Todos ellos se encuentra en buen estado y esperan volver a casa lo antes posible
06 may 2026 . Actualizado a las 12:30 h.Tres asturianos se encuentran a bordo del crucero de lujo MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ya ha provocado tres fallecimientos. Forman parte de un grupo de 14 españoles que viajan en el barco, actualmente retenido frente a la costa de Cabo Verde, ya que las autoridades del país africano no han autorizado el desembarco por motivos sanitarios.
Los pasajeros de origen asturiano se encuentran en buen estado. Al igual que el resto de los nacionales a bordo, se están fuera de cualquier peligro y no presentan la sintomatología que ya se ha cobrado la vida de tres pasajeros extranjeros. Aún así, según han trasladado a TPA, el cansancio acumulado tras estas semanas de aislamiento comienza a hacerse notar, y esperan poder llegar pronto a puerto para someterse a los controles médicos necesarios y regresar al calor de sus hogares.
El buque ya está preparando la evacuación de dos personas que actualmente requieren atención médica urgente, así como la de la pasajera relacionada con el huésped fallecido el 2 de mayo. El traslado se realizará mediante dos aeronaves especializadas que se dirigen a Cabo Verde. Desde allí, los pacientes serán evacuados a los Países Bajos. Por el momento, según la empresa operadora del crucero, Oceanwide Expeditions, no hay un cronograma exacto.
Una vez que estas tres personas hayan sido trasladadas a salvo del buque y se encuentren en tránsito hacia los Países Bajos, el MV Hondius comenzará su reposicionamiento. «Nuestro plan es dirigirnos a las Islas Canarias, ya sea Gran Canaria o Tenerife, lo que nos llevará 3 días de navegación. Estamos en conversaciones con las autoridades pertinentes. Compartiremos esta información cuando tengamos planes concretos», aseguran en su último comunicado.
La polémica por el desembarco
La propuesta del Ministerio de Sanidad de este mismo martes era evacuar en Cabo Verde a los casos sintomáticos y los contactos de alto riesgo y que el barco continuase sin efectuar escala en Canarias. «Se va a intentar que en Cabo Verde se evacúen los casos sintomáticos y los contactos de alto riesgo (hay uno identificado, y se evaluará si hay otros más)», informaba el departamento que dirige Mónica García.
En ese caso, Sanidad apuntaba a que «no habría motivo clínico para realizar, en nuestra opinión, una escala en las Islas Canarias salvo que aparecieran nuevos casos sintomáticos durante el trayecto entre Cabo Verde y las Islas Canarias». Si esto ocurriera, explicaban, «por el principio de prestación de socorro, estaría justificada la atención».
La cita fundamental durante la tarde para tomar una decisión era efectuar una revisión del buque por parte de un equipo de epidemiólogos. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, señalaba era que el barco continuase hasta las Islas Canarias y, allí, en colaboración con las autoridades españolas, fuese desinfectado y sometido a una «investigación epidemiológica completa», incluyendo una evaluación del riesgo de los pasajeros.
«Estamos colaborando con las autoridades españolas, que han dicho que recibirán el crucero para llevar a cabo una investigación exhaustiva», decía la directora del Departamento de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, también optaba porque el barco no atracase en las islas. Así, según explicaba a la ministra de Sanidad, Mónica García, lo «razonable» era que el crucero afectado por un brote de hantavirus fuese atendido en Cabo Verde, «si no hay peligro para la vida de las personas».
Siete casos
Desde la OMS se han notificado siete casos, aunque hay dudas sobre uno de ellos, que después de presentar un poco de fiebre se ha recuperado y ahora se encuentra totalmente asintomático. Dos de esas personas son miembros de la tripulación y la propia naviera ha comunicado que «necesitan atención médica urgente». Hasta el momento, esta crisis ha dejado tres fallecidos.
Todas las alarmas saltaban el pasado 2 de mayo cuando la OMS recibió una notificación sobre un brote de enfermedad respiratoria aguda grava a bordo de este pasaje por el Atlántico Sur. Según explica Sanidad, el 6 de abril, un pasajero inició un cuadro caracterizado por fiebre, cefalea y diarrea leve mientras se encontraba a bordo. En los días siguientes, su estado clínico empeoró progresivamente, falleciendo el 11 de abril sin que se llegaran a realizar pruebas microbiológicas. El cuerpo fue desembarcado en la isla de Santa Elena el 24 de abril. Ese mismo día desembarcó también un contacto estrecho del caso anterior, que presentaba síntomas gastrointestinales. Su situación clínica presentó un rápido deterioro por lo que fue trasladada vía aérea a Sudáfrica, falleciendo pocas horas después en el hospital, el 26 de abril. Días más tarde, el 4 de mayo, se confirmó mediante PCR que la causa fue una infección por hantavirus.
