De un palacete modernista a una casa de paja, madera y arcilla: el estudio asturiano que revoluciona la arquitectura sostenible

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

ASTURIAS

El equipo del estudio asturiano de arquitectura Métrica 8
El equipo del estudio asturiano de arquitectura Métrica 8

La joven caraviense Claudia Armas es la fundadora de un estudio de arquitectura que apuesta por la construcción sostenible, los materiales naturales y el trabajo en equipo

27 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La asturiana Claudia Armas siempre tuvo muy claro a qué quería dedicarse profesionalmente. Desde muy pequeña soñaba con diseñar y levantar edificios capaces de dar respuesta a las necesidades de las personas. «Cada vez que me ponía a jugar, cogía piezas y hacía como que construía espacios imaginarios», recuerda. Lo suyo era pura vocación. Por eso, al terminar el bachillerato, se matriculó en la Universidad Politécnica de Madrid para estudiar Arquitectura. Se especializó en materiales sostenibles y, tras varios años trabajando en distintos estudios, quiso regresar a su tierra natal para poner en marcha su propio despacho. Desde allí desarrolla algunos de los proyectos arquitectónicos más destacados del norte del país, como la Casa Rosa, en Oviedo, o la Casa Cebolla, en Cantabria.

Fue hace tres años cuando esta joven, natural de Caravia, decidió abrir su estudio en Colunga. La elección no fue casual. Además de ser uno de los lugares donde creció, considera que «es muy importante que la arquitectura esté relacionada con la naturaleza». «¿Y qué mejor lugar que este, donde tienes el mar y la montaña al lado?», señala. Desde el principio también tuvo claro que quería romper con la figura tradicional del arquitecto que trabaja en solitario. «Siempre había declinado un poco esa idea y sabía que quería rodearme de un muy buen equipo», explica. Por eso, trabaja codo con codo con la arquitecta Olaya Alonso y la ingeniera e interiorista Haydée Naveiras, quienes forman también parte de Métrica 8.

«Todos los proyectos tienen algo de cada una. Cada una aporta su experiencia y sus conocimientos, y esa forma de trabajar en equipo hace que el resultado sea mucho más enriquecedor», explica la joven arquitecta, que apuesta por un modelo de trabajo alejado de la estructura tradicional de muchos estudios, donde el director diseña y el resto del equipo se limita a desarrollar los planos. En Métrica 8, asegura, todas participan en cada fase del proyecto arquitectónico, que combina «siempre» estética, funcionalidad y sostenibilidad. «Estamos involucradas desde el principio hasta el final e, incluso, siempre que podemos, participamos físicamente en el proceso de construcción porque nos gusta mucho, como decimos, pensar con las manos», destaca.

Las arquitectas Claudia Armas y Olaya Alonso
Las arquitectas Claudia Armas y Olaya Alonso

Poner en marcha este estudio de arquitectura, que destaca por su forma de entender la profesión y por el cuidado con el que aborda cada proyecto, no fue un proceso sencillo. «Emprender no es nada fácil. De hecho, aunque ya llevamos tres años, siento que todavía estamos en esa etapa inicial, enfrentándonos continuamente a experiencias nuevas y aprendiendo de cada una de ellas», confiesa. Aun así, reconoce que el esfuerzo ha merecido la pena. «Es muy gratificante ver que ideas que un día solo estaban en mi cabeza ahora están en proceso de construcción o incluso ya se han convertido en edificios. Es justo con lo que soñaba cuando estudiaba Arquitectura», afirma orgullosa de todo lo que ha conseguido materializar.

No es de extrañar que se sienta pletórica cuando echa la vista atrás y comprueba todo lo que ha conseguido en tan poco tiempo. En apenas tres años de trayectoria, Métrica 8 ha acumulado importantes hitos, entre ellos el primer galardón del estudio. Poco después de iniciar su actividad, en 2023, Claudia, Olaya y Haydée obtuvieron el Primer Premio en el Concurso de Diseño de Revestimientos del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias, exhibido en la FIDMA 2024, gracias a una investigación sobre el cebatu. Las tres arquitectas lograron adaptar este sistema tradicional de varas de avellano a la construcción contemporánea e industrializada. Este reconocimiento supuso un importante impulso para el estudio de arquitectura con sello asturiano. «A partir de ahí empezamos a desarrollar bastantes proyectos relacionados con materiales naturales», asegura.

Vista del estudio de Métrica 8
Vista del estudio de Métrica 8 Gonzalo Laborda

Uno de los más representativos es la «Casa Cebolla», una vivienda cuyo proyecto está en fase de ejecución en Cantabria empleando exclusivamente materiales naturales. «El aislamiento es de paja, los revocos son de arcilla y la estructura es de madera. Además, las instalaciones están concebidas para aprovechar de la forma más responsable posible los recursos del entorno, como el viento y la energía solar», detalla Claudia, cuya filosofía de trabajo apuesta por la honestidad de los materiales. «Intentamos no simular materiales; siempre defendemos utilizarlos desde su verdad y mostrarlos tal y como son. Si es tierra, es tierra; si es piedra, es piedra. Se trata de ser fieles a su naturaleza y asumir también sus imperfecciones», concluye.

