Una red de estafadores deja ya cuatro víctimas en Asturias, que pierden su coche tras una venta falsa en la que no reciben el dinero por la transacción
ASTURIAS
Los afectados denuncian el mismo engaño: los ladrones simulan una transferencia bancaria, se llevan el vehículo y desaparecen sin pagar tras bloquear todo contacto con los propietarios
12 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Una red de estafadores está utilizando el mismo engaño para hacerse con coches de segunda mano en varios puntos de Asturias. Al menos cuatro personas han sido víctimas del mismo fraude, que se sirve de anuncios publicados en plataformas de compraventa para engañar a los propietarios de vehículos y llevárselos sin pagar. Una mujer, pareja del propietario de un vehículo sustraído en Oviedo el pasado 10 de agosto, un BMW 320 valorado en 15.900 euros, explica un modus operandi que al parecer se ha repetido al menos en otros tres casos en Langreo, Mieres y Lugones. Todo comienza con un anuncio en Wallapop y el contacto de un usuario sin foto de perfil que se identifica como «Bob» y muestra interés por el coche. Ese primer contacto pide pasar la conversación a un teléfono directo, donde aparece una segunda persona que se presenta como «Iker» y explica que el vehículo no es para él, sino para un amigo, en este caso identificado como José Antonio C.V. que «se fía de su amigo para este cometido», según el testimonio de la afectada.
Pasados unos días de conversación, el comprador muestra una urgencia repentina por cerrar la operación. Una vez fijada la fecha de la venta, se presentan los dos hombres juntos: habla únicamente Iker, mientras su acompañante «mantiene un perfil bajo, asiente» y se limita a mostrar interés. El encuentro, según relata la mujer, se produce siempre a última hora de la tarde, un detalle que los afectados interpretan como parte de la estrategia para ganar margen de tiempo antes de que se descubra el engaño, aprovechando el fin de semana.
Llegado el momento del pago, los compradores muestran un justificante de transferencia bancaria y alegan que su entidad «no las procesa inmediatas» y que deben regresar a Bilbao porque se les hace tarde. Todo ello, subraya la afectad, «de una forma amable y amigable», hasta el punto de pedir recomendaciones para cenar antes de marcharse con el coche. Ese mismo día y al siguiente, los vendedores reciben una avalancha de llamadas. «Recibimos más de diez llamadas cada poco tiempo para verificar que todo bien y que estemos tranquilos, lo que nos hizo empezar a desconfiar».
La sospecha se confirma el lunes siguiente, cuando los vendedores comprueban que la transferencia no llega a su cuenta. Es entonces cuando descubren que, a pesar de ello, el trámite de cambio de titularidad ya se había iniciado en una gestoría de Bilbao. Iker, mientras tanto, alarga la excusa asegurando que José Antonio «está recaudando el dinero» y da largas durante varios días, hasta que finalmente bloquea todo contacto con los vendedores. En el caso de Oviedo, el contrato de compraventa se había entregado con constancia expresa de que el pago no se había recibido; aun así, el vehículo terminó siendo transferido igualmente.
El vehículo del ovetense fue vendido finalmente, el 19 de agosto, a una tercera persona con domicilio declarado en Azkoitia, en Guipúzcoa. Apenas dos semanas después de aquel primer episodio, la misma red habría sustraído en Asturias un segundo coche, un BMW X6 valorado en 15.000 euros, siguiendo idéntico procedimiento. «Cuando nos damos cuenta de toda la magnitud, buscamos su dirección del DNI y es una casa abandonada, alejada de todo», relata la afectada sobre sus propias pesquisas tras el robo. Al introducir ese mismo DNI en un buscador, según cuenta, aparecen notificaciones de embargo a nombre del presunto autor por parte del Gobierno vasco y de la Diputación Foral de Bizkaia, así como otros antecedentes que se remontarían al año 2015.
El caso de Lugones, que se suma a la lista de afectados asturianos, se produjo apenas tres días antes de que la mujer hiciera público su testimonio. Un vecino de la localidad sufrió el mismo engaño y también ha presentado denuncia. La Policía Nacional investiga ya esta estafa, que hasta ahora se ha hecho con vehículos de las marcas BMW y Volkswagen, todos ellos anunciados en un rango de precio similar, entre 15.000 y 16.000 euros. Entre las cuestiones que quedan aún por confirmar de forma oficial, figuran los antecedentes atribuidos a los presuntos autores de la trama, así como el papel exacto que habría desempeñado la gestoría de Bilbao en la tramitación irregular de los cambios de titularidad, que en varios casos se completaron sin que el pago hubiera llegado a los vendedores. En cualquier caso, todo indica que los cuatro que han salido a la luz no son los únicos vehículos sustraídos: «Estamos seguros de que hay muchos más», concluye la afectada.