El dardo azul de La Voz

El Oviedo de Anquela tiene una pequeña carencia y necesita solucionarla antes de que acabe enero

Jugadores del Oviedo y del Rayo se saludan
Jugadores del Oviedo y del Rayo se saludan

Oviedo

El dardo es para: La poca incidencia del banquillo azul

A nadie se le escapa que, en cuanto a las lesiones se refiere, la suerte le está siendo esquiva al Real Oviedo de Anquela. Con la grave lesión de Fabbrini dio comienzo un periodo de continuas dolencias para muchos jugadores azules, impidiendo al técnico jienense disponer de la totalidad de sus futbolistas en ninguna de las 22 jornadas disputadas hasta la fecha. Aun con esta circunstancia, el conjunto carbayón se ha sabido sobreponer y, a partir de un esquema claro y una idea reconocible, se ha convertido en uno de los equipos más potentes de la categoría. 

Pero falta algo. En toda esta gran racha de resultados en la que sigue inmerso el Oviedo (siete partidos sin perder, cinco victorias y dos empates), la actuación de los hombres de refresco es el único punto a mejorar. Y no es que los suplentes jueguen mal, es que las opciones son mínimas para el cuerpo técnico. Si bien el doble pivote tiene en Hidi y Mariga a dos recambios consistentes, Saúl y Aarón, los principales generadores del juego ofensivo, no encuentran refresco en la banda. Ante el Rayo, Toché era el único jugador de claro perfil atacante a disposición del míster, ya que Yeboah todavía no ha regresado a Asturias. Varela y Cotugno pueden ser piezas para tapar una carencia puntual, pero nunca para ofrecer algo nuevo al ataque azul.

Anquela ya ha dicho que el club no hará locuras en el mercado de invierno, pero también dijo que si sale alguien debería entrar otro. Owusu ya ha salido, y un delantero diferente a Toché y Linares (se intentó con Koné) y otro jugador para actuar en tres cuartos de campo parecen necesarios para encarar la recta final del curso en las mejores condiciones.

 

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