Galicia y Asturias cierran filas contra la propuesta del Gobierno de financiación autonómica
ASTURIAS
Los presidentes Alfonso Rueda y Adrián Barbón comparten soluciones y desafíos para ambas comunidades en el foro Encuentros en el Eo
05 jun 2026 . Actualizado a las 21:40 h.El río Eo volvió a ser un punto de unión, y no de separación, entre Galicia y Asturias. Los presidentes de ambas comunidades, Alfonso Rueda y Adrián Barbón, protagonizaron la octava edición del foro Encuentros en el Eo, organizado por La Voz de Galicia, La Voz de Asturias y el Banco Sabadell, en Ribadeo. Al inicio del encuentro, destacó el director de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, Xosé Luís Vilela, que sorprendía la «tranquilidad» de los dos dirigentes en medio de la «crispación» que reina en la política nacional.
Pese a no compartir color político, ambos dirigentes cerraron filas en su rechazo a la propuesta de reforma de la financiación autonómica que impulsa el Gobierno. Barbón consideró que la financiación es «uno de los grandes retos» que afrontan ambas autonomías y reivindicó que sea «justa y adecuada». Por eso advirtió que el voto de su comunidad «será no» si el Ejecutivo no efectúa «una reforma sustancial de su propuesta». Consideró que beneficia al Levante, Andalucía y Madrid, ya que no otorga el peso necesario a factores que aumentarían el peso de Asturias y Galicia, como la dispersión de la población y el envejecimiento.
El mandatario asturiano hizo suya la frase que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, pronunció esta misma semana ante su homólogo catalán: «Los recursos de todos se discuten entre todos», y reivindicó la vigencia de la Declaración de Santiago. Esa propuesta de financiación fue articulada en el 2021, cuando Alberto Núñez Feijoo era presidente de la Xunta, y fue rubricada, recordó Barbón, por ocho presidentes autonómicos, de los que la mayoría eran socialistas. Más allá de colores políticos, el presidente del Principado insistió en que es un documento que «tenemos que defender».
Rueda, cuyo discurso siguió al de Barbón, reivindicó sus palabras en Barcelona y defendió «decir las cosas claramente, defenderlas y ser consecuente». El titular de la Xunta también subrayó la importancia de la Declaración de Santiago, y lamentó que «el único que se ha olvidado» de la vigencia de ese documento es «el presidente del Gobierno», a quien criticó porque el Ejecutivo rechace abrir una negociación multilateral y opte por conversaciones bilaterales con cada comunidad, lo que a su juicio fomentará la división.
Rueda subrayó que el modelo planteado por el Ejecutivo es muy perjudicial para Galicia, que cuenta con el 6 % de la población y recibiría apenas el 2,3 % de los nuevos recursos disponibles. A su juicio, se ha reducido el peso de la dispersión y el envejecimiento para favorecer a comunidades que, por motivos políticos, tienen más influencia sobre el Gobierno central.
DE ESPAÑA
Turismo, Diego Calvo, y el Conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez, durante el cóctel ofrecido en los Encuentros en el Eo 2026
De izquierda a derecha, en la fila de abajo: los Directores regionales de Galicia norte del Banco Sabadell, José Cendán y David Martis, el Director Institucional Territorial Noroeste del Banco Sabadell, Adolfo García, y el Director de Sostenibilidad del Banco Sabadell, Ignacio Taboada, durante los Encuentros en el Eo 2026
Los efectos del contexto global
El debate comenzó abordando cómo ambas comunidades responden a la incertidumbre del contexto global. Razonó el presidente Rueda que se trasladada «a todos los ámbitos», y repasó medidas tomadas por su Gobierno ante la escalada de precios, como las ayudas directas a sectores o la rebaja del IVA adoptada por el Ejecutivo central, «necesaria» pero que, recordó, no fue negociada con las comunidades autónomas, que perciben la mitad de la recaudación. Coincidió en ello Barbón, que situó los efectos de la guerra en Ucrania como prueba piloto para lo que se está haciendo ahora desde el Principado, como el aplazamiento en el pago de tributos o líneas de avales.
Rueda quiso ver el vaso medio lleno y apeló al mantra de que «en cada crisis hay una oportunidad». Aseguró que Galicia está «aguantando», y que las exportaciones van en línea con las cifras del año pasado, cuando superaron los 30.000 millones de euros. Apeló a ser «lo más autosuficiente posible en fuentes energéticas», evitando la dependencia del petróleo, y expuso la «enorme capacidad respecto a las renovables y los recursos mineros» que tienen las dos comunidades autónomas. El presidente gallego llamó a «no dejar pasar las oportunidades», ya que las industrias buscarán implantarse allá donde haya fuentes de energía «lo más cerca posible» y «garantizadas», de ahí que celebrase que en Galicia terminase «una situación absolutamente injusta» como era el bloqueo eólico desde el Tribunal Superior de Xustiza, con decisiones revocadas por instancias superiores.
