadística estructural de empresas del INE pero esa tendencia al alza ha sido refrendada por la propia patronal, OTEA, cuyo presidente, Javier Martínez, ha señalado recientemente que, tras la superación del periodo postcovid, Asturias debe «valorar un nuevo ciclo de crecimiento» en el sector.

La comparativa entre los años 2020 y 2024, basada en la Estadística Estructural de Empresas del INE, revela una transformación profunda en la estructura del sector. En el año 2020, marcado por la crisis sanitaria, el número de locales de hostelería en Asturias era de 8.057, con una cifra de negocios de 797.367 miles de euros y un personal ocupado de 27.239 personas. Cuatro años después, los datos de 2024 muestran un salto cuantitativo: el número de locales ha ascendido a 9.731, la cifra de negocios se ha disparado hasta los 1.967.578 miles de euros y el personal ocupado alcanza las 32.177 personas. Este incremento en la facturación, que supone más del doble que en el inicio de la década, convive con nuevos retos en la rentabilidad; según el punto de vista de la patronal. En su balance, advierte que los márgenes se ven mermados por el alza de los costes fijos, la inflación y cambios en el consumo, como el auge del «tardeo» en detrimento de las cenas.

Durante la pandemia el sector de la hostelería tuvo que afrontar cierres prolongados y muchas restricciones, pero también con un paraguas. La gestión de las ayudas se estructuró en varios niveles, destacando el Plan de Medidas Extraordinarias estatal (RDL 5/2021) que destinó 7.000 millones de euros a empresas y autónomos para el pago de deudas y costes fijos. En el ámbito regional, el Gobierno de Asturias habilitó un Fondo de Rescate de 100 millones de euros en su presupuesto de 2021, del cual se estima que entre 60 y 70 millones fueron destinados directamente a la hostelería y el turismo. Además, a finales de 2020, se movilizaron 33,5 millones de euros adicionales en ayudas directas de pago rápido para paliar el cierre total decretado en noviembre de aquel año. A estas inyecciones directas se sumó el impacto de los ERTE de fuerza mayor, que supusieron el mayor ahorro de costes operativos para las empresas al asumir el Estado gran parte de los salarios y las cotizaciones a la Seguridad Social.

El auge en servicios

Como balance general, el tejido empresarial de Asturias ha mostrado una variación significativa entre 2020 y 2024, orientándose hacia una mayor tercerización y especialización en servicios. El total del sector servicios en el Principado ha pasado de 30.931 locales en 2020 a 49.313 en 2024, lo que representa un crecimiento del 59% en el número de establecimientos. La cifra de negocios global del sector se ha doblado, se ha incrementado en un 98%, pasando de algo más de 5,1 millones de euros a superar los 10,1 millones. En términos de empleo, el personal ocupado en servicios ha crecido un 50%, situándose en 150.175 personas. 

Tras el balance de la última festividad, la patronal OTEA ha calificado los resultados de la Semana Santa 2026 como «buenos», situando la ocupación media en un 87,40%, lo que supone un crecimiento de cuatro puntos respecto al año anterior. No obstante, el sector advierte de que se ha alcanzado un techo en la rentabilidad debido al aumento de los costes operativos y a cambios en los hábitos de consumo, como el fenómeno del «tardeo», que ha desplazado la demanda de las cenas y el ocio nocturno. El presidente de la organización, Javier Martínez, ha subrayado que, tras años de incremento constante, el sector entra en una fase de consolidación donde el reto es lograr que el crecimiento sea «sostenible y rentable», especialmente ante problemas como las cancelaciones de última hora y los «no-presentados» en las reservas de restauración.

Además el balance de la patronal pone de relieve una nueva brecha territorial, con llenos casi totales en Oviedo, Gijón y el Oriente asturiano frente a una ocupación del 57,78% en el Occidente, zona para la que se reclama una mayor promoción de eventos. A este desequilibrio se suma la «escasez de personal cualificado», una problemática estructural que en algunos casos impidió la apertura total de terrazas durante el puente y que se ve agravada por la falta de vivienda para trabajadores temporales en las áreas de mayor afluencia turística. Para paliar estas deficiencias, OTEA propone reforzar la formación especializada y avanzar en sistemas de reservas con penalizaciones digitales que protejan los márgenes de beneficio de los establecimientos