El ejercicio físico como pilar fundamental durante el embarazo

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCIÓN

ASTURIAS

Sesión dirigida por Yadhira Araujo en el centro de entrenamiento Muévete Bien
Sesión dirigida por Yadhira Araujo en el centro de entrenamiento Muévete Bien

Adaptar el entrenamiento a cada etapa permite cuidar la salud de la madre, preparar el cuerpo para el parto y afrontar mejor el postparto

19 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Mantenerse activa y realizar ejercicio físico de forma regular es una de las principales recomendaciones de los expertos para llevar una vida saludable. Estas recomendaciones no cambian durante el embarazo o el postparto: continuar con una rutina de ejercicios y mantener una buena forma física es imprescindible durante esta etapa vital.

Durante el embarazo surgen grandes preocupaciones. Por un lado, están las relacionadas con la imagen corporal: la aparición de la diástasis abdominal o los cambios que experimentará el cuerpo durante esta etapa. También surge la duda de si el ejercicio físico será beneficioso para el bebé o en qué medida este puede verse afectado al practicar determinadas disciplinas. Pero, para Yadhira Araujo, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y codirectora del centro de entrenamiento Muévete Bien, el deporte es un elemento clave para mantener la salud. «No se trata de seguir entrenando a pesar del embarazo, sino de adaptar los entrenamientos a la situación de cada mujer».

Pero ¿cómo podemos adaptar una rutina deportiva a esta nueva realidad? ¿Cuál es el mejor momento para empezar a hacer deporte si la embarazada lleva una vida sedentaria? A la hora de establecer una rutina deportiva durante el embarazo y el postparto hay que tener en cuenta diferentes factores. Según Araujo, las mujeres que con anterioridad ya entrenaban de forma asidua «solo deben adaptar el entrenamiento a sus nuevas necesidades». Por otro lado, aquellas que mantenían una vida más sedentaria «pueden ir incorporando la actividad física poco a poco, siempre que no exista un embarazo de riesgo o una contraindicación médica, y siempre supervisadas por profesionales».

Para Araujo, no existe un momento ideal para comenzar a hacer ejercicio físico durante el embarazo. Aunque es cierto que el primer trimestre puede ser un momento más delicado, «no está en ningún caso contraindicado». Y es que lo más importante a la hora de establecer esta rutina es «atender al caso particular de cada mujer y trabajar de una forma individualizada, teniendo en cuenta las necesidades de cada una».

«El embarazo es una carrera de fondo y hay que llegar a meta en la mejor forma posible para que el cuerpo afronte esta etapa con las mejores herramientas». Desde el ejercicio de fuerza hasta la natación, pasando por cualquier otro tipo de deporte, «cualquier actividad es buena para mantenerse en forma durante el embarazo», apunta Araujo. Aunque es cierto que, en el caso de las mujeres embarazadas, es especialmente interesante trabajar la fuerza, la movilidad y la resistencia, todo ello de manera específica y orientado a preparar el cuerpo de cara al parto.

Por otro lado, durante el postparto, lo importante en esta etapa, destaca Araujo, «es dar a todos los órganos y todos los músculos la función que van a tener ahora, volver a reprogramarlos para que se enfrenten al día a día de una mamá que, de repente, tiene otras necesidades diferentes y que debe adaptarse a ellas».

Tras dar a luz, las mujeres pueden retomar su actividad física «casi desde el primer día». «Desde el minuto cero, desde casa, cuando aún están en cuarentena, pueden empezar a hacer, por ejemplo, respiraciones; siempre de manera muy sencilla y supervisadas por su fisioterapeuta de suelo pélvico, su ginecóloga o su matrona». Todo depende, asegura la especialista, de cómo haya sido el proceso de embarazo y de parto. En cuanto al regreso a los centros de entrenamiento, lo normal es retomar el entrenamiento después de la séptima semana, «siempre tras haber pasado una revisión médica ginecológica».

En definitiva, durante el embarazo y el postparto lo más importante es mantenerse activa, independientemente del tipo de deporte que se practique. No existe una única actividad válida ni una rutina que sirva para todas las mujeres: la clave está en adaptar el ejercicio a cada etapa, a las necesidades y a las circunstancias de cada una. Caminar, hacer ejercicios de fuerza, practicar movilidad, nadar o realizar cualquier otra actividad física puede contribuir a mantener una buena condición física y afrontar mejor los cambios que acompañan al embarazo y al postparto, siempre contando con la supervisión de los profesionales cuando sea necesario.