Ya el 24 de abril, de nuevo navegando, un tercer pasajero comenzó a tener síntomas y su estado se agravó en los siguientes días por lo que fue evacuado a Sudáfrica el 27 de abril, donde se encuentra en la unidad de cuidados intensivos. Su positivo se confirmaba el 2 de mayo.
El 28 de abril, un nuevo pasajero desarrolló neumonía y falleció el 2 de mayo, día de la alerta internacional.
Casos sospechosos
Según informa la OMS, este martes había dos casos sospechosos y un contacto de alto riesgo con fiebre y síntomas gastrointestinales. Se trata de las tres personas que van a ser evacuadas en las próximas horas a Países Bajos.
En datos
La embarcación lleva actualmente a 147 personas, de los cuales 88 son pasajeros y 59 miembros de la tripulación, de un total de 23 nacionalidades. La empresa operadora del MV Hondius, Oceanwide Expeditions, las cifró este lunes en 149, incluyendo 23 nacionalidades diferentes. El grupo más numeroso son filipinos (38), seguidos de británicos (23) y estadounidenses (17). En el buque hay 14 españoles (Moncloa confirma que son 13 pasajeros y un tripulante). Por el momento se sabe entre esos 14, hay cinco catalanes, tres madrileños, un gallego y una valenciana. También hay un pasajero argentino y un tripulante guatemalteco.
La OMS aseguraba este martes que la hipótesis más plausible es que esta infección se produjese fuera del crucero. «Teniendo en cuenta la duración del período de incubación del hantavirus, que puede oscilar entre una y seis semanas, nuestra hipótesis es que se infectaron fuera del barco», explicó Maria Van Kerkhove.
El buque zarpó de Ushuaia, en Argentina, el pasado 1 de abril y navegó por el Atlántico Sur, con diferentes escalas. Dos de los pasajeros fallecidos habían realizado un viaje por Sudamérica, incluyendo Argentina y Chile, antes de comenzar este crucero. «Se desconoce el grado de contacto de los pasajeros con la fauna local durante el viaje o antes del embarque en Ushuaia», dijo la OMS este martes. Los expertos de la OMS apuntan a que el contagio inicial podría haberse desencadenado por algún tipo de roedor, sus excrementos o saliva, y que esto ocurrió antes de que la o las personas infectadas abordaran el crucero. «Se desconoce el grado de contacto de los pasajeros con la fauna local durante el viaje o antes del embarque en Ushuaia», dijo la OMS este martes.
Una segunda hipótesis tiene en cuenta que varios de los participantes en la expedición se dedicaban a la observación de aves y a otras actividades relacionadas con la fauna silvestre, y que en algunas de las remotas islas que visitaron -figuran la Antártida, Georgia del Sur, la isla Nightingale, Tristán da Cunha, Santa Elena y Ascensión- hay poblaciones importantes de roedores, que son el reservorio del hantavirus.
Los 147 pasajeros permanecen en la medida de lo posible dentro de sus cabinas, manteniendo la distancia física y evitando interacciones sociales. La OMS evalúa como «bajo» el riesgo para la población en general, aunque continúa con su vigilancia epidemiológica y puede actualizar en todo momento esta observación.
«Los hantavirus son una familia de virus que pueden causar enfermedades graves y la muerte. Se propagan principalmente a través de roedores. La vía más frecuente es la inhalación en un espacio en el que haya orina o excrementos de roedores, así como por contacto directo con roedores, con su orina, excrementos o saliva. También al tocar superficies contaminadad. La probabilidad de contagio interpersonal es muy poco probable, solo en casos de contacto muy estrecho y directo con un caso sintomático», señalaba este martes Moncloa.
La exposición suele producirse en actividades como limpiezas de edificios infestados de roedores o en zonas poco ventiladas. «Los casos humanos se notifican con mayor frecuencia en entornos rurales, como bosques, campos y granjas, donde hay presencia de roedores y las oportunidades de exposición son mayores», dice Sanidad.
Los síntomas más habituales son la fiebre, dolor muscular o poblemas gastrointestinales que progresan en problemas respiratorios. El período de incubación es de entre pocos días a seis semanas. «Aun cuando se detectaran contactos de riesgo o casos sintomáticos entre los pasajeros españoles o hubiera que atender pasajeros enfermos en España, el sistema sanitario estaría preparado para atenderles con seguridad y reducir el riesgo al mínimo de nuevas transmisiones secundarias. El riesgo para la población española se considera muy bajo», apunta el Ministerio de Sanidad.