Asturias cierra el verano con la cifra de muertes por calor más alta de la década
ASTURIAS
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), implementado por el Instituto de Salud Carlos III, registró en el periodo estival 144 fallecimientos cuya explicación se encuentra en las variaciones al alza del termómetro, frente a las 68 del mismo periodo del ejercicio anterior
14 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias se ha erigido en los últimos años como refugio del resto de España para un buen número de cuestiones, como en el caso del coronavirus, la masificación turística o el calor. En este último ejemplo, pese a que el verano en el Principado sigue siendo más benévolo que en otras regiones y pasar agosto en Oviedo, Gijón o Avilés es más soportable, desde la perspectiva del mercurio, que hacerlo en Madrid, Murcia o Almería, el cambio climático también afecta a esta pequeña parte del mundo.
No en vano, la cifra de fallecimientos asociados al calor que se han registrado en la comunidad autónoma durante el estío de 2026 ha sido la más alta en una década. Y probablemente las estadísticas se queden, en este caso corta, ya que se atiende al periodo desde el que se cuenta con registros fiables y sistematizados.
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) analiza y registra las muertes acaecidas por diferentes causas y, asimismo, asociadas a los excesos o defectos de temperatura. Esta herramienta se ha desarrollado en la Unidad de Vigilancia de la Mortalidad diaria del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III, con los que se contribuye al Plan Calor.
MoMo analiza los datos procedentes de tres fuentes distintas. Por un lado las procedentes de defunciones diarias por todas las causas de la última década, sin incluir las del año 2020, procedentes de los datos consolidados del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por otra parte, se analizan las defunciones más recientes, procedentes del Ministerio de Justicia, que incluye las muertes por todas las causas recogidas en los registros civiles informatizados, correspondientes a 4.128 municipios de todas las provincias españolas que cubren aproximadamente un 93% de la población española.
Asimismo, MoMo usa las temperaturas máximas y mínimas del día en curso y de los cinco días siguientes, procedentes de la Agencia Española de Meteorología, a nivel provincial, para el mismo periodo de tiempo de la mortalidad. Por último, se utiliza información sobre la población española por grupo de edad y provincia, extraídos del INE.
En toda España, desde el 15 de mayo hasta ahora, se han producido 5.485 fallecimientos atribuibles a la temperatura. Se han superado, de este modo, las cifras de los que hasta ahora eran los dos veranos más letales desde 2015, cuando arranca la serie histórica del MoMo, que no cuantifica muertes reales sino que hace una proyección estadística cruzando datos de umbrales máximos de temperatura y defunciones de los registros civiles y las producidas otros años.
No obstante, aún no se ha llegado a las del histórico verano de 2003, cuando unas 13.000 personas perdieron la vida en España a consecuencia de las altas temperaturas, que propició el diseño y puesta en marcha de un plan de prevención de los efectos del calor en la salud por parte del Ministerio de Sanidad.
Cada año se activa este plan el 15 de mayo y Julio cerró con 2.025 muertes frente a las 1.060 de 2025, lo que le convirtió en el segundo con mayor mortalidad desde el de 2022, cuando se contabilizaron 2.217. Agosto de 2026 registró un número parecido a los del año pasado, el más letal desde 2015 con 2.172.
La inmensa mayoría de las defunciones de este verano, como en todos, se producen en los mayores de 65 años (5.048), especialmente en los de mas de 85, que suponen el 62% del total con 3.256. Asimismo, las mujeres, con el 60 % del total, son las más afectadas.
En el periodo estival, en el Principado de Asturias se han registrado, de acuerdo con los datos facilitados por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria, 144 decesos cuya explicación se encuentra en las variaciones del mercurio, en este caso al alza.
En el mismo periodo del año anterior, la cifra en la región había sido de 68. Entre el 15 de mayo y el 9 de septiembre de 2024, los fallecimientos atribuibles al calor en Asturias fueron 47, y un año antes la cifra fue de 92. En 2022 se registraron en el Principado para ese periodo 20 fallecimientos asociados al calor, 2 en 2021, 13 en 2020, 6 en 2019, 4 en 2018, 33 en 2017, 26 en 2016 y 19 en 2015.
Se trata de unos datos correspondientes a toda una década que demuestran que en la comunidad autónoma, los fallecimientos por el calor son, con una apreciable diferencia, los más altos desde que se dispone de una herramienta como el MoMo.