Así quedan designados los papeles tras la victoria en el Tartiere
06 nov 2017 . Actualizado a las 08:49 h.El Real Oviedo necesitaba exactamente lo que sucedió ayer sobre el terreno de juego del Carlos Tartiere; el equipo no estaba generando fútbol y todo parecía malo en cada acción de cada encuentro, pero ayer se hizo honor al lema del club y la garra puede haber sido la clave para que a partir de ahora las cosas vayan por el camino por el que deben de ir. El Lugo llegaba líder y los de Anquela supieron sobreponerse al gol inicial de los gallegos y remontar un partido que sabía a final.
Justo en los últimos partidos los jugadores hablaban del daño que un gol en contra les hacía en el aspecto psicológico; hoy se ha demostrado que con ganas y con lucha este equipo puede ganar a quien esté delante, sea quien sea. Más que buen juego hoy el oviedismo pedía garra en cada acción, orgullo en los momentos bajos y valor tanto en ataque como en defensa, y así fue. Así quedan asignados los papeles tras esta victoria tan importante:
El bueno: Saúl Berjón
Tras la mala racha del conjunto azul se había perdido a ese Saúl que se pudo ver en el inicio de temporada; un jugador líder y con ideas distintas, con capacidad para crear peligro en cualquier acción. Ayer volvimos a ver al mejor Berjón participando en cada uno de los tres goles carbayones y haciendo que el equipo creciese en torno a él. Tomó la responsabilidad de tirar un penalty que de haberlo fallado igual ahora no estaríamos hablando de una victoria y lo anotó haciendo inútil la estirada del guardameta.
El feo: Mariga
Las dos caras del keniata le hacen estar en este papel esta semana. Su primera parte fue para olvidar; ni entrega, ni suerte en las disputas, y en definitiva una falta de energía que no se podía entender. No sabemos que pasó en el vestuario pero los últimos 45 minutos fueron una historia completamente diferente. La garra del equipo se personó en este jugador y si había un balón cerca, pasaba automáticamente a estar bajo su control. Anquela tocó la tecla idónea con su cambio de táctica y Mariga se hizo gigante.
El malo: Carlos Hernández
Si hay que marcar tres goles para sumar tres puntos hay algo que falla en la defensa de un equipo, y ayer el jienense fue unos de los principales culpables de esto. Carlos repite papel por segunda semana consecutiva y esto da que pensar acerca de su puesto en este equipo. En el primer gol no está donde tiene que estar y el segundo, a pesar de ser un fallo grupal, es un tanto que nunca puede subir al marcador si se está haciendo una defensa seria. El equipo está dando un paso adelante en esfuerzo, pero esa marcha extra tiene que ser en todas las posiciones.