Asturias dispone de 43 kilómetros cuadrados de suelo residencial con potencial para 117.000 viviendas
ASTURIAS
La vivienda potencial que aparece en los planes urbanísticos asturianos equivaldría a varias veces el parque de nuevas viviendas que se necesitaría construir en la comunidad durante los próximos años
26 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias tiene suelo disponible, pero buena parte de él sigue lejos de convertirse en casas. El Principado dispone actualmente de una bolsa de 43 kilómetros cuadrados de superficie residencial con potencial edificatorio, unos 43 millones de metros cuadrados, que permitirían desarrollar sobre el papel alrededor de 117.000 viviendas. La cifra sitúa a Asturias entre las provincias españolas con una mayor reserva teórica de suelo residencial, según el informe «Mercado inmobiliario, muy lejos de la estabilidad», elaborado por OBS Business School a partir de datos de Atlas Real Estate Analytics.
La vivienda potencial que aparece en los planes urbanísticos asturianos equivaldría a varias veces el parque de nuevas viviendas que se necesitaría construir en la comunidad durante los próximos años. Sin embargo, la mayor parte de ese terreno no está disponible de manera inmediata para los promotores. El propio informe advierte de que la capacidad efectiva para transformar ese suelo en viviendas está muy condicionada por su grado de desarrollo.
La situación asturiana forma parte de un problema mucho más amplio. España cuenta, según el estudio, con bolsas de suelo residencial con capacidad teórica para cerca de siete millones de viviendas, suficiente sobre el papel para cubrir tanto buena parte del déficit acumulado como la demanda derivada de la creación de nuevos hogares hasta 2037. El problema es que ese potencial permanece en buena medida bloqueado, ya que más del 74% del suelo residencial nacional continúa sin urbanizar y menos del 0,5% del potencial se encuentra ya en fase finalista y de edificación.
En Asturias, la bolsa de 43 kilómetros cuadrados se traduce en unas 117.000 viviendas potenciales, una cifra solo ligeramente inferior a la de Zaragoza, que encabeza esta clasificación con 118.000 viviendas sobre 42,3 kilómetros cuadrados. Por detrás del Principado aparecen Córdoba, con 110.000 viviendas potenciales, y Jaén, con 90.000. El volumen asturiano es, por tanto, uno de los más elevados entre los territorios analizados.
El problema es que suelo disponible y vivienda disponible son dos conceptos muy diferentes. El estudio subraya que una parte mayoritaria de las bolsas residenciales se encuentra todavía sin urbanizar, mientras otra parte permanece en fases iniciales o intermedias del proceso. Son terrenos que pueden figurar como aptos para albergar vivienda en la planificación, pero que requieren todavía inversiones, urbanización, servicios e infraestructuras antes de que una promoción pueda materializarse. El informe sostiene que la existencia de ese suelo no garantiza por sí misma una respuesta rápida a la falta de vivienda porque los procesos de gestión y desarrollo urbanístico pueden prolongarse durante años, con trámites que se solapan entre distintas administraciones.
La paradoja aparece precisamente cuando se compara ese potencial con la evolución reciente de la vivienda. El mercado español arrastra un déficit acumulado de unas 741.000 viviendas entre el último trimestre de 2020 y el cierre de 2025. En ese periodo se formaron 1,207 millones de hogares, mientras que solo se terminaron 466.000 viviendas libres y protegidas. El informe prevé que el déficit se acerque a las 800.000 viviendas en 2027 si se mantiene un ritmo de construcción similar al de los últimos años.
A más largo plazo, el desajuste tampoco desaparece. Según las proyecciones del INE manejadas por el estudio, entre finales de 2025 y 2037 se crearán alrededor de 3,2 millones de hogares en España. Para evitar que aumente el déficit existente sería necesario construir una media de 178.000 viviendas al año. Y si además se quisiera absorber la deuda acumulada, el ritmo debería superar las 230.000 viviendas anuales.
La comparación provincial ayuda a entender el desequilibrio. Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia concentran el 48% del déficit nacional de vivienda y, en algunos de esos territorios, ni siquiera sería suficiente con movilizar todo el suelo actualmente en gestión para cubrir las necesidades acumuladas y futuras. Asturias se encuentra en una situación diferente. Aunque cuenta con una bolsa residencial importante en términos potenciales, no soporta la misma presión de demanda que los grandes mercados metropolitanos.
Por otro lado, el mercado asturiano sigue marcado por el encarecimiento de los precios y un alto volumen de transacciones. En 2025 las compraventas de vivienda aumentaron un 4,7% en Asturias, según los datos registrales recogidos por el estudio. En el conjunto de España el mercado alcanzó niveles de actividad que no se observaban desde antes de la crisis inmobiliaria, con más de 705.000 operaciones durante el año.
Las hipotecas también muestran un comportamiento particular en Asturias. Durante el primer trimestre de 2026, el 76,63% de los nuevos créditos hipotecarios formalizados en la región fueron a tipo fijo, el porcentaje más elevado de todas las comunidades autónomas. El plazo medio de contratación se situó en 24,42 años, entre los más cortos del país.
Mientras tanto, el precio de la vivienda continúa presionando al alza en España. El primer trimestre de 2026 cerró con un precio medio nacional de 2.429 euros por metro cuadrado, máximo histórico, después de un incremento interanual del 8,9%. La vivienda nueva alcanzó 2.655 euros por metro cuadrado y la usada, 2.366.