La Chula, el café-librería impulsado por dos madrileñas que transforma Santa Eulalia de Oscos en un punto cultural: «Siempre hemos tenido muy buena acogida»

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCION

ASTURIAS

Ana Rubio y Bárbara Megías apuestan especialmente por la literatura juvenil y por las autoras en un proyecto que ya ha celebrado su primera feria del libro

27 may 2026 . Actualizado a las 12:16 h.

Ana Rubio y Bárbara Megías unieron sus caminos en Asturias. Madrileñas de nacimiento y asturianas de adopción, encontraron en el Principado el lugar donde asentarse después de pasar años recorriendo distintas partes de España. Se conocieron por casualidad y su encuentro en un festival asturiano dio lugar a uno de los negocios más curiosos de Santa Eulalia de Oscos: La Chula, un café-librería que combina a la perfección cultura y ocio.

Con poco más de 20 años, Ana y Bárbara, cada una por su lado y sin conocer aún la existencia de la otra, decidieron dejar atrás su vida en la capital española. Ambas recorrieron distintos lugares del país hasta llegar a Asturias. Para Bárbara, el Principado era el sitio perfecto donde comenzar un nuevo proyecto. Ana llegó junto a su perro en busca de calma. «Me apetecía estar en un sitio cada vez más pequeño, quería estar tranquila y, al llegar a los Oscos, me enamoré de la zona».

Sus caminos se cruzaron gracias al Festival dos Frailes de Santa María de Villanueva de Oscos. «Las dos ayudábamos a una amiga en común a organizar el festival; empezamos a conocernos y al final nos hicimos amigas». Tras más de cuatro años de amistad, las madrileñas decidieron dar un paso más en su vida profesional. «Queríamos encontrar la forma de quedarnos en los Oscos y poder vivir de algo que nos gustara», relata Ana Rubio.

La pasión de Bárbara por la cocina y el amor de Ana por los libros dieron lugar al café-librería. Los comienzos, asegura Ana, «no fueron sencillos». La falta de locales disponibles en la comarca complicaba la puesta en marcha del negocio. «Teníamos claro que queríamos abrir en Santa Eulalia porque aquí siempre hemos tenido muy buena acogida».

Finalmente, Ana y Bárbara dieron con un pequeño local que, años atrás, había funcionado como estanco y que, aunque en un principio no convenció a las madrileñas, gracias a su imaginación y esfuerzo terminó convirtiéndose en el acogedor espacio que es hoy en día.

La Chula es, además de un espacio cultural, un reflejo de las raíces de Ana y Bárbara. Su nombre viene de las chulapas madrileñas y recoge los orígenes de una historia que comenzó cuando ellas aún no se conocían. La Chula es «una cosa bonita. Una mujer chula es una mujer que sabe estar en los sitios y que, a la vez, tiene un cierto desparpajo: irreverente, pero educada. La Chula era el nombre perfecto; era ese o ninguno».

La Chula es «el lugar perfecto» para tomar un café, disfrutar de un vino o acudir a un taller de lectura. Desde el principio, el negocio tuvo buena acogida entre los vecinos, algo por lo que Bárbara y Ana se sienten «especialmente agradecidas». «La gente del pueblo es muy buena y siempre nos ha acogido muy bien. Vendemos muchos libros y la gente participa muchísimo en los clubes de lectura».

Desde La Chula hacen además una clara apuesta por la literatura infantil y juvenil, un género del que Ana se confiesa una verdadera fan. «Un domingo al mes hacemos un club de lectura infantil abierto para los niños; es gratuito». También apuestan por las autoras. «Tenemos todo tipo de libros, pero sí que estamos haciendo un esfuerzo para que los libros escritos por mujeres se lean. Queremos que la gente se encuentre con personajes más cercanos a lo que realmente somos nosotras».

La Feria del Libro de La Chula

Enfrentarse a nuevos retos nunca ha sido un impedimento para estas asturianas de adopción. El pasado mes, Ana y Bárbara organizaron su propia feria del libro. «Lo hicimos un poco a lo loco. Nos pusimos en contacto con varios editores y, aunque algunos dijeron que ya era un poco tarde para venir, finalmente pudimos contar con la participación de varios autores y editoriales asturianas».

Con un total de siete stands, la Feria del Libro de Santa Eulalia, organizada por La Chula, fue todo un éxito en el concejo. «Además, coincidió con La Vueltina, lo que hizo que mucha gente se pasara por la feria».

Tras el éxito de su primera edición, Ana y Bárbara ya se encuentran organizando la segunda. «Ya hemos avisado al gremio de editores para que nos incluyan en la lista de ferias. Tenemos muchas ganas de organizar una nueva edición».

Mientras La Chula continúa ganando adeptos, las madrileñas sueñan con que su proyecto siga creciendo y continúan llenando Santa Eulalia de Oscos de cultura, literatura y café.