Las redes sociales se cuelan en el mercado inmobiliario asturiano: el auge de los grupos de vivienda en Asturias

Carmen Liedo
Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Iconos de redes sociales y plataformas en un móvil
Iconos de redes sociales y plataformas en un móvil Dado Ruvic | REUTERS

Comunidades creadas en los últimos meses ponen en contacto a usuarios que utilizan las redes sociales como punto de encuentro para encontrar casa en la región o para vender o alquilar inmuebles, un nuevo escaparate digital que gana peso como complemento a los portales especializados

17 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«¡Oportunidad en el Llano (Gijón)! Piso reformado y listo para entrar a vivir». «Casa reformada en venta en Murias, Aller». «Hola, soy Leticia, de Alicante, y estoy buscando una casa de alquiler en Asturias para vivir una temporada para ver si ese puede ser mi nuevo hogar». Mensajes como estos se multiplican cada día en grupos de Facebook, como pueden ser «Viviendas en Asturias», «Alquiler y venta de inmuebles en Asturias» o «Venta y alquiler de pisos en Asturias». Son comunidades creadas, en muchos casos, hace poco más de un año y que se han convertido en un nuevo punto de encuentro para quienes buscan comprar o alquilar una vivienda y para quienes quieren venderla o arrendarla. Así, en estos espacios conviven particulares que buscan un piso para establecerse en Asturias, propietarios que ofrecen sus inmuebles directamente y también agencias inmobiliarias que han encontrado en las redes sociales una vía adicional para llegar a potenciales clientes. La fórmula es sencilla: una publicación con fotografías, una descripción de la vivienda o de las necesidades del interesado y una cascada de comentarios que, habitualmente, terminan trasladándose a conversaciones privadas.

Para Iván Costales, director inmobiliario de Nortegestión de Patrimonios, estos grupos representan «un extra de difusión a los canales tradicionales y a los portales inmobiliarios de internet» y se han consolidado como una herramienta complementaria para dar visibilidad a los inmuebles porque, asegura, «tienen su alcance». Aunque reconoce que «en esos grupos es todo más alocado» y que los canales tradicionales hacen «un filtrado más limpio», destaca que «desde las redes sociales se cierran ventas» en un porcentaje relevante que cifra entre un 20% y un 30% las operaciones que llegan a concretarse por esta vía. «A veces lo que la gente solicita en los grupos de Facebook, por ejemplo, es imposible de cumplir», señala el director inmobiliario de Nortegestión de Patrimonios, que precisa que «muchas veces buscan inmuebles o terrenos con precios que no están actualizados a 2026, chollos que no existen».

La irrupción de estos grupos responde, en buena medida, a un cambio en la forma de buscar vivienda, además de que, en la mayor parte de los casos, «la gente que busca a través de esos grupos de redes sociales es gente de fuera de Asturias y de fuera de España». Ya no es necesario, por tanto, acudir a una oficina inmobiliaria o limitarse a consultar portales especializados o webs de inmobiliarias, tarea que puede conllevar mucho tiempo de búsqueda. Ahora basta con abrir una aplicación y publicar un mensaje detallando qué se busca o qué se ofrece. «El cliente ya no quiere necesariamente desplazarse a una oficina para empezar una búsqueda. Quiere descubrir, comparar, preguntar y recibir información desde el móvil», explica Nacho Arias, CEO de Asturias a Medida y Delegawork. A su juicio, las redes sociales han transformado por completo la relación entre compradores y vendedores porque permiten que una propiedad llegue, incluso, a personas que quizá ni siquiera estaban buscando vivienda en ese momento.

Es por ello que corrobora que para su empresa «las redes sociales se han convertido en uno de nuestros principales canales para dar visibilidad a las propiedades, explicar el valor del entorno y conectar con compradores y propietarios dentro y fuera de Asturias». Según comenta, «antes, en el modelo más tradicional, publicabas un inmueble y esperabas a que alguien estuviese buscando exactamente eso», mientras que ahora lo que hacen es «justo lo contrario: llevar la propiedad hasta personas que quizá ni siquiera estaban buscando activamente, pero que al verla descubren que encaja con lo que quieren».

