Fapas advierte que perros asilvestrados están sustituyendo al lobo en Asturias

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ASTURIAS

Imagen de un lobo en el cercado de la Casa del Lobo de Belmonte de Miranda (Asturias)
Imagen de un lobo en el cercado de la Casa del Lobo de Belmonte de Miranda (Asturias) J.L.Cereijido | EFE

El fondo rebaja la cifra de manadas defendida por el Principado y destaca la dificultad de distinguir los ataques al ganado de las dos especies

13 may 2026 . Actualizado a las 11:56 h.

El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas) ha constatado que, por primera vez en España, la eliminación de los grupos familiares de lobos en Asturias han sido sustituidos por grupos de perros que ocupan el nicho ecológico de los cánidos.

La organización inició en 2017 un trabajo de seguimiento de la población de lobos en las montañas cantábricas del Principado mediante técnicas de fototrampeo que continua desarrollando en la actualidad.

Según ha detallado Fapas este miércoles en un comunicado, desde este año hasta la actualidad han sido eliminados en Asturias «un mínimo» de 140 ejemplares, mediante los controles poblaciones impulsadas por la administración autonómica y por otras causas como el furtivismo.

No obstante, Fapas considera que esta cifra podría ser «mucho más alta, dado que en las reservas regionales de caza se ha permitido practicar la caza sin guardería ni vigilancia durante los últimos dos años, lo que hace imposible conocer el número real de lobos abatidos».

El trabajo de Fapas durante estos ocho años ha constatado a través de las imágenes captadas que el número de ejemplares por manada «se establece de manera real entre 4 y 5, y no en los 8 y 9 como establece el Gobierno asturiano», por lo que, a su juicio, la administración plantea un número de cánidos para la comunidad que «excede con mucho la realidad, ya que estima la población total entre 360 y 405 lobos con 45 manadas reproductoras».

Según Fapas, la realidad es que la población de lobos en Asturias se encontraría en una horquilla de 180 a 225 ejemplares.

Los cupos de extracción de estos animales, fijados en base a un criterio de estima poblacional «erróneo, ha dado como resultado una extracción excesiva de ejemplares de lobo, contrastado por Fapas en su trabajo de monitoreo fotográfico», que refleja cómo «disminuye drásticamente» la presencia de esta especie en lugares clave de alto valor ecológico de las montañas asturianas.

Fruto de este trabajo, Fapas ha constatado que, «por primera vez en España, y posiblemente también a nivel de las poblaciones de lobo en Europa», la eliminación de los grupos familiares de lobos de un territorio son sustituidos de inmediato por grupos de perros que ocupan el nicho ecológico de los cánidos.

Fapas ha señalado que estudios científicos sobre la presencia de perros asilvestrados advierten sobre la dificultad de comprobar si los daños a la ganadería son causados por lobos o por perros y afectan también a las especies cinegéticas sobre las que predan, en especial sobre las crías.

La organización ha apuntado que la sustitución de una población salvaje como es la del lobo, «un carnívoro que ocupa espacios definidos en base a su estructura familiar equilibrada de forma natural», por perros asilvestrados, salvajes o indocumentados es una «quiebra ecológica sin precedentes» en las montañas cantábricas, con resultados «imprevisibles y desconocidos en relación a los importantes daños que causan a la fauna silvestre y a la ganadería»; informó Efe.