De la Asturias que resiste a la que se queda sin relevo generacional: estos son los municipios con más y menos niños
ASTURIAS
La brecha demográfica entre los municipios más jóvenes y los más envejecidos sigue creciendo en una comunidad en la que la media alcanza los 289 mayores de 65 años por cada 100 menores de 15
25 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias sigue siendo una de las comunidades más envejecidas de España. Prueba de ello es el mapa demográfico de 2025, en el que los niños son cada vez más escasos. Sin embargo, analizando los datos de población del INE por grupos quinquenales de edad, se observa que algunos concejos aun desafían esa tendencia y conservan una proporción de población infantil superior a la del conjunto regional. El indicador que mejor refleja esta realidad es el índice de envejecimiento, que relaciona el número de personas de 65 o más años con los menores de 15. Pues bien, en el Principado, la media alcanza los 289,37 mayores por cada 100 menores, pero varios municipios acumulan ya más de 10 o incluso 11 personas mayores de 65 años por cada menor de 15 años. De hecho, solo un pequeño grupo de 11 municipios logra mantener una estructura poblacional más equilibrada gracias a una mayor presencia de niños y jóvenes.
Entre los concejos que se sitúan por debajo de ese promedio regional de 289,37 mayores por cada 100 menores, el que encabeza la clasificación es Llanera, con un índice de envejecimiento de 200,18%. Dicho de otro modo, cuenta con algo más de 2 personas mayores por cada menor de 15 años, una proporción bastante más favorable que la registrada en el conjunto del Principado. Los otros dos municipios que acompañan a Llanera por tener un mejor índice de envejecimiento son Siero (213,14%) y Noreña (214,41%), tres concejos del área central que en las últimas décadas han mantenido capacidad para atraer población y fijar familias jóvenes. Tras ellos aparecen Corvera de Asturias (231,83%), Ribera de Arriba (236,46%) y Oviedo (239,91). En todos los casos, el índice se mantiene claramente por debajo de la media regional, lo que indica una presencia relativamente elevada de menores de 15 años frente a otros territorios asturianos donde la pirámide poblacional está mucho más invertida. El grupo de municipios que todavía resiste mejor el avance del envejecimiento lo completan Cangas de Onís (244,64%), Coaña (263,93%), Sariego (272,52%), Illas (278,57%) y Castrillón (285,27%).
A partir del dato de Castrillón, los índices se sitúan por encima de la media regional, incluso en el caso de Gijón, que ya supera ligeramente el promedio regional con 289,72%, mientras que Avilés alcanza los 293,23 mayores por cada 100 menores de 15 años. Además, los datos del INE permiten observar cómo ha evolucionado la situación en los últimos años. Ninguno de los once municipios con mejores registros ha logrado escapar por completo del envejecimiento y todos presentan en 2025 índices superiores a los que tenían en 2021, aunque con intensidades diferentes. El incremento más moderado corresponde a Illas, donde el indicador apenas aumenta algo más de tres puntos, y a Coaña, con poco más de cinco. También Sariego registra una evolución relativamente contenida. Por el contrario, Castrillón experimenta una subida cercana a los 57 puntos, mientras que Noreña aumenta más de 50 y Oviedo supera los 35.
Detrás de estas diferencias aparecen diversos factores, como que los concejos del área central mejor conectados con Oviedo, Gijón y Avilés suelen concentrar nuevas promociones residenciales y atraen a familias que buscan vivienda fuera de las grandes ciudades sin renunciar a la proximidad de los centros de trabajo. En otros casos, como Cangas de Onís o Coaña, influyen también dinámicas locales que han permitido conservar población infantil en mayor medida que en otros municipios rurales.
Falta de relevo extremo
Y si en un extremo aparecen Llanera, Siero o Noreña, en el otro se sitúan algunos municipios del occidente asturiano donde la falta de relevo generacional alcanza niveles extremos. Según los datos del INE, Illano, Villayón, Ibias y Pesoz superan ya un índice de envejecimiento de 1.000, lo que significa que cuentan con más de diez personas de 65 o más años por cada menor de 15. La cifra concreta de Illano, por ejemplo, es de un índice de envejecimiento de 1.154,5%, aunque todos los concejos citados constituyen los casos más acusados de una Asturias rural que continúa perdiendo población joven mientras aumenta el peso de las generaciones más envejecidas.
A ese grupo se suman Grandas de Salime, Proaza, Yernes y Tameza, Somiedo y Boal, todos ellos con índices comprendidos entre 900% y 1.000%, mientras que Ponga y Teverga también rebasan ampliamente la barrera del 800%. La comparación con 2021 refleja, además, un agravamiento generalizado del fenómeno. Cuatro años antes, los concejos que superaban el umbral de 1.000 eran Proaza, Illano, Ibias, Yernes y Tameza y Pesoz; en 2025 siguen figurando entre los municipios más envejecidos del Principado y se incorporan otros como Villayón, lo que evidencia que la brecha demográfica entre los concejos más jóvenes y los más envejecidos no ha dejado de ampliarse.
En definitiva, Asturias pierde menores de 15 años al mismo tiempo que aumenta el peso de las generaciones más envejecidas, y es que, aunque haya municipios que presenten cierta resistencia, que son los que encabezan la clasificación con los datos de 2025, ni mucho menos son territorios rejuvenecidos en términos absolutos. Solo representan una excepción dentro de una comunidad donde el relevo generacional se ha convertido en uno de los grandes desafíos de futuro.