Eurostat proyecta que la población de Asturias caerá hasta los 850.000 habitantes a mediados de siglo

ASTURIAS

F. Sotomonte

La Oficina Estadística europea sitúa a la región entre los territorios continentales con peor tasa de dependencia, con más de 80 mayores de 65 años por cada 100 personas en edad de trabajar

02 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El envejecimiento en niveles extremos será la causa determinante de una acusada contracción demográfica que marcará a Asturias hasta mediados del siglo, al menos así lo apuntan los análisis detallados de la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat). Sus proyecciones indican además que el Principado no es un fenómeno aislado en la Península Ibérica, sino que forma parte de una dinámica profundamente compartida por diversos territorios españoles, especialmemente en el noroeste del país. 

Así lo constata la versión más reciente de las proyecciones regionales de población elaboradas por el organismo estadístico europeo, y que augura el número de habitantes de las regiones europeas en la mitad del siglo. De acuerdo con estas cifras, la población asturiana descenderá hasta fijarse en 849.611 habitantes a fecha de 1 de enero de 2050. El análisis de Eurostat augura no sólo una paulatina reducción del volumen global de residentes sino que además irá acompañada de una profunda alteración en la estructura por edades, caracterizada por el estrechamiento progresivo de los cohortes en edad de trabajar y la dilatación sin precedentes del segmento de mayor edad.

En lo relativo a los indicadores estructurales de sostenibilidad, las proyecciones europeas destacan que Asturias sufrirá uno de los deterioros más agudos y preocupantes en la tasa de dependencia de la tercera edad. El informe contempla que para mediados de siglo este indicador supere holgadamente el umbral de las 80 personas mayores de 65 años por cada 100 personas en edad laboral (comprendidas entre los 15 y los 64 años). El motor central detractor de este balance estriba en el comportamiento del saldo vegetativo. Eurostat encuadra a la comunidad autónoma dentro del Grupo C de regiones europeas, una categoría donde la causa principal del descenso demográfico es la persistencia de un saldo natural marcadamente negativo (es decir, un volumen anual de defunciones que supera de forma amplia al número de nacimientos registrados), frente al cual los flujos migratorios de entrada no logran ejercer una compensación suficiente.

La situación descrita para el Principado no es ni mucho menos única sino que es compartida por varios territorios, tanto en España como en el resto de Europa. En el ámbito nacional, comparte las peores previsiones de tasa de dependencia e intensidad de envejecimiento con provincias vecinas como León, Zamora, Ourense, Lugo y Pontevedra, así como con Salamanca, Ávila, Palencia y Cáceres. A escala comunitaria, este perfil de contracción y envejecimiento acelerado se observa de manera análoga en el norte y el interior de Portugal (con áreas como Terras de Trás-os-Montes o Beira Baixa), en zonas rurales del centro y sur de Italia (incluidas las islas de Cerdeña y Sicilia), en diversas regiones interiores de Grecia (como Evrytania o Kastoria), en amplias zonas del este de Bulgaria y Rumanía, en la práctica totalidad de los países bálticos y en los antiguos estados federados de la Alemania oriental.

A nivel general, el informe traza un diagnóstico de progresivo invierno demográfico para el conjunto de la Unión Europea. Entre sus conclusiones principales, destaca que aproximadamente el 70% de las 1.165 regiones analizadas registrará una población inferior en 2050 en comparación con la observada en 2025. Además, la edad mediana media del continente se elevará hasta los 50,1 años, mientras que en el 90% de los territorios los ciudadanos de 65 años o más representarán al menos la cuarta parte del total de habitantes. La tasa de dependencia superará el 50% en seis de cada diez regiones europeas. Asimismo, en siete de cada diez provincias el declive poblacional estará impulsado por el crecimiento natural negativo, dejando a la migración neta positiva como el único motor de incremento para cerca del 30% de las zonas en expansión.

Las proyecciones del INE

Estas proyecciones internacionales concuerdan en sus líneas generales con las previsiones oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Proyección de Población 2026-2076. El organismo español apunta a que Asturias perderá 16.528 habitantes de aquí al año 2041 (-1,6%), aunque logrará mantenerse por encima de la barrera psicológica del millón de residentes con 1.005.041 personas al final de dicho periodo. La vertiente más destacada y paradójica de la estadística del INE reside en la dinámica migratoria interautonómica: a pesar del marcado sesgo vegetativo desfavorable, el Principado se situará a la cabeza de España en tasa de atracción residencial interna, alcanzando un saldo de 33,0 puntos por cada mil habitantes y consolidándose como el principal destino neto de los flujos de población procedentes del resto de comunidades autónomas.