En primera línea contra la basuraleza

El trabajo de los voluntarios ambientales, con la colaboración de Cogersa, retira toneladas de residuos acumulados en el Naranco y otros espacios naturales de Asturias

Una voluntaria participa en uno d elos programas de COGERSA para limpiar un monte en Asturias
Una voluntaria participa en uno d elos programas de COGERSA para limpiar un monte en Asturias

Redacción

Solo lleva un segundo tirar al monte un envoltorio, una lata, una botella, pero a los ecosistemas no les resulta tan fácil librarse de la basura. La naturaleza tarda al menos cinco años en disolver un chicle, entre 100 y 300 en digerir un envase de yogur (según su grosor) y medio milenio en degradar un pañal desechable. La norma cívica de comportamiento, por lo tanto, está clara: si está en un espacio al aire libre, jamás se desprenda de los residuos con despreocupación y como si tal cosa, porque es un gesto con enormes consecuencias. Pero no todo el mundo la cumple y ahí es donde el voluntariado ambiental, una forma de compromiso ciudadano al alza en los últimos años, se encuentra con la tarea de limpiar sendas, ríos, dunas y playas para evitar que el paraíso natural del que presume Asturias degenere en paraíso basural. De basuraleza hablan ya algunas de las organizaciones que trabajan en esas iniciativas para describir el sucio panorama con el que se encuentran varias veces al año.

En Oviedo, los grupos organizados ya han llevado a cabo limpiezas en el entorno del Naranco. El monte totémico de la ciudad no siempre logra de sus visitantes el respeto que merece por su historia y su valor ecológico. Para arreglar esa situación ?al igual que otras similares que afean sendas y parajes naturales en toda Asturias? el consorcio autonómico para la gestión de las basuras, Cogersa, y el Gobierno regional se han adscrito al programa Libera, promocionado por la ONG ambiental Seo/Birdlife y Ecoembes, la entidad sin ánimo de lucro que gestiona el reciclaje de envases y papel (lo que va a los contenedores amarillo y azul) en toda España. Bajo ese sello, se agrupan diversas actividades de voluntariado ambiental a medida para asociaciones con fines y tamaños distintos.

Voluntariado ambiental contra la basuraleza

Desde el 2013, Cogersa ha promovido recogidas de residuos con voluntarios en toda Asturias. Proporciona a asociaciones de vecinos, de pescadores o de otro tipo, en incluso a grupos organizados ad hoc, chalecos de alta visibilidad, guantes y bolsas para que los participantes realicen sus tareas con mayor seguridad y comodidad. Además, se hace cargo del transporte hasta Serín y del tratamiento de todo lo recogido. Las inscripciones se pueden hacer en el Ayuntamiento correspondiente que es quien se coordina con Cogersa para preparar todo. El programa Libera añade otras dos opciones: una gran limpieza anual en junio, en la que alguna asociación o un grupo de ciudadanos reunidos para la ocasión acota un espacio para repasarlo a fondo; y otras tres limpiezas más concretas sectoriales (ríos en marzo, playas después del verano y montes en diciembre). Estas son para colectivos y, además de la recogida de las basuras, incluye su caracterización para ser incluidas en una base de datos. Es otra corriente de moda: la ciencia ciudadana. Voluntarios que colaboran en la fase de muestreo y toma de datos.

Apadrinamientos

Pensado para que todos tipo de asociaciones y entidades (pescadores, amas de casa, ampas de centros educativos), se hagan cargo de un paisaje natural (una playa, un tramo de río, un monte o una zona de un monte) y lo mantengan limpio con el trabajo de sus propios socios o implicando en la labor a más vecinos del entorno. Ecoembes concede ayudas a este tipo de proyectos que llegan hasta los 1.500 euros. Las solicitudes para la convocatoria del 2018 deben presentarse antes del día 17 de septiembre.

Investigación

Esta línea de colaboración, pensada para universidades y ONG, aspira a desarrollar nuevas herramientas, metodologías e informes útiles para la conservación de los ecosistemas.

Camino de Santiago

Cogersa y Ecoembes mantienen desde hace dos años un programa especial para evitar el littering (que es el vocablo inglés que se intenta evitar con basuraleza) a lo largo de la ruta jacobina y para ayudar a los peregrinos a cuidar el paisaje excepcional por el que discurren. Se reparten bolsas enganchables en las mochilas donde pueden llevar sus envases vacíos y llevarlos cómodamente hasta el contenedor más cercano. Los albergues además se han vuelto más eco y tienen cubos de reciclaje, Cogersa les ha instalado contenedores próximos. De momento se ha empezado por el Camino del litoral, aunque no se descarta extenderlo a otros trazados asturianos.

Valora este artículo

1 votos
Comentarios

En primera línea contra la basuraleza