Una forma más directa de acceder al mercado inmobiliario

Además, la ventaja no se limita al alcance. Según Arias, las redes permiten mostrar mucho más que el inmueble. «Podemos enseñar el entorno, el pueblo, las comunicaciones, contar la historia de la propiedad y explicar para quién puede tener sentido. En Asturias esto es especialmente importante porque muchas veces no vendes solamente una casa: vendes una forma de vida». A esto suma que la comunicación es inmediata, ya que «una persona puede descubrir una propiedad en Instagram, TikTok o Facebook y escribirnos en ese mismo momento. Se acorta muchísimo la distancia entre ver algo que te interesa y poder hablar con la persona que lo está gestionando», apostilla el mismo. Esa cercanía ha contribuido, por tanto, a que muchos usuarios perciban estos canales como una forma más directa de acceder al mercado inmobiliario.

Entonces, ¿resultan esos canales más efectivos a la hora de concretar una venta o un alquiler? «Desde nuestra experiencia, sí, aunque no porque las redes sustituyan a los portales inmobiliarios o a los canales tradicionales, sino porque los complementan y multiplican su alcance», responde Nacho Arias a la pregunta, argumentando que una propiedad publicada en un portal normalmente llega a una persona que ya está buscando vivienda en una zona determinada y con unos parámetros determinados, mientras que «en redes sociales podemos llegar también a alguien que vive en Madrid, Barcelona o cualquier otra parte de España, que nunca había buscado una vivienda en ese concejo de Asturias y que, después de ver un vídeo, empieza a planteárselo».

No obstante, el CEO de Asturias a Medida distingue entre visualizaciones y compradores reales porque «tener muchas visitas en un vídeo no significa automáticamente vender una casa», por lo que empresas como la suya también tienen que dedicar trabajo para «convertir esa atención en conversaciones, filtrar correctamente a los interesados y llevar a visita a quienes realmente pueden convertirse en compradores», traslada. En este sentido, el mismo llama la atención sobre «algo muy interesante» que generan los grupos especializados de las redes sociales y es que «muchas personas empiezan siguiéndonos simplemente porque les gusta Asturias o porque disfrutan viendo las propiedades que enseñamos y quizá hoy no quieren comprar nada, pero dentro de seis meses o un año sí», momento en el que ya existe «una confianza previa» en la inmobiliaria que vende.

«De particular a particular»

Los grupos como «Viviendas en Asturias», «Alquiler y venta de inmuebles en Asturias» o «Venta y alquiler de pisos en Asturias» son también, en muchos casos, plataformas para quienes buscan una negociación más de tú a tú entre quienes buscan alquilar o comprar una vivienda y quienes ofertan un inmueble. Es el caso, por ejemplo, de Rosa Martín, que busca vivienda en el oriente asturiano y ha publicado un anuncio en uno de estos grupos. En él especifica con detalle las características que busca: una casa de hasta tres dormitorios, con jardín, registrada y por debajo de los 260.000 euros. También deja clara una condición: «No inmobiliarias. De particular a particular».

En la conversación mantenida con La Voz de Asturias, esta usuaria de ascendencia asturiana, explica que recurre a Facebook porque «intento evitar sobrecostes». Además, su percepción es que cada vez hay más presencia de intermediarios y teme que el aumento de la inversión inmobiliaria termine alterando el equilibrio del territorio: «me temo que en Asturias ha empezado la especulación y eso supondrá un deterioro de su riqueza principal: su naturaleza», señala la misma, que considera que un riesgo de la especulación es que «os convertiréis en el Levante del norte», lo que tendrá como consecuencia que «los particulares, los que quieren ir a vivir respetando ese paraíso, no podrán». Según explica, «yo no pude comprar en Asturias hace años porque aún tenía que pagar los estudios de mis hijos. Siempre soñando que para mí jubilación igual podría, pero ya no lo veo», concluye.