Adrián de la Torre, experto en jardinería: «El 80% de las plantas mueren por exceso de riego»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

ASTURIAS

Adrián de la Torre es el reponsable de una floristería en Gijón. El asturiano es además experto en arreglos florales
Adrián de la Torre es el reponsable de una floristería en Gijón. El asturiano es además experto en arreglos florales

El especialista en arreglos florales, al frente de una floristería en Gijón, ofrece las claves para cuidar las plantas durante los meses de más calor

04 jul 2026 . Actualizado a las 09:30 h.

Las plantas de interior están más de moda que nunca y se han convertido en una de las grandes tendencias en decoración. Cada vez es mayor el número de hogares que apuestan por incorporarlas, no solo por su valor estético, sino también porque aportan frescura, color y una agradable sensación de bienestar a cualquier estancia. Para que no pierdan su vitalidad es muy importante cuidarlas correctamente, sobre todo, en esta época del año. Las altas temperaturas, la intensa exposición a la luz y la falta de humedad hacen que el periodo comprendido entre julio y septiembre sea especialmente delicado para muchas especies, que necesitan una cuidada atención para mantenerse sanas. El interiorista, experto en jardinería y divulgador en redes sociales Adrián de la Torre, al frente de una floristería en el barrio Viesques, en Gijón, explica las claves para mantenerlas sanas durante los meses más calurosos del año y conseguir que luzcan en todo su esplendor.

—¿Por qué cree que cada vez más personas se rodean de plantas en casa? ¿Es por que repercuten positivamente en nuestra salud mental?

—Es cierto que a la mayoría de la gente le resulta muy gratificante ver cómo sus plantas crecen y se desarrollan. De hecho, hay personas que incluso se preocupan o lo pasan mal cuando no evolucionan bien. Sin embargo, a la hora de comprar plantas influye la edad. Entre los 20 y los 30 quizá no se presta tanta atención a este tipo de cosas, pero a partir de los 30 sí que se observa un mayor interés por tener plantas y disfrutarlas en casa. Además, rodearse de vegetación, flores y un entorno más verde contribuye a crear un ambiente más agradable y a sentirse mejor en el propio hogar.

«Para cuidar bien tus plantas tienes que evitar los riegos pequeños y diarios»

—¿Qué factores se deben tener en cuenta antes de comprar una planta?

—Siempre que viene alguien a la floristería a comprar una planta, le hago unas preguntas básicas. La primera es saber cuánto tiempo quiere dedicarle a su cuidado, porque ese es el factor clave. Después, también pregunto si tiene experiencia o facilidad para cuidar plantas, porque hay especies más resistentes y otras más exigentes. En definitiva, se trata de saber cuánto tiempo puede dedicarle a la semana y si le gusta o no ocuparse de las plantas.

Las plantas de interior llenan de vida cualquier hogar
Las plantas de interior llenan de vida cualquier hogar

—¿Cuáles son realmente los errores más frecuentes que se cometen a la hora de cuidar las plantas?

—El principal error, y el que acaba con alrededor del 80 % de las plantas, es regalarlas en exceso. Ahora, bien, cómo saber si una planta necesita más agua o si, por el contrario, estamos regándola demasiado, depende mucho del tipo de planta. Algo básico que siempre recomiendo es evitar los riegos pequeños y diarios, que es algo muy habitual. A veces se añade un poco de agua cada día pensando que es suficiente, pero lo que se provoca es un estrés hídrico en las raíces. La planta parece que necesita más agua, empieza a decaer, a perder hojas, y en realidad el problema es el exceso de riego. Entonces, en lugar de corregirlo, se suele regar aún más, y es ahí cuando se termina de estropear. Lo ideal es fijarse en el sustrato. Si la capa superficial está seca, es momento de regar. También recomiendo los riegos por inmersión, que permiten que la planta absorba el agua de forma más uniforme y llegue bien a las raíces, algo que los riegos superficiales no consiguen. De esta forma, además, se puede espaciar el riego una semana o incluso diez días sin problema. Eso sí, siempre depende de la época del año. En verano el agua se evapora antes y las plantas necesitan más frecuencia, mientras que en invierno entran en una fase en la que requieren mucha menos agua.

