Asturias Ganadera alerta que los conflictos con los «nuevos colonizadores» van en aumento

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

Xuan Valladares, portavoz de Asturias Ganadera
Xuan Valladares, portavoz de Asturias Ganadera PACO PAREDES | EFE

Ha vuelto a reclamar que se promueva una Ley de Patrimonio Sensorial que proteja ruidos y olores del campo

24 abr 2026 . Actualizado a las 12:14 h.

Asturias Ganadera ha advertido este viernes que los conflictos entre los habitantes tradicionales del medio rural y «los nuevos colonizadores» que provienen del ámbito urbano van en aumento. Por ello, ha vuelto a reclamar que se promueva una Ley de Patrimonio Sensorial que ayude a resolver esos problemas antes de que acabe la legislatura.

El PP ya llevó a la cámara asturiana hace poco más de un año una iniciativa que planteaba que los olores a estiércol, purines, cubiles o humo se incluyesen entre ese patrimonio sensorial a proteger, al igual que los sonidos emitidos por vacas, caballos, burros, gallos y otros animales de granja o domésticos y los ruidos generados por cencerros, campanas, cadenas ordeñadoras, tractores, segadoras, motosierras, taladros o radiales, entre otras herramientas.

La propuesta del PP para proteger por ley los sonidos y olores propios del medio rural asturiano, que contaba con el respaldo de las organizaciones agrarias, no fue tenida en cuenta en un pleno celebrado hace un año, ya que socialistas, IU y la diputada Covadonga Tomé votaron en su contra al considerar que en la práctica iba a ser inaplicable y no serviría para resolver los conflictos entre turistas y la gente de los pueblos. Tras su rechazo, Asturias Ganadera planteó a los grupos que votaron en contra que tomaran el protagonismo para volver a presentar dicha iniciativa con los matices que consideraran necesarios, si bien, según ha informado este viernes la organización, su propuesta ha sido desechada o no han obtenido respuesta.

Para Asturias Ganadera, que empezó en 2019 a alertar de los «conflictos crecientes entre los habitantes del medio rural, los visitantes y nuevos colonizadores que provienen del ámbito urbano», el problema sigue en aumento y «las quejas y denuncias se suceden, produciéndose casos absurdos donde alguna normativa permite la sanción al ganadero, como aquel mugido de una vaca que superaba los decibelios admitidos por la normativa municipal». En su opinión, Asturias ha perdido la oportunidad de aprobar una ley pionera en España que ahora barajan comunidades como Cantabria, País Vasco o Navarra, informa Efe.