El almeriense que se enamoró del mar gracias al descenso del Sella: «Conecté con una sensación de tranquilidad que no había sentido antes»
ASTURIAS
Gracias a un viaje a Asturias, Tomás Ruiz dio un giro completo a su vida y acabó convirtiendo el mar en su profesión
24 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Tomás Ruiz es hoy una de las figuras más reconocidas a nivel nacional e internacional en el mundo de la vela, pero hasta hace poco su carrera profesional poco tenía que ver con el mar. La trayectoria acuática de este almeriense comenzó precisamente aquí, en Asturias, en un viaje que hizo junto a su mujer hace ya doce años.
Hasta entonces, la relación de Tomás con el mar se había limitado a la pesca desde la orilla. «Siempre he estado ligado al mar porque siempre he vivido en una zona costera y practicaba la pesca como un hobby. Ni en mi familia ni en mi entorno había nadie que tuviera barco, así que nunca he tenido una especial relación con el mundo acuático». Pero todo aquello cambió en 2014 gracias a un viaje por el Principado.
Era el verano de 2014 cuando, como en tantas otras ocasiones, Tomás Ruiz viajó para pasar unos días en Asturias. En aquel viaje, el almeriense decidió realizar una actividad turística que miles de visitantes hacen cada año, pero que él aún no había probado: el descenso del Sella. Fue durante ese recorrido por el río asturiano cuando Tomás descubrió «esa sensación tan buena y maravillosa» que terminó cautivándole. «Era un día con poca gente para ser verano. Hubo momentos del recorrido en los que estábamos completamente solos en el río con el kayak y ahí conecté con esa tranquilidad que no había sentido antes».
De regreso a su Almería natal, las sensaciones que Tomás había experimentado en Asturias no desaparecían de su cabeza. Por ello, tras las vacaciones decidió comprarse su primer kayak. Surgían así, sin saberlo, los primeros pasos del cambio de vida que daría años después.
Tomás comenzó a compaginar su carrera profesional como comercial de productos de belleza con su afición por el mar. En su impulso por descubrir más deportes acuáticos, Ruiz decidió sacarse el título de Patrón de Embarcación de Recreo y fue precisamente su instructor quien le animó a probar la vela. «No tenía ninguna gana ni quería hacerlo, pero al final me convenció».
En su primera experiencia navegando a vela, Tomás reconectó con aquella sensación que había descubierto tiempo atrás durante el descenso del Sella. «Volví a sentir esa tranquilidad, ese relax e incluso esa adrenalina». Con el paso del tiempo y tras haberse formado en distintas disciplinas acuáticas, Tomás decidió dar un cambio radical a su vida: dejó su trabajo como comercial y decidió enfocar su carrera profesional en la náutica.
Nació así Aulas Tomás Ruiz, una escuela náutica online y presencial «basada en navegación real». Pero hacer realidad este proyecto no fue una tarea sencilla. Todo comenzó gracias a las redes sociales donde, durante la pandemia, Tomás empezó a compartir su día a día casi sin proponérselo. «Empecé a compartir contenido sin ningún criterio. Con el tiempo me compré un barco muy viejo y lo fui arreglando. Fui publicando el proceso y a la gente le gustó. Los seguidores comenzaron a subir y hubo un día en que aquello empezó a crecer de forma desproporcionada. Ahí vi la oportunidad y decidí saltar al vacío».
Cambiar de vida y de trabajo no fue una decisión fácil para el almeriense: «Para conseguir esto tuve que luchar contra viento y marea», reconoce, aunque asegura que el esfuerzo mereció la pena. Mientras Tomás continúa enseñando navegación a sus alumnos y sigue surcando los mares, mantiene muy presente aquel viaje a Asturias que le cambió la vida y asegura que, aunque todavía no ha tenido la oportunidad de volver a bajar el Sella, repetir el descenso del río asturiano sigue siendo una de sus «grandes cuentas pendientes».