El declive de alumnos de religión católica en Asturias se acelera en una década

Marcos Gutiérrez REDACCIÓN

ASTURIAS

Alumnos en el pasillo, con una clase vacía a la derecha.Alumnos en el pasillo, con una clase vacía a la derecha
Alumnos en el pasillo, con una clase vacía a la derecha

España ha perdido en el último lustro casi 400.000 estudiantes de esta asignatura, mientras que en el Principado la merma ha sido de 20 puntos porcentuales en una década

24 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La enseñanza de la religión católica está experimentando un progresivo declive en España en los últimos años, declive que se deja notar, como no podía ser de otro modo, en Asturias. Según una información del diario El País, en el ámbito nacional se han perdido en el último lustro 370.000 alumnos de esta asignatura. En el Principado, en una década, este descenso ha sido de más de 20 puntos porcentuales.

La enseñanza de la religión católica y de las otras religiones con las que el Estado español ha suscrito los correspondientes acuerdos (evangélica, judía e islámica) se imparten en segundo ciclo de educación infantil, Primaria, ESO y Bachillerato, tanto en centros públicos como privados. Tales enseñanzas son de oferta obligatoria para los centros, y de carácter voluntario para el alumnado.

Esta caída se puede observar en los últimos datos facilitados por el Ministerio de Educación en la edición de 2026 del informe «Las cifras de la educación en España. Curso 2023-2024». Según estos datos, el 55,1% de los alumnos de Primaria escogen la asignatura de Religión Católica. Esa cifra baja al 51,1% en Secundaria y ya cae sensiblemente en Bachillerato, hasta el 31,7%.

En el caso del Principado de Asturias, en Primaria el 58,4% de los alumnos estudian Religión Católica, el 55,1% en Secundaria y solamente el 14,7% en Bachillerato. Esta caída se debe, fundamentalmente, a lo que ocurre en los centros públicos de enseñanza en la región en lo que respecta a esta asignatura. Concretamente, en la red pública de Primaria, en Asturias el 44,5% de alumnos cursan esta asignatura, mientras que en Secundaria son el 40%. En este caso, solamente el 3,9% de alumnos asturianos de Bachillerato optan por estudiar Religión Católica.

Este dato resulta llamativo especialmente si echamos la vista atrás. En el curso 2013-2014 en Asturias el 75,9% de alumnos cursaban Religión Católica en Primaria, un 51,1 por ciento en Secundaria y un 30,1% en Bachillerato.

Una hora lectiva más en Bachillerato

En este sentido, hay otro factor en el ámbito regional que puede influir en estas cifras. A finales del pasado año el Tribunal Supremo le daba la razón al Gobierno del Principado frente al Arzobispado de Oviedo, al tumbar el recurso interpuesto por la institución eclesiástica contra el decreto por el que se establece el currículo de Bachillerato. De este modo, no se considera preceptivo incluir la alternativa a la Religión en esta fase educativa ya que no ve «discriminatorio» que quienes deciden cursar esta asignatura tengan 31 horas lectivas en lugar de las 30 de los demás.

En su sentencia del 17 de noviembre el Tribunal Supremo destaca que «no asiste la razón al Arzobispado de Oviedo» cuando afirma que la cuestión de si es preceptivo o no que haya una asignatura alternativa a la de Religión en el Bachillerato «no fue abordado y resuelto» por las sentencias de 10 y 18 de julio de 2023. «La verdad es que sí lo fue, y que la respuesta fue negativa», apunta el TS.

Asimismo, según el tribunal resulta «perfectamente congruente» que la evaluación de la Religión Católica en el Bachillerato, a diferencia de lo que ocurre en las etapas anteriores en donde la evaluación es más global y las calificaciones no tienen aspectos competitivos, «no repercuta en los accesos a los estudios universitarios y en la obtención de becas, para los que a veces, como indica el Abogado del Estado, son décimas de puntos las que determinan la decisión en un sentido afirmativo o negativo».

Una caída de alumnos mayor en Asturias que en el conjunto de España

Gonzalo Menéndez Pelayo es el secretario general de la Federación de Enseñanza del sindicato USO en Asturias. Comenta que «el problema en Bachillerato es el de la asignatura espejo», en el sentido de que la sentencia antes mencionada del Tribunal Supremo «no pide que haya obligatoriedad». De este modo, «la ponen a séptima hora en Bachillerato y no hay una asignatura paralela a ella», lo que plantea a los alumnos la alternativa de «quedarse a séptima hora ó competir con nada».

Asimismo, «les perjudica a algunos en lo que respecta al horario de transporte, es decir, a la séptima hora en algún instituto tienen el servicio por lo que, si los alumnos se quedan a religión, no pueden ir en el transporte». En este caso, la caída de alumnos «no es porque no quieran ir a religión, sino porque les ponemos bastantes trabas, y desde el sindicato respetamos lo que dice el Supremo, pero se tiene competir en igualdad de oportunidades, ya que un alumno no puede tener 30 horas y otro 31, pues es el mismo alumnado y se da una competencia desleal totalmente».

Gonzalo Menéndez apunta que, «en Asturias, la caída es mayor que en el resto de comunidades, lo que hace que la asignatura vaya sufriendo una merma y eso ya repercutió en el profesorado, porque, cuanto menos alumnos hay, menos maestros». A su juicio, la solución sería implantar «una asignatura paralela a la religión, similar, pero las leyes van a su ritmo y tendremos que seguir luchando por ello».

Un profesorado «consolidado en los centros»

También apunta que «el profesorado lleva mucho tiempo consolidado en los centros, muchos con más de 20 ó 25 años, dando clase a padres y luego a sus hijos, lo que quiere decir que el profesor es una persona implicada y lo conocen». En esta línea, en Asturias el número de maestros de religión «va cayendo, ya que hubo 300 y ahora habrá entre 225 y 240, con 51 de Secundaria y el resto de Primaria».

Indica que «el problema es que en Primaria antes había un profesor por centro y ya no es así, pues ahora hay un profesor hasta por 3 centros». «Eso lo pudimos salvar con un acuerdo en el comité de empresa con la Consejería de Educación para poder mantener las jornadas de trabajo, porque si no hay mucha gente que llega a su última etapa laboral con 60 o 55 años y sus últimos 10 años los pasaría a media jornada, lo que sería tremendo», recuerda.

El Secretario General de la Federación de Enseñanza de USO en Asturias remarca que «ese acuerdo de mantenimiento a la hora de juntar centros para poder completar las jornadas es lo que salva al colectivo, pero no la asignatura, porque sí Religión no tiene una materia espejo es difícil competir contra nada».

Y es que hay «centros en los que pueden hacer deberes, otros los llevan al aula de informática, es decir, cada tutor determina esa guardia, pero tendría que haber algo evaluable y la ley no lo especifica, entonces lo deja a manos de cada centro, de cada tutor».