La sequía y la concentración de ganado ha llevado a la dirección del Parque Nacional a lanzar la advertencia con el recordatorio de que las surgencias situadas fuera de los núcleos urbanos son aguas «sanitariamente no controladas». Recomienda a los visitantes llevar suficiente agua embotellada cuando se realicen excursiones o rutas
14 jul 2026 . Actualizado a las 12:24 h.En una época en la que el Parque Nacional de Picos de Europa aglutina una gran afluencia de visitante, la dirección del espacio protegido ha lanzado una advertencia dirigida, sobre todo, a senderistas y montañeros, pero también a toda persona que estos días acuda a la zona teniendo en cuenta la situación de sequía que atraviesa el parque y la concentración de ganado: «no beber» agua de las fuentes. A través de un comunicado difundido en su página web y en redes sociales, el organismo gestor hace esta recomendación de forma expresa, haciendo especial hincapié en que se debe evitar beber de las fuentes situadas en las zonas bajas del parque y de aquellas situadas en áreas donde exista una presencia notable de ganado, debido al aumento del riesgo sanitario asociado a la escasez de agua.
La recomendación, como se decía anteriormente, llega en plena temporada estival, cuando miles de personas recorren los enclaves más emblemáticos los Picos de Europa y suelen recurrir a las fuentes para abastecerse durante sus excursiones o rutas. Es por ello que en el aviso difundido por el parque se recuerda que todas las fuentes ubicadas fuera de los pueblos están consideradas como «agua sanitariamente no controlada», una catalogación que no implica necesariamente que el agua sea impropia para el consumo, pero sí que no puede garantizarse su calidad sanitaria al no existir controles periódicos que permitan certificarla. «Esto no significa que el agua no sea potable, sino que no puede garantizarse su calidad sanitaria, ya que no es posible realizar los controles periódicos necesarios», señala el mensaje emitido por la dirección del espacio protegido.
Al parecer, la situación se está viendo agravada este verano por la falta de precipitaciones y la disminución del caudal de numerosas surgencias de montaña. Según se explica en el comunicado del propio parque, cuando las fuentes de mayor altitud reducen su aportación o llegan a secarse, el ganado tiende a concentrarse en cotas más bajas, donde también se encuentran algunas de las fuentes más frecuentadas por los visitantes. Ese hecho incrementa el riesgo de contaminación del agua y, por tanto, las posibilidades de que su consumo pueda provocar problemas de salud. «En las zonas bajas-medias del Parque, especialmente durante el verano y en periodos de sequía, el riesgo es mayor debido a la concentración de ganado alrededor de las fuentes cuando se secan las surgencias de mayor altitud», explica en la advertencia el organismo gestor.
Además, la dirección del Parque Nacional subraya que la respuesta ante el consumo de este tipo de agua puede variar de una persona a otra. En la información publicada en la web se indica que la reacción depende en parte de la habitualidad de cada individuo al consumo de aguas procedentes de estos entornos naturales, aunque insiste en que, mientras persistan las actuales condiciones, debe prevalecer la prudencia. Así, el comunicado es contundente al establecer la recomendación: «se recomienda encarecidamente no beber de las fuentes de las zonas bajas del Parque Nacional o con presencia notable de ganado».
Medidas adicionales de seguridad
El aviso se acompaña de una serie de recomendaciones prácticas para quienes tengan previsto realizar rutas por el parque durante las próximas semanas. Entre ellas figura la necesidad de llevar suficiente provisión de agua embotellada, planificar adecuadamente los recorridos y mantener una hidratación frecuente, especialmente durante las horas de mayor calor. Igualmente, los responsables del espacio natural sugieren valorar medidas adicionales de seguridad, como el uso de pastillas potabilizadoras o la ebullición del agua antes de consumirla cuando no exista otra alternativa.
La advertencia ha sido difundida también a través de las redes sociales con una publicación explicativa y un cartel en varios idiomas con el objetivo de llegar tanto a los visitantes nacionales como a los numerosos turistas extranjeros que recorren el Parque Nacional durante el verano. Tanto en la publicación como en el cartel se insiste en que la actual situación de sequía obliga a extremar las precauciones y a evitar el consumo de agua procedente de fuentes localizadas en zonas bajas o en lugares donde se concentre el ganado. Por tanto, mientras no se produzca una recuperación significativa de los caudales y mejoren las condiciones de las surgencias naturales, la recomendación oficial se mantiene.