—¿Qué señales nos pueden indicar que la planta se está muriendo?

—Las señales más habituales de que una planta no está bien son, sobre todo, las hojas amarillas. Esto suele indicar un estrés en las raíces, ya sea porque han empezado a pudrirse o porque no están funcionando correctamente. Ese problema se refleja también en la forma de las hojas, que pueden verse decaídas. En general, cuando esto ocurre, es un signo claro de que algo no va bien.

—¿Y cuando adquieren ese tono marrón? ¿Qué pasa?

—Eso normalmente suele deberse a la falta de humedad en el ambiente.

La hortensia se caracteriza por crecer en forma de enredadera y tener unas hojas y flores bastante grandes
La hortensia se caracteriza por crecer en forma de enredadera y tener unas hojas y flores bastante grandes

—Teniendo en cuenta en la época del año en la que estamos, ¿cuáles son las plantas que más sufren con el calor y cuáles son las que más resisten a estas temperaturas asfixiantes?

—La que más sufre en estos momentos, y además una de las que más gusta a la gente, es la hortensia. Es una planta que necesita una humedad ambiental elevada y, aunque pueda haber humedad en el ambiente, con las olas de calor tienden a resentirse. Las flores se caen y da la sensación de que la planta se ha muerto, pero normalmente no es así. Con una correcta rehidratación suelen recuperarse sin problema. En el lado opuesto están las especies mediterráneas, como la lavanda o la santolina, que son las que mejor se adaptan. Resisten tanto la sequía como el calor. A veces no es tanto una cuestión de temperatura, sino de que la planta no dispone del tiempo suficiente para rehidratarse correctamente, lo que puede provocar también ese estrés hídrico.

—¿El aire acondicionado o el ventilador afectan a las plantas?

—Por supuesto. Las corrientes de aire son un factor que muchas plantas no toleran bien. Por ejemplo, las orquídeas, que son habituales en los hogares, pueden sufrir mucho si se colocan en zonas con corriente, ya sea al abrir ventanas o por la ventilación constante. En la actualidad, con el uso de ventiladores y aire acondicionado, siempre recomiendo, si es posible, alejar las plantas de estas corrientes y colocarlas en otra estancia donde no estén expuestas directamente. El aire en movimiento hace que se sequen más rápido, aumenta sus necesidades de agua y provoca que las hojas pierdan humedad, lo que puede derivar en estrés hídrico.

«Con un buen riego antes de salir de viaje y colocándolas en un lugar sombreado y sin luz solar directa, la mayoría de plantas pueden aguantar perfectamente entre 10 y 15 días»

—¿Qué recomendaciones básicas daría para cuidar a las plantas en días de mucho calor?

—Lo principal es regar siempre a primera hora de la mañana. Cuando las temperaturas son muy altas, como estos días en los que se alcanzan los 35 grados en Asturias, lo ideal es realizar dos riegos: uno por la mañana, a primera hora, y otro a última hora del día. Si, además, las plantas están en una zona con sol directo, conviene alejarlas un poco y colocarlas más hacia el interior de la casa, evitando así las horas de mayor intensidad solar, que son las que más pueden afectarlas. Con eso suele ser suficiente para garantizar el buen estado de la planta.

—Si nos vamos de vacaciones y no tenemos a nadie para que nos cuide las plantas, ¿qué deberíamos de hacer?