Métrica 8 también está detrás de la renovación integral del nuevo local comercial de Laboral San Antonio, la histórica tienda de ropa de trabajo de Gijón. «Lo bonito de este trabajo es que, cuando nos llamaron para hacer la reforma, no tenían muy claro qué querían hacer, pero nosotras sí. Desde el principio tuvimos claro que debíamos reutilizar todos los materiales existentes en el local, incluido el mobiliario, y darles una segunda vida. A través del diseño, transformamos esos elementos y los adaptamos a la imagen renovada que la marca quería proyectar», explica. Con esta intervención, el estudio demuestra que es posible crear espacios contemporáneos y funcionales sin renunciar al aprovechamiento de los recursos existentes, convirtiendo la reutilización en un elemento central del proyecto.

Proyecto de la tienda Laboral San Antonio en Gijón
Proyecto de la tienda Laboral San Antonio en Gijón Gonzalo Laborda

 Además de estos proyectos de edificación, las tres jóvenes también han diseñado y construidos pabellones «efímeros», una línea de trabajo que les permite experimentar con distintos materiales y comprobar cuáles se adaptan mejor a las necesidades de cada propuesta. Uno de los ejemplos más destacados son unos pabellones de bambú desarrollados junto a un grupo de arquitectos colombianos que se desplazó hasta Asturias para impartir un taller de construcción y compartir sus conocimientos sobre este material. Desde entonces, estas estructuras han encontrado nuevos usos en eventos culturales, festivales y otras actividades, convirtiéndose no solo en una muestra de las posibilidades de la arquitectura sostenible, sino también en una carta de presentación que ha contribuido a dar mayor visibilidad al trabajo del estudio.

Un glamping hecho con bambú
Un glamping hecho con bambú Métrica 8

A estos trabajos se suman numerosas reformas y viviendas de nueva construcción. Sin embargo, el buque insignia de Métrica 8 es la Casa Rosa de Oviedo, un espacio que fusiona cultura, gastronomía y coctelería. «Cuando mi hermano descubrió el edificio, lo primero que hizo fue llamarme para decirme que teníamos que hacer algo con esa propiedad, que llevaba mucho tiempo abandonada y que seguro que podíamos sacarle potencial. Así que empezamos a trabajar juntos para definir hacia dónde queríamos llevar el proyecto», recuerda Claudia, cuyo estudio asumió la rehabilitación integral de este emblemático palacete modernista de fachada rosada, situado en la calle Cardenal Inguanzo, frente al Seminario Metropolitano.

«Desde el principio tuve claro que había que conservar al máximo la esencia de la casa. Queríamos recuperar todo lo que fuera posible: los suelos originales, las baldosas hidráulicas o las vidrieras, que en su mayoría estaban muy deterioradas. Poco a poco fuimos dando forma al espacio y enseguida vimos que la Casa Rosa debía orientarse hacia el ámbito cultural. Por eso, desde el estudio también nos encargamos de la dirección creativa, para mantener viva su esencia y consolidarla como un centro cultural», explica la arquitecta, que define el edificio como un espacio «ecléctico», tanto por su arquitectura como por la diversidad de experiencias que ofrece.

Así luce la Casa Rosa de Oviedo
Así luce la Casa Rosa de Oviedo

Junto a Olaya y Haydée, la joven asturiana lidera la dirección creativa y cultural de este edificio modernista del Prao Picón. Mientras que su hermano asume la organización de la propuesta gastronómica y los eventos vinculados a ella, desde Métrica 8 se encargan de diseñar y coordinar la programación de talleres, exposiciones y otras actividades culturales. Han inaugurado recientemente «la mayor exposición colectiva» hasta la fecha, que reúne a nueve artistas jóvenes con el objetivo de dar visibilidad al talento femenino y al emprendimiento en el ámbito artístico. La muestra, inspirada en el concepto de «refugio», invita a cada creadora a reflexionar sobre cómo habita el espacio desde su propia disciplina artística.

Estos son solo algunos de los numerosos proyectos que el estudio de arquitectura de la costa asturiana tiene actualmente en marcha, la mayoría ya en fase de ejecución. Todos ellos responden a una misma filosofía: demostrar que «hay otra forma de construir». «Puede ser más sostenible, más natural y mucho más alineada con el entorno que queremos», defiende Claudia, quien, junto a Olaya y Haydée, está impulsando una manera diferente de entender la arquitectura, basada en el respeto por el paisaje, los materiales y las personas.