Castropol avanza en un plan municipal para facilitar el acceso a la vivienda
ASTURIAS
Anota demandantes pero también propietarios que vendan casas, pisos o solares
09 oct 2026 . Actualizado a las 22:20 h.El Ayuntamiento de Castropol avanza en el Plan Municipal de Vivienda 2026-2030, herramienta con la que pretende facilitar el acceso a un hogar y favorecer que más personas puedan desarrollar su proyecto de vida en el concejo. El gobierno local que preside Francisco Javier Vinjoy mantuvo una primera reunión con los vecinos el pasado 16 de septiembre, y estos días mantiene abierta una campaña de inscripción —tanto para los demandantes como para aquellos propietarios que quieran ofrecer pisos, casas o solares para su posible adquisición— que concluye el 16 de octubre. Sin embargo, matiza el alcalde castropolense, se está estudiando una prórroga del plazo para dar más tiempo a los interesados en anotarse y también para poder celebrar reuniones en las parroquias, con el fin de seguir explicando el proyecto.
El estudio, que será la base del plan, pretende sintetizar las necesidades de los vecinos en materia de vivienda, pero también los mimbres para concretar una oferta, con un registro municipal de captación de suelo e inmuebles, estén en buen o mal estado. «Hay particulares que nos están ofreciendo sus solares para construir edificaciones, sin menoscabo del terreno que tiene el Ayuntamiento. Ya tenemos alguno disponible en Castropol y podría haber otro en breve en Figueras», indica Vinjoy. La información recibida permitirá hacer un análisis preliminar del bien y valorar su posible incorporación a políticas públicas en este apartado.
El regidor castropolense recuerda que el proyecto está en una fase preliminar y anotarse no supone por el momento ningún compromiso para los participantes. «Inscribirse no implica tener que vender una propiedad al Ayuntamiento, ni comprarla, ni tampoco hay por ahora obligación por parte del Concejo. Lo que estamos haciendo es analizar los dos factores, la demanda y la oferta», concreta Vinjoy.
Respecto a la parte de la demanda, el Concejo tiene una primera referencia previa, puesto que en el 2022 hizo una tentativa de sacar adelante un proyecto de construcción de viviendas. Se hizo un censo con más de 40 familias afectadas. La intención es actualizarlo y los perfiles son más variados de lo que pueda parecer. «Hay mucha gente joven, matrimonios jóvenes que no tienen vivienda, personas que trabajan aquí y que quieren residir aquí, alguna de ellas extranjeras, pero que por ahora no pueden hacerlo, pero también personas mayores, que por problemas de accesibilidad en sus casas o pisos, por soledad o por estar más cerca de algunos servicios quieren mudarse», resume Vinjoy.
El Occidente de Asturias sufre un proceso de despoblación hacia múltiples lugares, uno de ellos Ribadeo, polo que desde los años 80 del siglo pasado capta vecinos de la zona. Para frenar esa sangría, la comarca del Eo-Navia cumple uno de los requisitos, una oferta de empleo relativamente sólida, con una cierta concentración industrial. En Castropol está Astilleros Gondán (65 empleados), en Navia iniciativas industriales como Reny Picot (unos 600 puestos de trabajo) o Ence (unos 360 trabajadores). Pero los problemas de acceso a la vivienda, entiende el alcalde castropolense, suponen un freno para fijar población. «El hándicap que tenemos es que no ha habido casas o pisos con precios asequibles en mucho tiempo. Hay bastante presión, especulación y subida de los precios, mucha segunda residencia, y lo que pretendemos es romper esa dinámica, y que las personas que tengan un salario medio puedan también residir aquí razonablemente», argumenta.
Con la cautela que corresponde en estos casos, en los que pueden dilatarse los procesos, el Ayuntamiento espera contar con los resultados de este primer sondeo, manifiesta el alcalde, en el primer trimestre del año que viene. «La recogida de datos será durante el otoño, en invierno elaboraremos el informe y esperamos que pueda estar listo entre febrero y marzo», argumenta Vinjoy.
Que se haya pedido extender las reuniones a las parroquias es buena señal, expone, porque significa que hay interés. «Está habiendo movimiento y eso es bueno, pero estamos en una etapa muy inicial, a partir de la cual esperamos poder hacer un proyecto bonito», concluye.