El occidente astur, modelo de gestión sostenible, alerta: «Pinta muy mal, en Luarca pasamos de descargar 2.000 ó 3.000 kilos diarios a 50 ó 60»
08 abr 2026 . Actualizado a las 11:22 h.Las poblaciones de pulpo están en pronunciado declive en el Cantábrico. La situación es más preocupante dado que no hace muchos años la pesquería del pulpo era una de las más pródigas de la zona. El panorama es muy preocupante: «Una cofradía como la nuestra, la de Luarca, pasó de descargar unos 2.000 ó 3.000 kilos diarios de pulpo a 50 o 60. Con estos registros es normal que muchos barcos ya no se dediquen a ese arte, porque no es rentable. Los pocos que lo hacen en esta cofradía, ya solo dos, estaban pescando de 20 a 30 kilos diarios. Eso no te da para vivir. Éramos 10 o 12 barcos pescando entre 200 y 300 kilos diarios de pulpo, pero ahora quedan solo dos, que malviven, ingresando para pagar la Seguridad Social y poco más con el pulpo y cuatro andaricas que les entraban en las nasas», señala Manuel Jesús Iglesias, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores Nuestra Señora del Rosario, de Luarca.
En marzo se confirmaron los peores pronósticos con los registros de capturas de pulpo del Cantábrico en Asturias (se pesca en el occidente, con 40 embarcaciones adscritas al plan de explotación desde Figueras hasta Oviñana) y el Principado decretaba una veda este mes de abril, tanto a pie como en embarcación. La veda se prolongará el resto del año y desde el 1 de mayo al 31 de diciembre los profesionales podrán capturar una cuota accesoria (la que entra de manera inevitable y no intencionada mientras se pesca otra especie principal) de 15 kilos. Y se admitirá la captura de dos pulpos diarios para la pesca recreativa.
Sobre la pesquería del pulpo, Manuel Jesús Iglesias hablar claro: «Tengo que hacerlo, porque la pesca es lo mío, mi forma de vida y la están fastidiando». Por eso dice que el futuro en lo que respecta al pulpo lo ve muy complicado: «Una veda de un mes mal no le vendrá, porque es ahora cuando desova, pero tiene difícil solución. Lo veníamos vaticinando desde hace tres años, porque todo iba a peor. La causa no es la sobreexplotación, porque cada año hay menos barcos que se dedican al pulpo. Desde hace tiempo se están tomando medidas de control y la especie aquí no se recupera».
Entonces, ¿cuál es la causa?: «Ya se sabe el dicho de que quien quiera mentir que hable de la mar. Nosotros creemos que es debido sobre todo al cambio de hábitat del mar en el occidente asturiano en cuanto a falta de algas, laminaria... Eso le tiene que estar afectando al pulpo, porque el que tenía que recalar aquí se fue a las costas francesas, inglesas, al Canal de la Mancha, donde tiene superpoblación. Si va allí y huye de aquí, por algo será, porque la temperatura del agua subió y el agua está cambiando».
«El mar en esta zona está súper contaminado . Deberían revisar de forma exhaustiva los emisarios de grandes fábricas que vierten al mar, porque la falta de laminaria, la eliminación de algas, tiene un motivo. De acuerdo con que la temperatura del agua no es la idónea, pero todo influye. No falta pulpo porque haya habido sobreexplotación, porque la angula está súper regulada, cada año se asfixia más al angulero, y cada vez hay menos angula en las rías. Aquí toda la vida se vivió del pulpo. Abríamos en enero y hasta junio y julio no sacabas las nasas. No había vedas ni nada y andabas todo el año al pulpo. ¿Sobreexplotación? Cuando yo empecé en Luarca éramos 20 embarcaciones, después bajamos a 10 y ahora quedan 2 exclusivas del pulpo. Lo que digo es que igual que nos exigen a nosotros para ir a faenar, deberían ser igual de estrictos y con análisis independientes con las grandes empresas que vierten al mar», añade el patrón mayor de Luarca.
Sobre las ayudas como compensación por la veda, concluye: «Las ayudas son eso, ayudas, no son la panacea. Que nadie piense que un barco va a ganar más. La mejor ayuda es poder trabajar».