Las casas «hobbit» de Villaviciosa, casi sin plazas para este año: «Conseguimos desestacionalizar el turismo con 290 noches al año»

Manuel Noval Moro
Manuel Noval Moro REDACCIÓN

ASTURIAS

Casa Hobbit Argüero
Casa Hobbit Argüero

«La pequeña comarca de la Sidra » se ha convertido en un atractivo turístico en Argüero: «todos los fines de semana vienen ocho o diez coches a sacar fotos», asegura su promotor, Juan Manuel Blanco

03 sep 2026 . Actualizado a las 12:12 h.

La pareja formada por Juan Manuel Blanco y Sonia Fernández pusieron en marcha hace un año «La pequeña comarca de la sidra», un alojamiento turístico formado por tres casas al estilo de Hobbiton, la tierra que habitaban los hobbits en la célebre saga «El señor de los anillos». Después de más de veinte años de experiencia en el turismo rural, decidieron volcarse en esta aventura y ofrecer una experiencia completa de inmersión en el universo de J. R. R. Tolkien destinada a las familias. «Entendimos que había que diferenciarse de alguna manera del resto de la oferta; todo eran casas de piedra y madera con chimenea», explica Juan Manuel. A juzgar por los resultados, puede decirse que han dado en el clavo. Su iniciativa ha tenido un éxito extraordinario.

«Conseguimos desestacionalizar el turismo con 290 noches al año; entendemos que aunque la promoción de la Administración está bien y hace un buen trabajo, para desestacionalizar tiene que ser el propietario con su alojamiento quien lo haga». Su propuesta es muy adecuada porque no solo ofrece una experiencia distinta sino también un espacio muy adecuado para el recogimiento. Las casas están pensadas para familias con hijos, y ofrecen, en una planta principal con chimenea y un altillo infantil, un tobogán, butaca de lectura, juguetes, juegos de mesa, cuentos infantiles y «talkies» de explorador. Dos de ellas tienen, incluso, una barra de bombero. El resultado es un lugar muy adecuado para cobijarse unos pocos días de invierno.

Casas Hobbit Argüero por dentro
Casas Hobbit Argüero por dentro

Y el resto del año, cuando el tiempo acompañe, las familias pueden disfrutar del exterior y los espacios compartidos, que cuentan con un jardín, mobiliario exterior, una zona de juegos infantiles y una casa del árbol recreativa para los niños. Pero los promotores no quieren quedarse aquí. Están construyendo más columpios, están habilitando un tubo subterráneo que se convertirá en pasadizo y pronto construirán una torre de Rapunzel.

Pero lo mejor, según Juan Manuel Blanco, está todavía por llegar. Tienen pensado realizar una ampliación muy ambiciosa de cuyo contenido aún no quiere hablar porque está pendiente de permisos y trámites burocráticos, y le gusta adelantar acontecimientos. Pero tiene claro que será impactante. «Va a ser algo nuevo a nivel nacional, totalmente diferente a lo visto hasta ahora; todos los fines de semana vienen ocho o diez coches a sacarnos fotos, y con esto estoy seguro de que vendrán el doble», asegura. Los alojamientos tienen establecido un mínimo de una semana por el verano y un mínimo de dos días fuera de la temporada estival. Este año, está ya casi todo completo. La temporada de verano fue la primera en quedar sin plazas. Esto hizo que mucha gente, al comprobar que se había quedado sin reserva para este año, la adelantase ya para el verano de 2027.

Otra de sus singularidades está en que no están en las grandes plataformas de reserva de alojamientos por internet, algo que «tiene sus ventajas y sus inconvenientes». Por una parte, no pagan las comisiones ni se ven sujetos a las estrechas condiciones de los grandes operadores. Por otra parte, tienen que ganarse a pulso y por su propia cuenta la visibilidad en internet. «Al no estar en las plataformas, para ciertos sectores no existes; nosotros trabajamos a pico y pala a través de las redes sociales», señala. Y también están las valoraciones que suelen guiar mucho las decisiones de los clientes. «Al trabajar tú solo, no tienes nota; las únicas opiniones son las que nos ponen en Google». A este respecto, pueden estar satisfechos, porque en tan solo un año han reunido más de cien. Su valor es tanto lo que transmiten ellos mismos a través de las redes como lo que reciben los clientes cuando se alojan con ellos: les gusta el contacto, el cara a cara: «creemos en recibir a la gente, y nos gusta recibir feedback, que pregunten y te digan; y a la gente le gusta; dar la llave en un cajetín no va con nosotros».

Ahora, están luchando por que en el Plan de Turismo de Asturias 20-30 se tome como prioritario regular los alojamientos singulares. «Estamos pendienes de de reuniones con la Administración; nuestros alojamientos se salen de lo habitual, son insólitos, y estamos luchando por que tengan cabida como tales, porque porque hasta ahora nos están metiendo en la categoría de apartamentos turísticos que no es la nuestra; estamos en la zona rural, y tenemos la misma categoría que un apartamento en Oviedo o Gijón, se confunden los términos».

Juan Manuel Blanco está a favor de la tasa turística, «siempre que se utilice bien», y no niega que hay un esfuerzo público importante de promoción turística que está poniendo a Asturias en el mapa. Por su parte «La pequeña comarca de la sidra» tratará de poner su granito de arena en hacer de la región un lugar cada vez más atractivo. Por el momento, su iniciativa en Argüero está teniendo muy buena acogida. Esperan que, con su trabajo y su empeño por aportar novedades, el interés siga creciendo con los años.