En esta línea, apostó también por aprovechar la eólica marina o la extracción de minerales estratégicos. Todo ello, añadió, «con sentidiño, respetando al medio ambiente y a la gente que vive en esos yacimientos». «Tenemos una oportunidad enorme», celebró.
Debate sobre las áreas tensionadas
Los presidentes coincidieron en la gravedad del problema de la vivienda y desgranaron las medidas adoptadas para combatirlo, pero discreparon más sobre la validez de las áreas tensionadas. Barbón explicó que se han declarado esas zonas en partes del Principado por necesidad de «probarlo todo» para reducir el precio de los alquileres.
Rueda recordó que Galicia es la única comunidad gobernada por el PP que las ha aprobado. Por ahora en A Coruña y está en trámite en Santiago. El presidente de la Xunta subrayó que su gobierno rechaza esas medidas, que se tramitaron a instancia de los citados ayuntamientos, pero señaló que es preferible dar el paso para que se vean los efectos que tiene y que no es la solución, consideró. Señaló, por ejemplo, que en A Coruña, el número de contratos de alquiler firmados ha caído un 55 % desde que se declaró la zona.
Barbón fue menos crítico con esa figura, creada por el Gobierno central, y consideró que solo había sido probada en Cataluña y había provocado un descenso de los precios. Además, la política «tiene mucho de ensayo y error».
El presidente de Asturias defendió también el control sobre la vivienda turística y explicó las medidas adoptadas en el Principado, como la ampliación del parque de pisos públicos en 1.500 unidades. También destacó el proyecto Alquilámoste, que consiste en que el Principado garantiza que el propietario perciba el alquiler siete años y recupere su vivienda en las mismas condiciones, lo que refuerza la seguridad.
En la misma línea, Rueda afirmó que se han puesto en marcha 4.000 nuevas viviendas públicas y que se prevén construir otras 2.000 a partir del 2028. Además, recalcó que a partir de ese año deben empezar a fructificar los planes para estimular la construcción de vivienda social en colaboración con el sector privado, que se traducirá en 20.000 unidades. Rechazó los «dogmatismos» para abordar el problema, y subrayó que una de las principales medidas debe ser la construcción de viviendas y reforzar la seguridad jurídica de los propietarios. «La ley tiene que actuar si no se paga el alquiler», proclamó.
En materia de sanidad, otra de las principales preocupaciones de los ciudadanos de ambas comunidades, ambos coincidieron en que permanece el problema de la falta de profesionales. «Sin médicos no podemos resolver los problemas», subrayó Barbón, que también instó al Gobierno a negociar con los profesionales, que mantienen las movilizaciones por el estatuto marco.
Rueda coincidió con esos argumentos. Advirtió que «se están disparando» las listas de espera mientras «pasan los días, las semanas y los meses mientras que desde el ministerio se niegan a negociar». Denunció que esas consecuencias las padecen los ciudadanos y los ejecutivos autonómicos, pero no el Gobierno central, que sigue sin dialogar.
Oportunidades económicas
En cuanto a la industria, el presidente gallego pudo presumir del anuncio de la llegada a Ferrolterra de la primera fábrica europea de MG, filial del grupo chino SAIC. «Nosotros hablamos con la empresa, pero se nos dijo desde el principio que buscaba otras comunidades relacionadas con la industria automovilística», matizó minutos antes Barbón, quien enumeró la llegada de Indra, los proyectos del Grupo Escribano en Asturias o el crecimiento del sector naval tras la reconversión que sufrió. Rueda destacó que SAIC valorase las oportunidades que presentaba Ferrolterra para su factoría: «Se buscaban condiciones geográficas y físicas, unas posibilidades logísticas y, sobre todo, que un inversor vea que hay estabilidad política o seguridad jurídica en el territorio». Destacó la creación de una oficina económica desde la Xunta que acompañe a cualquier proyecto «boutique» que desee implantarse en Galicia.
«Hay otros también, que a lo mejor no hacen tanto ruido» que podrían llegar próximamente, continuó Rueda, quien cargó contra aquellos que se oponen a cualquier avance, en alusión -aunque sin mencionarlos- al BNG. Habló, además, de las fortalezas del sector primario y de las «enormes alegrías» que darán la minería y la industria de la defensa, una de las principales apuestas también en Asturias.
