Barbón cree que la instrucción del juez Peinado «roza algunas cuestiones esperpénticas»
ASTURIAS
El presidente asturiano asegura que no aprecia indicios de tráfico de influencias ni malversación en el caso de Begoña Gómez
17 jul 2026 . Actualizado a las 12:58 h.El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha afirmado este viernes que la instrucción del juez Juan Carlos Peinado contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «roza algunas cuestiones esperpénticas».
En respuesta a las preguntas de los periodistas en una rueda de prensa en la que ha hecho balance de sus siete años al frente del Ejecutivo autonómico, Barbón ha subrayado que es «muy respetuoso» con las instrucciones y las resoluciones judiciales por su formación jurídica por su condición de licenciado y apasionado del Derecho.
No obstante, ha reconocido que algunas cuestiones le escandalizan y ha apuntado que se hizo «cruces» cuando el juez argumentó la retirada del pasaporte a Begoña Gómez con la posibilidad de que la escolta le pudiera favorecer en su huida: «¿Cómo se puede ofender así a los policías nacionales y a los guardias civiles, los primeros garantes de la legalidad?», se ha preguntado. Además, ha opinado que se trata de una «instrucción caótica» en la que ya no se sabe «cuántas veces» la Audiencia de Madrid «ha revocado una y mil veces las decisiones del juez».
Según recoge Efe, Barbón ha incidido en que por más que examina el caso, no en términos políticos sino jurídicos, es «incapaz» de ver los delitos de tráfico de influencias y malversación de los que se acusa a la esposa del presidente Sánchez.
El jefe del Ejecutivo asturiano también ha sido preguntado por la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avala la ley de amnistía, si bien ha dicho que no le gusta opinar sobre fallos o autor sin haberlos leído antes.
No obstante, ha destacado que «la Barcelona y la Cataluña de hoy no tiene nada que ver con la que había en 2017» porque «se está recomponiendo el encuentro y la convivencia», algo que ya reconocen «incluso los más críticos».