—Depende un poco del tipo de planta, pero hay varios consejos generales. Por ejemplo, una buena práctica es agrupar todas las plantas en un mismo espacio, ya que entre ellas crean un microclima más húmedo que les resulta beneficioso. Luego, no se trata de regarlas en exceso pensando que así aguantarán diez días, algo bastante habitual. Un riego profundo previo puede ser adecuado, pero siempre evitando dejar agua acumulada en el plato, ya que eso puede provocar la pudrición de las raíces. Como alternativa, existen sistemas como los geles que liberan agua de forma progresiva en el sustrato o los depósitos de riego de terracota o cristal, que también ayudan a mantener la humedad. En cualquier caso, con un buen riego antes de salir de viaje y colocándolas en un lugar sombreado y sin luz solar directa, la mayoría de plantas pueden aguantar perfectamente entre 10 y 15 días.

La lengua de suegra se considera una planta protectora y purificadora de energía
La lengua de suegra se considera una planta protectora y purificadora de energía

—¿Cuáles son esas plantas de interior que menos agua necesitan para sobrevivir?

—Cualquier cactus o suculenta son plantas que necesitan muy poca agua. Después, hay otras especies más habituales que también resisten bien la sequía, como la lengua de suegra, la zamioculca o el poto, que soportan bastante bien la falta de riego.También hay plantas clásicas de interior como el espatifilo o algunas begonias que, en general, toleran mejor la sequía que el exceso de agua. En definitiva, hay muchas especies que se adaptan mejor a un riego escaso.

«La orquídea es una de las plantas que más se sobre-riega y, por eso, muchas personas no consiguen que sobreviva más allá de la primera floración»

—¿Cómo se puede recuperar una planta que parece completamente seca o que está al borde de la muerte? ¿Es posible hacerla revivir o debemos darla por perdida?

—Si está completamente seca, no hay forma de recuperarla. Pero si todavía queda algo de vida, lo recomendable es podarla casi por completo, dejando únicamente un pequeño tallo de unos cinco centímetros, y seguir cuidándola con paciencia. Se puede aportar algo de energía con fertilizante o abono y mantener unos buenos cuidados. Si la planta conserva vida en su interior, es posible que vuelva a brotar.

—¿Cómo podemos saber si todavía tiene vida?

—Hay que fijarse en que los tallos sigan estando firmes y carnosos, que no estén completamente secos ni se rompan al tocarlos.

—¿Qué mitos sobre las plantas le gustaría desmentir?

—Uno de los más extendidos es que hay plantas capaces de purificar el ambiente de una casa. Es cierto que las plantas pueden absorber ciertos elementos presentes en el aire, pero para conseguir un efecto significativo se necesitaría una cantidad muy elevada de plantas por metro cúbico, algo que no es realista en un hogar. Otro mito es que las orquídeas son plantas difíciles de cuidar. En realidad, el problema suele ser que se riegan demasiado. Es una de las plantas que más se sobre-riega y, por eso, muchas personas no consiguen que sobreviva más allá de la primera floración. Sin embargo, sus cuidados son bastante sencillos: necesita muy poco riego, aproximadamente una vez al mes, y siempre es recomendable hacerlo por inmersión. Además, un truco que siempre explico en la floristería es que, cuando termina la floración, hay que dejar que la planta repose durante un mes. Después, se puede regar con agua más fría para ayudar a estimular una nueva floración. En casa suelen estar siempre a una temperatura estable y no perciben los cambios de estación, así que este pequeño cambio puede ayudar a inducir ese ciclo. En realidad, hay plantas mucho más exigentes que las orquídeas, como las calateas o las alocasias.

—¿Qué planta recomendaría a alguien que quiere empezar a tener plantas en casa y no tiene mucha experiencia?

—La lengua de suegra es una de las mejores opciones para empezar, porque es una planta muy resistente y necesita pocos cuidados. También se suele asociar con la mejora de la calidad del aire, por lo que muchas personas la colocan incluso en dormitorios. Si además te gustan las plantas con flor, el kalanchoe o las begonias son buenas alternativas. Y entre las plantas de hoja verde, la zamioculca o el espatifilo son opciones muy agradecidas para principiantes.