De encontrar su farmacia en redes sociales a convertirse en un referente de la divulgación en dermocosmética: «No son solo cremas, va mucho más allá»
ASTURIAS
María José Salgado Verano, farmacéutica y experta en dermocosmética, atiende desde su farmacia de Caboalles de Abajo consultas no solo de sus pacientes habituales, sino también de personas de diferentes puntos de España e incluso del extranjero
07 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.María José Salgado Verano ha conseguido trasladar la dermocosmética desde su farmacia, ubicada en Caboalles de Abajo, un pequeño pueblo de León, a todo el mundo gracias a las redes sociales. Y es que fue precisamente a través de este medio como la farmacéutica logró hacerse con su farmacia en 2018.
Graduada en Farmacia por la Universidad de Salamanca, María José comenzó su trayectoria profesional trabajando en oficinas de farmacia, primero en Collanzo y, posteriormente, en Mieres. Su carrera dio el salto a la distribución farmacéutica de la mano de una gran multinacional, donde ocupó distintos puestos, como directora técnica y directora comercial regional.
En 2018 se le presentó la gran oportunidad de adquirir la farmacia de su pueblo natal. La oferta llegó a través de las redes sociales, el mismo canal que hoy le sirve para compartir sus conocimientos y mostrar el trabajo que se realiza en una farmacia rural. Gracias a esa labor divulgativa, se ha convertido en un referente en farmacia y dermocosmética y, actualmente, atiende consultas no solo de sus pacientes habituales, sino también de personas de diferentes puntos de España e incluso del extranjero.
En esta entrevista, María José Salgado habla de la evolución de la dermocosmética y de su importancia en la salud y reflexiona sobre el papel del farmacéutico como divulgador.
—¿Cuáles son las diferencias entre una farmacia en la ciudad y en un pueblo?
—No tiene que haber ninguna. Mi farmacia no se diferencia en absoluto de ninguna farmacia del centro de la ciudad. Ofrecemos servicios, contamos con todo tipo de dermocosmética y disponemos de todas las novedades que van saliendo al mercado. No encuentro ninguna diferencia con una farmacia urbana y, de hecho, no debería haberla.
—¿Cuál es la importancia de la dermocosmética en la salud?
—En su momento se creía que la dermocosmética eran solamente cremas, pero va mucho más allá. Hoy también hablamos de suplementación y de medicina integrativa. En estos momentos, la dermocosmética ocupa un papel muy importante porque tratamos algunas patologías externas también desde dentro; abordamos aspectos que no se limitan al cuidado de la piel, como, por ejemplo, la mejora del sueño o la alimentación. Todo está relacionado y guarda una estrecha conexión con los procesos intrínsecos de nuestro organismo. No se trata únicamente de un tema estético o de tener una piel más bonita, sino de tratar otro tipo de patologías asociadas.
—¿Cuál es la rutina de piel ideal?
—Por supuesto, hay que hacer una doble limpieza con fase oleosa y fase acuosa; utilizar un antioxidante por la mañana y una crema hidratante con protector solar, reaplicándolo cada dos horas. Por la noche, incorporar un transformador. Eso es lo fundamental. Con esas tres pautas, la piel mejora de forma notable.
—¿Cuáles son las consultas más frecuentes en la farmacia?
—Sobre todo las relacionadas con la cosmética y la suplementación. Va por épocas, pero una de las principales preocupaciones suelen ser las manchas en la piel. Quienes más consultan son mujeres de entre 40 y 60 años, cuando la piel empieza a cambiar y aparecen manchas que le restan luminosidad. Además, ahora mismo hemos conseguido que la gente hable abiertamente de la menopausia y también recibimos muchas consultas sobre este tema. Por otro lado, entre la gente joven lo que más preocupa es el acné. También recibimos muchas consultas sobre suplementación, un ámbito que siempre ha sido muy importante para mí y que siempre ha tenido un espacio en mi farmacia.
—¿Toda la cosmética que se vende como natural es buena? ¿Debemos tenerles miedo a los químicos?
—Ni una cosa ni la otra. Lo natural también puede ser perjudicial y, en cuanto a lo químico, todo depende de cómo esté formulado. Mientras se compre en establecimientos reglamentados y con el asesoramiento de un profesional, no hay ningún problema. Existe medicina natural fantástica y de una calidad excelente, pero también existe medicina natural que lo único que va a hacer es perjudicarte. Con las formulaciones ocurre exactamente lo mismo: hay formulaciones muy bien desarrolladas y otras mal hechas. En cualquier caso, eso debe valorarlo un profesional que pueda orientarte.
—¿Qué opinas sobre el skincare kids, el uso de cremas en niñas pequeñas? ¿Cuál es la edad ideal para comenzar a cuidarse la piel?
—El hábito de la doble limpieza puede adquirirse perfectamente a partir de los 10 años. Igual que a tu hijo o tu hija le enseñas a lavarse los dientes, también hay que enseñarle a limpiar correctamente la piel. De ahí a que una niña empiece a obsesionarse y a utilizar transformadores con 16 años hay un mundo. No tenemos que irnos ni a un extremo ni al otro; hay muchos puntos intermedios. Igual que antes estaban de moda los pendientes o las pulseras, ahora lo está el cuidado de la piel.
—¿Te has convertido en un referente en redes sociales? ¿Cómo empezaste en redes? ¿Qué ha supuesto esta herramienta para ti?
—Las redes sociales, para una farmacia como la mía, ubicada en un pueblo de León donde la población es cada vez menor y estamos bastante apartados, han sido mi ventana al mundo. Son mi escaparate, pero también el de cualquier persona que tenga presencia en redes. Yo descubrí que la farmacia que esta farmacia se vendía a través de ellas y también me han dado la oportunidad de enseñar mi trabajo, de mostrar todo lo que hacemos aquí y de llegar a personas a las que, de otra manera, nunca habría podido llegar.
—¿Cuál es la importancia de la divulgación sobre dermocosmética?
—Creo que ahora mismo existe una saturación de información enorme. A mí misma me pasa que, cuando estoy viendo contenido en redes sociales, incluso de profesionales que, en teoría, están cualificados, hay momentos en los que pienso: «¿Pero qué está diciendo?». El problema es la falta de formación. Y, en realidad, eso nos pasa a todos en mayor o menor medida, porque la formación debe ser continua. En un ámbito que evoluciona tan rápido como este, si no te actualizas constantemente, te quedas atrás. Hay que seguir aprendiendo, revisando la evidencia y mejorando de forma permanente. No estoy diciendo que solo pueda opinar quien haya pasado por la universidad; en absoluto. Pero sí creo que, cuando compartes información que puede influir en la salud o en las decisiones de otras personas, esa información debe estar sustentada en una formación sólida y en la evidencia. Por eso creo que es fundamental mantener una formación continua y siempre actualizada. Yo, por ejemplo, me cuestiono mucho lo que digo porque soy consciente del impacto que puede tener en muchas personas. Hay que ser muy responsables con los mensajes que lanzamos. En redes no todo vale.