Los docentes asturianos piden que se vuelva a aplicar la jubilación a los 60 años para todos los trabajadores

Manuel Noval Moro
Manuel Noval Moro REDACCIÓN

ASTURIAS

Un profesor dando clase
Un profesor dando clase GOBIERNO DE ASTURIAS

Los profesores contratados antes de 2011 pueden retirarse a esa edad, pero quienes firmaron después de esa fecha, que anuló la jubilación anticipada a raíz de la crisis financiera, están obligados a seguir hasta los 67

03 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La docencia asturiana se encuentra actualmente con un desequilibrio en las jubilaciones. Conforme a la normativa en vigor, una parte del profesorado se jubila a los 60 años y otra, a los 67. Este desajuste se produjo en 2011. En aquel año se produjeron varios recortes para hacer frente a la crisis financiera que se había desencadenado unos pocos años antes. Entre ellos, se eliminó la jubilación anticipada para los docentes, que entonces acababan su vida laboral a los 60 años. A partir de este cambio , todos los docentes que se incorporaron después del uno de enero de 2011, día en el que entró en vigor la nueva norma, entraron en el régimen general, que establece la edad de jubilación a los 67, mientras que los contratados antes mantienen la jubilación anticipada a los 60.

El sindicato Comisiones Obreras (CC.OO.) ha iniciado en Asturias una campaña de movilizaciones para conseguir que todo el profesorado, haya o no sacado plaza antes de 2011, y sea fijo o interino, se jubile a los 60 años. La razón, como explica el secretario general del sindicato de enseñanza de CC. OO. de Asturias, Borja Llorente, es que en el sistema educativo, a partir de cierta edad, se complica la docencia al tratar con niños y adolescentes, por una diferencia generacional muy grande, además de que requiere mucha energía.

La primera concentración para pedir la jubilación anticipada tuvo lugar recientemente en el Instituto Monte Naranco, de Oviedo, y está previsto que haya otras similares en otros centros, como el de Pando, también en Oviedo. La campaña se enmarca en el debate que está teniendo lugar actualmente en el ámbito nacional sobre el estatuto docente. Llorente señala que dicho estatuto, que regula las bases laborales de los trabajadores del área de Educación en toda España, está pendiente desde hace veinte años, mientras que otros como el de la Sanidad o la Administración General ya han sido suscritos.

«La crisis económica ya pasó, y ahora debemos recuperar esas jubilaciones, y el consenso social que había alrededor de ello», sostiene el representante sindical. Porque son muchos los docentes afectados por este parón normativo. Actualmente hay 12.000 profesores en Asturias, de los que 3.200 son mayores de 55 años, en lo que constituye la segunda plantilla más envejecida de España, solo por debajo de la de Galicia.

Un aspecto destacable es que la jubilación no solo favorece a los docentes sino a la propia actividad educativa. Renovar la plantilla «para los críos es mucho mejor; cuando una persona lleva 40 años con niños de tres años, esa actividad acaba para ella teniendo costes psicosociales, y la educación se resiente; es muy complicado mantener trabajando hasta los 67 ese tipo de perfiles; el rejuvenecimiento de la plantilla sería un éxito, permitiría la entrada de gente nueva preparada para el trabajo».

Otra propuesta que está sobre la mesa es la reducción horaria para mayores de 55 años. El sindicato promueve así lo que, además de un derecho que mejora la calidad de vida de los docentes, también es la puesta en marcha de «medidas activas de creación de empleo y de reconocimiento de la educación».

La jubilación anticipada afectaría a maestros de Educación Infantil y Primaria, profesores de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachiller y Formación Profesional, así como a docentes de enseñanzas especiales: arte, música e idiomas.