Radiografía al maltrato infantil en Asturias: cada menor atendido sufre 5 problemas diferentes
ASTURIAS
Un informe de la Fundación ANAR refleja el peso de la violencia, la salud mental, las autolesiones y el bullying en los casos detectados en Asturias, con mayor presencia entre adolescentes
21 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La violencia contra niños y adolescentes y los problemas de salud mental se consolidaron en 2025 como las principales preocupaciones detectadas por las líneas de ayuda de la Fundación ANAR en Asturias. Así lo refleja el informe anual elaborado por la organización en colaboración con el Principado, un documento que analiza las consultas recibidas a través del Teléfono y Chat ANAR y que traza una radiografía de la situación de la infancia y adolescencia asturiana a partir de 4.709 peticiones de ayuda atendidas a lo largo del pasado año.
El estudio, realizado dentro de la Estrategia Asturiana para la Promoción de Derechos y Erradicación de la Violencia contra la Infancia y Adolescencia 2024-2030, se centra especialmente en las distintas formas de violencia que afectan a menores de edad y en las problemáticas asociadas, como la salud mental, las dificultades escolares o el entorno familiar. De las 4.709 consultas recibidas desde Asturias, la inmensa mayoría correspondieron al Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes, con 4.098 contactos. A ellas se sumaron 199 consultas realizadas por familias y centros escolares, 238 a través del Chat ANAR, 108 relacionadas con el teléfono contra el acoso escolar, 49 correos electrónicos y 17 llamadas vinculadas a menores desaparecidos.
Maltrato físico y psicológico, la violencia más frecuente
Sin embargo, el informe diferencia entre simples consultas iniciales y los casos que corresponden a menores que requirieron orientación especializada o intervención. En total, ANAR atendió en Asturias 316 casos durante 2025. Según el documento, esos menores acumulaban 1.517 problemáticas distintas, lo que supone una media de 4,8 problemas por cada niño o adolescente ayudado. La violencia aparece como el principal motivo de consulta global. Representó el 55,1% de los casos analizados, especialmente en las llamadas realizadas por adultos del entorno del menor, donde llegó al 70,6%. Entre las consultas efectuadas directamente por niños y adolescentes, la violencia estuvo presente en el 35,3% de los casos.
Dentro de ese bloque destacan los casos de maltrato físico y psicológico, que constituyen la forma de violencia más frecuente detectada por ANAR en Asturias. Sumadas ambas categorías, representan el 15,8% de las consultas realizadas directamente por menores y el 17,5% de las efectuadas por adultos. El acoso escolar y el ciberbullying también ocupan un lugar destacado en el informe. Las consultas de adultos relacionadas con este problema alcanzaron el 21,5%, convirtiéndose en la principal violencia detectada por las familias y centros escolares. Entre los menores que contactaron directamente con ANAR, el acoso estuvo presente en el 5,1% de los casos.
Las agresiones sexuales representaron el 5,4% del total de consultas, mientras que la violencia de género alcanzó el 6,7%. El informe también recoge situaciones de abandono, agresiones extrafamiliares, expulsiones del hogar y problemas vinculados al ciberacoso, el grooming o el sexting. Junto a la violencia, la salud mental constituye el otro gran bloque de problemas detectados por ANAR. Entre los menores que contactaron directamente con el servicio, los problemas psicológicos representaron casi la mitad de las consultas, un 48,9%. Dentro de este apartado sobresalen especialmente las conductas suicidas, que incluyen ideación e intentos de suicidio. Fueron el principal problema de salud mental detectado tanto en menores como en adultos, y representaron el 28% de las consultas realizadas directamente por niños y adolescentes. Las autolesiones también tuvieron un peso relevante, presentes en el 13,7% de las consultas de menores. El informe añade además casos relacionados con ansiedad, adicciones, trastornos alimentarios, baja autoestima o soledad.
Niñas de entre 16 y 17 años, los menores más atendidos
El perfil predominante de los menores atendidos por ANAR en Asturias durante 2025 es el de adolescentes de entre 16 y 17 años. Este grupo concentró el 28,8% de los casos totales y casi el 44% de las consultas directas realizadas por menores. El informe también detecta una mayor presencia femenina. Las niñas y adolescentes representaron el 61,4% de los casos atendidos, frente al 37% correspondiente a varones. Por distribución territorial, Oviedo concentró el mayor volumen de casos ayudados, con el 31,3% del total, seguida de Gijón, con el 26,6%, y Avilés, con el 11,4%.
Cuando el análisis se centra exclusivamente en situaciones de violencia, ANAR contabiliza 174 menores víctimas de algún tipo de agresión o maltrato. En estos casos, la media fue de 3,8 problemáticas asociadas por cada menor. Entre esos menores víctimas de violencia, el informe señala que los problemas asociados más frecuentes son los relacionados con la salud mental. El 39,7% manifestó depresión o tristeza; el 33,9%, miedo o fobias; y el 32,2%, ansiedad.
El documento también recoge que las tecnologías tuvieron una presencia destacada en muchos de los episodios analizados. Las denominadas TRIC —tecnologías de la relación, información y comunicación— estuvieron implicadas en el 67,1% de los casos de violencia detectados. Otro de los aspectos analizados es la duración de las situaciones de maltrato y abandono. Según los datos de ANAR, en dos de cada tres casos estas situaciones se prolongaban durante más de un año. Además, la frecuencia diaria era la más habitual tanto en las consultas de menores como en las de adultos. En el caso del acoso escolar y el ciberbullying, el informe señala igualmente una alta recurrencia: el 71,6% de los episodios se producían diariamente.
El estudio también analiza el entorno familiar de los menores afectados por violencia. La mayoría convivía con familiares, principalmente con ambos progenitores o con la madre. Además, más de la mitad de los casos registrados correspondían a familias monoparentales. ANAR concluye que las consultas recibidas permiten identificar patrones de vulnerabilidad entre la infancia y adolescencia asturiana, especialmente en ámbitos relacionados con la violencia, la salud mental y el entorno escolar y familiar. El informe plantea que estos datos buscan servir de base para orientar recursos públicos, intervenciones y políticas de protección dirigidas a menores en el Principado.