En comunicaciones, Barbón defendió la postura unánime en su comunidad para presionar a nivel político y jurídico que se liberen los peajes en la autopista del Huerna AP-66. En cuanto a Galicia, Rueda recordó que la AP-9 sigue sin ser gratuita pese a las promesas del PSdeG en la campaña de las últimas autonómicas, recordó. Rechazó que el Congreso, con el voto en contra del PP, tramite la transferencia de la infraestructura sin respetar el acuerdo inicial del Parlamento gallego. «En qué cabeza cabe», expuso, «asumir una transferencia con un coste adicional de 4.000 millones».
Ambos coincidieron en la necesidad de desbloquear el Corredor Atlántico y en buscar nuevas rutas aéreas, con el aeropuerto de Asturias convertido ya en el segundo en número de pasajeros del norte de España.
En materia turística, Barbón habló del concepto «respeturismo» practicado en Asturias, con un sector no masificado y desestacionalizado, a pesar de esa «huida al norte» que percibe en los últimos tiempos. El eclipse de agosto será una oportunidad para ambos territorios, si bien el presidente asturiano recordó el riesgo de que se nuble, provocando un runrún entre el público. «Que vengan igual y que disfruten», sonrió Rueda, quien citó también los paisajes, la calidad y la no masificación. «Tenemos un público objetivo bastante parecido», expuso el titular de la Xunta, que alertó sobre los riesgos de la turismofobia y añadió el efecto tractor del Camino de Santiago, poniendo como ejemplo la llegada de United Airlines a Lavacolla.
El presidente de La Voz ensalza el diálogo entre territorios hermanos
El presidente de La Voz de Galicia, Lois Blanco, reivindicó la importancia de los Encuentros en el Eo, que La Voz organiza en colaboración con el Banco Sabadell desde el 2017. Blanco defendió su vigencia como un foro que permite compartir las «incertidumbres y esperanzas» de dos territorios que son «más parecidos de lo que nos imaginamos» y consideró que esa tarea es «más importante de lo que parece» en tiempos marcados por la polarización política.
Blanco recordó la primera edición de los Encuentros, que también tuvo lugar en el auditorio Hernán Naval de Ribadeo. Era diciembre y había un «temporal descomunal» que provocó que se fuese la luz. Los entonces presidentes de la Xunta y el Principado de Asturias, que como ahora eran de partidos distintos —Alberto Núñez Feijoo (PP) y Javier Fernández (PSOE)—, acompañados del director general adjunto del Banco Sabadell, Pablo Junceda; del propio Lois Blanco y de otros organizadores del evento, fueron a una sala a esperar a que volviese la electricidad. Así fue. Pero a esas alturas, añadió Blanco, el «ambiente muy agradable» que se había generado en aquella sala entre los dos mandatarios de colores políticos distintos confirmó que La Voz y el Sabadell habían «tomado una decisión muy bonita» y una «buena iniciativa» para «fomentar el diálogo y la conversación entre dos comunidades a las que solo las separa un río».
En esta octava edición, añadió, los Encuentros se celebraron por tercera ocasión en Ribadeo. Los presidentes de ambas autonomías, el alcalde de la localidad y el jefe del Gobierno cambiaron, pero el foro sigue porque «siempre intentaremos perseverar en las cosas que creemos que merecen la pena», como el diálogo entre territorios hermanos.
Amplia representación social
Al acto acudió una nutrida representación del mundo político, social y cultural de Galicia y Asturias. Estuvieron presentes representantes de las principales formaciones políticas, entidades empresariales, universidades y del Gobierno y la Administración de las dos comunidades.
La jornada comenzó a las once de la mañana, cuando el presidente Alfonso Rueda recibió a su homólogo asturiano, Adrián Barbón, frente al Ayuntamiento. Allí firmaron los dos, junto a Lois Blanco, en el libro de oro del concello, para después presidir el izado de la nueva bandera municipal de Ribadeo, de fondo azul, con franjas blancas emulando las olas de sus costas, y la llave de oro de la ciudad. Sonaron la Marcha do Antigo Reino de Galicia y los himnos asturiano y gallego, este último mientras se izaba la enseña local.
Rueda aseguró lo simbólico de Ribadeo como «entidad gallega potentísima» con «brazos abiertos a Asturias». Barbón recordó los «muy buenos veranos» que pasó en la localidad y destacó que son muchos los asturianos y descendientes que residen en Ribadeo. «Es una puerta de entrada; el Eo no nos separa, nos une», aseguró, tras reconocer su emoción por la invitación y por vivirlo junto al presidente gallego.