Barcos, kayaks y tablas de surf: otra forma de ver el eclipse sobre el Cantábrico
ASTURIAS
La posición privilegiada de Asturias para observar el eclipse total de Sol del 12 de agosto ha impulsado experiencias en el mar que ya han agotado reservas y prometen un espectáculo «increíble» lejos de las aglomeraciones
07 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El próximo 12 de agosto, cuando la Luna se interponga entre la Tierra y el Sol, miles de personas dirigirán la mirada hacia un fenómeno tan singular desde Asturias, la comunidad autónoma más privilegiada para observar el eclipse total de Sol gracias a una combinación difícil de igualar: toda la región está dentro de la franja de totalidad, el horizonte se abre hacia el Cantábrico, cuenta unas condiciones geográficas que permitirán disfrutar del fenómeno en toda su magnitud y se han habilitado puntos de observación en todos los municipios del Principado. Pero este acontecimiento astronómico, considerado uno de los más importantes al no haberse dado en la península desde hace más de 120 años, no solo podrá contemplarse desde montañas, miradores o playas. El mar también será escenario de excepción para quienes buscan una experiencia diferente, por lo que empresas de turismo activo y actividades náuticas ofrecen propuestas para seguir el eclipse desde embarcaciones, kayaks o tablas de surf, lejos de las aglomeraciones, de la contaminación lumínica y, si la meteorología lo permite, con el horizonte despejado como telón de fondo.
Tal es el interés que despierta el eclipse total de sol que todas las iniciativas entono al mismo están generando gran expectación, hasta el punto de que, en la mayor parte de los casos, las plazas se agotaron apenas unos días después de ponerse a la venta. Es lo que ha ocurrido en ProAstur, empresa especializada en actividades náuticas, cuyos barcos llevan meses reservados para el 12 de agosto, aunque también los días anteriores y posteriores al fenómeno. «Los tres barcos que tengo están alquilados desde mayo, para familias o para grupos de amigos», explica su responsable, que comenta que cada embarcación tiene capacidad para doce personas y el coste del alquiler oscila entre los 900 y los 1.500 euros. Respecto al perfil de las personas que han alquilado las embarcaciones, indica que mayoritariamente son visitantes que suelen pasar las vacaciones en Asturias: «la gente que los ha alquilado es casi toda de fuera, aunque suelen veranear aquí», señala.
El responsable de ProAstur también hace referencia a que la navegación durante el eclipse exige una planificación especial por la baja visibilidad que se va a dar, por lo que apunta que «los barcos se alquilan todos con patrón porque el día del eclipse es un día delicado y es muy importante que vaya un patrón experimentado». Así, a menos de una semana del acontecimiento, «ya es imposible alquilar un barco para ver el eclipse», asevera.
Ruta en barco por el Cabo Vidio
La misma excelente acogida ha tenido la propuesta impulsada por Cudillero Aventura para ver el eclipse total de sol desde el mar. Su patrón, Chus López, ha preparado una salida específica para recorrer algunos de los paisajes más espectaculares de la costa occidental antes de presenciar el eclipse desde el mar. El itinerario incluye el entorno de Cabo Vidio, las islas próximas al cabo y la playa del Silencio, para concluir en un punto estratégico desde el que seguir el fenómeno. «Lo tenemos todo reservado para ver el eclipse. Cuando anunciamos la ruta, las plazas duraron una semana», explica. Los primeros interesados nada más publicitar la actividad, comenta como anécdota, fueron unos californianos.
La actividad, limitada a doce plazas y con un precio de 90 euros por persona, ha sido diseñada por Cudillero Aventura con una premisa poco habitual: evitar que el atractivo del acontecimiento se tradujera en un encarecimiento excesivo de la experiencia, sobre todo, porque en Asturias el buen tiempo no está garantizado y, por tanto, tampoco la visibilidad. «Cuando organizas una ruta así no sabes si va a estar nublado o no y si se va a ver el eclipse, así que establecimos un precio no muy elevado porque no queríamos aprovecharnos de la gente, sobre todo, si hace malo», explican.
Aun así, las expectativas ante este fenómeno son elevadas, señalan desde Cudillero Aventura, y más después de que estos días de atrás se observaran desde el mar puestas de sol espectaculares. «La experiencia de ver el eclipse desde el mar va a ser increíble», afirma Chus López, que, como buen conocedor de la costa asturiana, sabe que pocas imágenes resultan tan impactantes como una puesta de sol sobre el Cantábrico. Por tanto, considera que el próximo 12 de agosto, esa escena habitual adquirirá una dimensión completamente distinta cuando la oscuridad se abra paso en pleno atardecer.
Experiencia en kayak
Más exclusiva todavía es la propuesta de Pez y Ardilla, empresa de turismo activo de Valdés que ha apostado por una experiencia en kayak para un grupo muy reducido. La actividad partirá de la playa de Cueva y recorrerá la costa en dirección a Cabo Busto hasta alcanzar una cala donde los participantes permanecerán durante las distintas fases del eclipse. «Es una ruta guiada en kayak por las cuevas en dirección Cabo Busto que sale de la playa de Cueva con el objetivo de ver el eclipse desde el entorno de una cala», explica Miguel Iglesias. Así, la propuesta combina deporte, naturaleza y divulgación astronómica para un máximo de 16 participantes, incluyendo material completo de navegación, monitores, gafas homologadas para la observación segura del eclipse, explicaciones sobre el fenómeno, fotografías profesionales y un vídeo grabado con dron. La experiencia también abarca el ámbito gastronómico ligado al territorio, ya que «incluye comida y un brindis, todo de Denominación de Origen», comenta el director de Pez y Ardilla.
El precio de esta propuesta, con la que la empresa busca ofrecer una vivencia personalizada, es de 250 euros por persona: «es una actividad diferente y exclusiva», señala su responsable, que todavía mantiene alguna plaza disponible para quienes quieran contemplar el eclipse desde el agua y ver cómo el día se convierte en noche con el sonido del mar como única banda sonora.