Asturias, a la cola de España en políticas de biodiversidad: siete suspensos «graves» en diez indicadores
ASTURIAS
El Principado obtiene una valoración global del 10% en el informe estatal de Ecologistas en Acción sobre políticas autonómicas de biodiversidad para 2030, que detecta importantes déficits en planificación, restauración ecológica, conservación de especies y participación social
06 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias se encuentra entre las comunidades autónomas con peores políticas de biodiversidad de España. Así se desprende del informe «Evaluación de las políticas autonómicas de biodiversidad para 2030» publicado recientemente por Ecologistas en Acción, un documento que analiza el grado de aplicación autonómica del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (MM-BKM), el acuerdo internacional aprobado a finales de 2022 para frenar y revertir la pérdida de biodiversidad antes de que finalice la presente década. El panorama que ofrece dicho informe es poco alentador para el Principado en tanto en cuanto apenas alcanza una valoración global del 10%, situándose muy lejos de las comunidades que encabezan la clasificación. Esto se debe a que obtiene el nivel rojo de «graves carencias» en 7 de los 10 indicadores analizados, mientras que en los otros tres el nivel es naranja, que significa valoración «insatisfactoria».
Cierto es que la situación asturiana no es una excepción en el conjunto del país porque el informe pone de manifiesto que ninguna comunidad autónoma española está actualmente en condiciones de cumplir los objetivos marcados para 2030. Sin embargo, Asturias figura entre los territorios peor posicionados, a la par que Madrid, Murcia, La Rioja, Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, todas ellas con apenas un 10% de valoración global.
La evaluación se basa en diez parámetros relacionados con cuestiones clave como la planificación estratégica, la restauración ecológica, la gestión de espacios protegidos, el control de especies invasoras, la contaminación agraria, la infraestructura verde urbana, la conservación de especies amenazadas o la participación ciudadana. En el caso asturiano, como se decía anteriormente, siete de esas diez asignaturas reciben la peor calificación posible, mientras que los tres restantes obtienen una valoración considerada insuficiente.
Falta de estrategias autonómicas
Uno de los principales déficits detectados es la ausencia de una estrategia autonómica específica de biodiversidad. Ecologistas en Acción recoge en el informe que solo cinco comunidades (Andalucía, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y País Vasco) disponen actualmente de una estrategia vigente, mientras que Asturias forma parte del grupo mayoritario que carece de un documento de planificación propio para orientar sus políticas de conservación. El informe considera especialmente preocupante esta carencia porque dificulta la definición de objetivos, prioridades y mecanismos de seguimiento adaptados a los compromisos internacionales asumidos por España.
A ello se suma la falta de adaptación a los objetivos marcados por el Marco Mundial de Biodiversidad. A este respecto, lo que refleja el documento es que ninguna comunidad autónoma ha actualizado sus estrategias para lograr el objetivo de detener e invertir la pérdida de biodiversidad antes de 2030, pero en el caso de Asturias la situación resulta más compleja al no existir ni siquiera una estrategia específica en vigor sobre la que articular esa adaptación.
Las especies exóticas invasoras constituyen otro de los puntos más débiles o con «graves carencias» del país. El informe tiene en cuenta que Asturias contempla en su Estrategia de Desarrollo Sostenible «el objetivo de incrementar los trabajos de catalogación de especies invasoras e intensificar esfuerzos para erradicar las más peligrosas», sin embargo, llama la atención sobre que ninguna comunidad autónoma haya incorporado medidas concretas para alcanzar la reducción del 50% de nuevas introducciones exigida por el marco internacional o que la mayoría de las actuaciones de las comunidades autónomas siguen centrándose en combatir especies ya asentadas, en lugar de prevenir su llegada.
El informe también pone el foco en la restauración ecológica y lo que concluye es que ninguna comunidad autónoma ha aprobado todavía un plan específico que permita restaurar el 30% de los ecosistemas degradados antes de 2030 «mediante objetivos cuantificables, verificables y territorializados». En el caso de Asturias, nuestra comunidad tampoco dispone de ese instrumento, una ausencia que comparte con el resto del país y que, según Ecologistas en Acción, compromete seriamente el cumplimiento de los compromisos internacionales.
Carencias en la gestión de espacios protegidos
En materia de espacios protegidos, el análisis reconoce que Asturias cuenta con importantes valores naturales y una extensa red de áreas protegidas, pero considera «insuficiente» la respuesta institucional y, por ello, califica este indicador como «insatisfactorio». La organización ecologista señala que la actual Estrategia de Desarrollo Sostenible del Principado, que se encuentra en revisión, incorpora referencias a los objetivos de conservación para 2030, aunque lo hace de forma limitada y sin el alcance necesario para garantizar una gestión eficaz de esos espacios.
Otro de los aspectos peor valorados es la participación social. En el informe elaborado por Ecologistas en Acción se subraya que Asturias carece actualmente de un órgano autonómico operativo con competencias específicas en biodiversidad ya que el antiguo Observatorio de la Sostenibilidad dejó de reunirse en 2018 y, aunque la Ley de Calidad Ambiental de 2023 preveía la creación de un nuevo Consejo de Medio Ambiente, este órgano todavía no se ha constituido. Para los autores del informe, esta situación limita la participación de organizaciones sociales y ecologistas en el diseño y evaluación de las políticas públicas relacionadas con la naturaleza.
Así, el diagnóstico que realiza la organización ecologista es contundente: considera que las políticas autonómicas siguen estando fragmentadas, carecen de objetivos medibles y no han incorporado todavía la biodiversidad como un eje estratégico de actuación. En el conjunto nacional, la comunidad mejor valorada es Cataluña, con un 36,67%, seguida por Aragón, Galicia y Castilla-La Mancha, todas ellas con un 26,67%. Aun así señala que «de las 17 CC AA y las 2 Ciudades Autónomas analizadas ninguna ha logrado una valoración suficiente para incluirse en las categorías «en buen camino o «necesita mejorar», ya que ninguna de ellas superó el 51% de la puntuación». El resto de territorios se sitúan en el grupo de «graves carencias», con puntuaciones inferiores al 25%, apareciendo Asturias como uno de los ejemplos más claros de ese retraso. En conclusión, el balance general de Ecologistas en Acción refleja que, cuando faltan menos de cuatro años para 2030, España se encuentra todavía muy lejos de cumplir los compromisos internacionales adquiridos para detener la pérdida de biodiversidad.