La inflación da un respiro en Asturias, aunque los alimentos básicos siguen al alza
ASTURIAS
El IPC se sitúa en el 2,7%, una de las tasas más bajas entre todas las comunidades, pero huevos, pescado y carne siguen entre los productos que más se encarecen
17 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La inflación continúa instalada en Asturias, aunque con un ritmo de crecimiento algo más contenido que en los últimos meses. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en junio en el 2,7% en tasa interanual, dos décimas por debajo del dato registrado en mayo, según las cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La moderación llega impulsada, sobre todo, por una menor presión de los alimentos, aunque el coste de muchos productos básicos sigue muy por encima del de hace un año y continúa condicionando la economía de las familias asturianas.
El descenso de la inflación alimentaria constituye uno de los principales cambios del mes. Los alimentos y las bebidas no alcohólicas registraron un incremento interanual del 2,2%, frente al 2,6% de mayo, lo que supone el nivel más bajo de lo que va de año y confirma una desaceleración iniciada tras el máximo alcanzado en febrero. Sin embargo, la evolución no ha sido uniforme y algunos productos esenciales mantienen fuertes incrementos de precio. Los huevos encabezan las subidas con un encarecimiento cercano al 15% respecto a junio del pasado año, seguidos por la carne de vacuno y el pescado fresco y congelado, que también registran aumentos de dos dígitos o próximos a ellos.
Frente a estos productos, otros han experimentado descensos de precio que contribuyen a suavizar la evolución general de la alimentación. Las frutas, especialmente algunas variedades tropicales y otras frutas frescas, registran rebajas respecto al pasado año, al igual que el azúcar o determinadas carnes como la de porcino. Aun así, el alivio resulta insuficiente para compensar la percepción generalizada de que llenar el carro del supermercado continúa siendo sensiblemente más caro que hace apenas unos años, una sensación compartida por numerosos hogares que destinan una parte creciente de sus ingresos a cubrir gastos básicos.
Aunque la alimentación pierde algo de intensidad, otros capítulos mantienen una notable presión sobre el índice general. La vivienda vuelve a situarse entre los grupos con mayor incremento, impulsada principalmente por el encarecimiento de la electricidad y el gas tras la retirada de parte de las medidas fiscales que habían contenido sus precios durante los últimos meses. En Asturias, este apartado experimentó una subida interanual del 4,5%, mientras que la electricidad y el gas registraron incrementos aún más acusados, superiores al 6% en comparación con junio del año pasado.
También continúan al alza los precios relacionados con el ocio y el turismo. Los restaurantes y los servicios de alojamiento encabezan las mayores subidas entre los grandes grupos de consumo, con un incremento del 5,3%, reflejo tanto del aumento de los costes empresariales como del buen comportamiento de la actividad turística en el inicio del verano. El transporte, pese al descenso registrado en los combustibles durante el último mes, mantiene igualmente una elevada tasa interanual, del 5,1%, aunque inferior a la de meses anteriores gracias al abaratamiento de la gasolina y el gasóleo respecto a la primavera.
Otros servicios también presentan incrementos moderados. Los cuidados personales, los seguros y servicios financieros, la sanidad, las bebidas alcohólicas y el tabaco o los muebles y artículos para el hogar registran aumentos que oscilan entre el 1% y el 3%. En el lado contrario, el vestido y el calzado vuelven a ser el único gran grupo que reduce claramente sus precios, con una caída del 7,5%, coincidiendo con el inicio de la campaña de rebajas.
En comparación con el resto del país, Asturias mantiene una evolución más favorable. Mientras el IPC nacional permanece estable en el 3,2% por tercer mes consecutivo, el Principado registra una de las tasas de inflación más bajas entre las comunidades autónomas, únicamente por detrás de Extremadura e igualada con Navarra. En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,7% respecto a mayo, y en el conjunto del primer semestre del año el incremento acumulado alcanza ya el 2,1%.
A escala nacional, la evolución de los precios sigue muy condicionada por el comportamiento de la energía. El fin de parte de las rebajas fiscales aplicadas a la electricidad y al gas desde el pasado 1 de junio elevó el coste de la vivienda, mientras que la continuidad de las bonificaciones sobre los carburantes durante buena parte del mes permitió contener el impacto del petróleo en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos por su mayor volatilidad, descendió una décima hasta el 2,9%, un dato que refleja una cierta estabilización de las tensiones inflacionistas más persistentes.
Los alimentos esenciales continúan acumulando importantes incrementos, los suministros energéticos vuelven a ganar peso en el presupuesto doméstico y servicios como la hostelería o el transporte mantienen una tendencia claramente alcista. Los datos de junio apuntan, por tanto, a una ralentización del crecimiento de los precios, pero no a una reducción significativa del coste de la vida, que sigue siendo una de las principales preocupaciones de los consumidores asturianos.