La empresa asturiana que revoluciona la forma de beber agua o leche con 84 sabores diferentes: de los gustos frutales a los de «nube», «unicornio», «mojito» o «croissant»

Carmen Liedo
Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Elevenfit.Julio Fernández, director de Elevenfit
Julio Fernández, director de Elevenfit CarmenLiedo

Elevenfit, ubicada en el polígono industrial de Barres (Castropol), produce una media de 100.000 sobres diarios de sus populares Mix, el saborizante instantáneo bajo en calorías que ya vende en toda España y que está abriendo mercado en Europa

22 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En una nave del polígono industrial de Barres, en Castropol, se producen cada día miles de sobres que han conseguido revolucionar un gesto tan cotidiano como beber agua o tomar un vaso de leche. Detrás de ellos está Elevenfit, una empresa que comenzó su andadura hace doce años en el ámbito de la nutrición deportiva y que, nueve años después de lanzar sus populares bebidas Mix, ha convertido una idea aparentemente sencilla en un negocio con presencia en toda España y cada vez más implantación en Europa, una expansión que ha logrado a golpe de sabor porque a día de hoy ya ofrece 84 variedades que se disuelven instantáneamente en agua o leche. Si bien buena parte de ellas son de sabores frutales, el catálogo también ofrece saborizantes novedosos y llamativos para el agua como los de «Nube», «Gummy», «Unicornio», «Drack» o «Katrine»; o para la leche o elaboración de postres, como los de «Croissant», «Churros», «Cinnamon Roll», «Pink Cake», «Tarta de Queso» o «Huevo de Chocolate», entre otros muchos.

Julio Fernández, promotor y director de la compañía junto a su esposa, explica que este producto nació escuchando a los clientes y recuerda que los primeros usuarios fueron deportistas vinculados al mundo del fitness. «Nos dimos cuenta de que ellos hacían unas cargas de agua antes de las competiciones de 7 u 8 litros y nos comentaban que era muy complicado beber tanta cantidad. Pensamos que una opción podía ser hacer una bebida muy baja en calorías que diese sabor al agua y lo hiciese más llevadero», comenta el mismo, que añade que lo que comenzó como una solución para un colectivo muy concreto acabó revelando una necesidad mucho más amplia: «descubrimos que no solamente a la gente del mundo del fitness le cuesta beber agua, sino que hay muchísimas personas que tienen el mismo problema», apostilla Fernández.

Fue así como de aquella observación se abrieron otros mercados de forma casi inesperada ya que, con el paso de los años, las bebidas Mix dejaron de dirigirse exclusivamente a deportistas para llegar a consumidores que buscan alternativas a los refrescos convencionales o que simplemente quieren incrementar su hidratación diaria. Incluso se han encontrado con que el uso de los Mix resulta interesante en ámbitos en los que sus creadores no pensaron inicialmente, como son las residencias de la tercera edad donde, según destaca el empresario, «utilizan nuestros productos para ayudar a los ancianos a beber». Y es que la manera de preparar un Mix es muy sencilla: se trata de disolver un sobre de 9 gramos del sabor elegido en 1,5 litros de agua.

Elevenfit arrancó la elaboración de los Mix con medio centenar de referencias, aunque en la actualidad ya alcanza las 84 variedades, toda una gama de sabores que se ha convertido en una de las señas de identidad de la marca. A los sabores clásicos de naranja, limón, melón, sandía, manzana o piña se han sumado propuestas mucho más atrevidas, como una edición de coctelería que incluye sabores como la piña colada o el mojito, el tahiti o el cubalibre, hasta opciones inspiradas en postres tradicionales como el arroz con leche o los churros.

La creación de estas combinaciones nace en buena medida de los propios responsables de la empresa porque, según confiesa Julio Fernández, «los dos tenemos una cabeza que no para de pensar», al referirse al trabajo conjunto que desarrolla con su mujer, socia al 50% de la compañía. Sin embargo, también desvela que convertir una idea en un sabor comercializable exige mucho más que imaginación ya que cada nuevo lanzamiento requiere meses de pruebas y ajustes: «al final hay muchas pruebas, muchas mezclas, intentando sacar el sabor. Es un proceso que se tarda unos meses hasta que está a punto y lo tienes al cien por cien para comercializar», señala. El principal motivo por el que Elevenfit puede llegar a tardar tanto en sacar un nuevo sabor es que «no utilizamos colorantes ni conservantes artificiales», expone el mismo, consciente de que «es una limitación, pero preferimos estar limitados y que Mix sea lo más natural posible». Esto, añade, «es una característica diferenciadora» respecto a otras bebidas instantáneas.

Pero, aunque su uso más conocido es como saborizante para agua, también hay variedades que pueden emplearse con leche o como ingrediente en recetas, por lo que la versatilidad del producto constituye otro de los pilares de su éxito. «Mix no es solamente una bebida, se puede utilizar para hacer postres sin añadir calorías», aclara el director de Elevenfit, que concreta que sirve para helados, gelatinas, batidos, yogures, bizcochos o preparados lácteos, por lo que ofrecen un abanico de posibilidades que la empresa sugiere al consumidor mediante recetarios y contenidos divulgativos. «Pueden ser muy útiles para personas que llevan dietas drásticas, porque los Mix permiten hacer bebidas y postres sin añadir calorías», puntualiza.

Un dato que prueba el éxito que tienen los Mix en el mercado es el dato de producción. Actualmente, Elevenfit fabrica una media de 100.000 sobres diarios, una cifra con la que se logran trabajar «cuatro y cinco sabores distintos cada jornada» para adaptarse a una demanda que continúa ampliándose. Para ello, la empresa cuenta con una plantilla que ronda las 26 personas durante la temporada alta, que coincide con los meses de verano que es cuando el consumo aumenta de forma significativa. En invierno, el equipo se reduce ligeramente, aunque la actividad mantiene un volumen constante.

Expansión internacional

Tras consolidar su presencia en el mercado nacional, donde la compañía asegura tener distribución en todas las provincias españolas, la mirada de Julio Fernández está puesta ahora en Europa alentado por el éxito que Elevenfit está teniendo ya en países como Francia e Italia. El responsable de la compañía considera que esos mercados se encuentran en una fase similar a la que vivió España hace unos años y confía en que su crecimiento continúe acelerándose.

El hándicap que está teniendo la empresa frente a unas expectativas tan positivas es que las instalaciones actuales están «muy colapsadas», hasta el punto que el director de Elevenfit asegura que «tenemos más demanda de la que podemos producir». La falta de espacio limita tanto la capacidad de almacenamiento como la posibilidad de incorporar nuevas referencias a un catálogo que prevé que siga creciendo, por lo que Julio Fernández tiene en proyecto la construcción de una nueva nave industrial en Barres. El calendario que tiene en mente es iniciar las obras en 2027 y disponer de las nuevas instalaciones a lo largo de 2028, lo que posibilitaría entonces conquistar el mercado europeo reinventando, a golpe de sabor, la manera de tomar agua.