Un informe europeo identifica territorios vulnerables a la pobreza energética e incluye Asturias por su transición industrial

N.O. REDACCIÓN

ASTURIAS

España cuenta con varias regiones señaladas por su vulnerabilidad, según el análisis a escala europea por parte del Centro de Asesoramiento sobre Pobreza Energética

10 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Centro de Asesoramiento sobre Pobreza Energética (EPAH) ha publicado una evaluación a escala europea que identifica regiones con alta vulnerabilidad a la pobreza energética grave, con el objetivo de orientar la asistencia técnica y la financiación hacia los territorios con mayores necesidades. El estudio, elaborado a partir de datos de 2023 y completado en el último trimestre de 2025, combina análisis estadístico y validación de expertos para detectar áreas de riesgo en la Unión Europea.

El informe no establece una clasificación cerrada de hogares afectados, sino que localiza regiones potencialmente vulnerables a partir de varios indicadores y del conocimiento local. En este sentido, la finalidad es servir de base para futuras convocatorias de apoyo técnico y ofrecer una metodología replicable para administraciones públicas. A nivel metodológico, el EPAH utiliza un enfoque en dos fases. Por un lado, construye un índice compuesto con datos como la incapacidad para mantener la vivienda caliente, el riesgo de pobreza o exclusión social, los retrasos en pagos y la sobrecarga del coste de la vivienda. Por otro, incorpora criterios adicionales a escala más detallada, como la inclusión en el Fondo de Transición Justa o la exposición a altas temperaturas, además de la validación cualitativa de expertos nacionales.

En el conjunto de la UE, el análisis identifica 114 regiones de los llamados «NUTS 2» y 55 regiones del grupo «NUTS 3» con alta vulnerabilidad potencial. Países del sur y este de Europa concentran buena parte de estas áreas, aunque también aparecen regiones del norte vinculadas a problemas de costes de vivienda. En el caso de España, el informe señala cinco comunidades autónomas como especialmente vulnerables en la evaluación cuantitativa: Canarias, Andalucía, Región de Murcia, Extremadura y Comunidad Valenciana. A estas se suman otras regiones identificadas mediante validación cualitativa. Además, el estudio incorpora territorios incluidos en planes del Fondo de Transición Justa, entre los que figura Asturias junto a provincias como León, A Coruña o Teruel. Esta inclusión responde a factores estructurales ligados a procesos de reconversión industrial y energética, que pueden influir en la vulnerabilidad de los hogares.

El informe subraya que «la pobreza energética es un fenómeno multidimensional», condicionado no solo por los ingresos, sino también por la calidad de la vivienda, la eficiencia energética, el clima, los precios de la energía y las características territoriales. En este sentido, regiones con pasado industrial, como Asturias, aparecen en el análisis en relación con los desafíos derivados de la transición económica y energética. Entre las conclusiones, el EPAH destaca que este tipo de herramientas permite afinar el diseño de políticas públicas y dirigir con mayor precisión los recursos disponibles. También señala limitaciones, como la desigual disponibilidad de datos o las diferencias territoriales dentro de cada región. El documento plantea que la combinación de análisis cuantitativo y conocimiento local puede mejorar la identificación de necesidades y facilitar intervenciones más ajustadas a cada territorio, tanto a nivel europeo como nacional y autonómico.