Hombres asturianos que buscan deconstruirse para hacer frente al machismo: «En un contexto aparentemente antifeminista, la experiencia con jóvenes ha sido muy positiva»
ASTURIAS
La iniciativa Mozos de Cabranes trabaja para crear un espacio seguro de conversación, combinando el trabajo dentro del grupo con las actividades en el exterior
24 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Revisarse, cuestionarse y trabajar colectivamente los efectos del machismo en sus vidas: este es el principal objetivo de los Mozos de Cabranes. Un grupo que nació hace ya diez años de la mano de tres vecinos de este concejo asturiano. Actualmente, son seis los hombres que forman parte de esta iniciativa, que se reúnen periódicamente para compartir inquietudes, expresar emociones y desarrollar dinámicas que, desde una perspectiva feminista, les ayudan a analizar «cómo el machismo nos atraviesa a todos los hombres», explican desde el grupo.
Los Mozos de Cabranes surgieron con un objetivo claro: asumir la responsabilidad individual en la transformación de actitudes y comportamientos y deconstruirse, sin delegar ese trabajo exclusivamente en las mujeres. Hace seis años que Diego López se incorporó al grupo. Desde entonces, el asturiano ha tenido la oportunidad de compartir con sus compañeros sus preocupaciones y experiencias. El grupo se reúne cada quince días en sesiones de tres horas en las que se abordan temáticas diversas que despiertan el interés de sus miembros. «Intentamos mantener un grupo reducido para favorecer la confianza y la profundidad de las conversaciones», explica López.
Cada sesión está dinamizada por uno de los integrantes y en ellas se tratan una amplia variedad de temas: «Hablamos de cómo abordar con nuestros hijos la sexualidad, de cómo repartir las tareas domésticas, de cómo afrontar el cuidado de nuestros padres e, incluso, reflexionamos sobre nuestra propia sexualidad. Abordamos todos los temas que puedas imaginar que atraviesan el género».
Además de sus sesiones internas, los Mozos de Cabranes han querido dar a conocer su iniciativa en el resto del Principado. El trabajo exterior se materializa en distintos talleres, como el celebrado el pasado 8 de abril en Piloña, en el que el grupo exploró y reflexionó sobre cuál era la responsabilidad de los hombres dentro del sistema patriarcal.
Los Mozos de Cabranes han sentado un precedente en la creación de nuevos grupos de hombres. «El taller ha servido de impulso para la creación de un nuevo grupo en la zona. Incluso surgió el interés de participantes de otras localidades como Nava o Llanes, lo que evidencia una creciente demanda de este tipo de espacios», asegura López.
Su iniciativa ha llegado incluso al instituto de Infiesto, donde parte de los miembros de este grupo han impartido talleres y actividades que invitan al alumnado a reflexionar. «En un contexto aparentemente marcado por el discurso antifeminista, en el que parece que los chicos se están dejando llevar por las nuevas expresiones del machismo, la experiencia con los jóvenes ha sido muy positiva», asegura Diego. «Cuando se les da espacio para participar y reflexionar, la respuesta es mucho mejor de lo que a veces se piensa». Para Diego, aunque persisten actitudes preocupantes, también se perciben avances en la forma en que los jóvenes se relacionan.
Tras más de una década de actividad, los Mozos de Cabranes continúan trabajando para crear un espacio seguro de conversación, combinando el trabajo dentro del grupo con las actividades en el exterior. Y es que, a pesar del paso del tiempo y de los cambios sociales a lo largo de estos años, la prioridad para este grupo de asturianos continúa siendo la misma: ofrecer un espacio donde los hombres puedan cuestionarse, apoyarse y avanzar hacia modelos de masculinidad más igualitarios.