El bueno, el feo y el malo del Real Oviedo

Así quedan asignados los papeles tras la remontada en casa


Oviedo

El Real Oviedo disputaba ayer un partido clave para hacer valer los puntos sumados en Huesca y Vallecas y lo consiguió a base de la garra a la que tiene acostumbrada a la afición en esta última etapa. Una primera parte gris y un gol en contra no fueron suficientes para tumbar a un Oviedo que sabe levantarse para que el Carlos Tartiere pueda seguir siendo un fortín. Las bajas en defensa parecía que podían poner en peligro los 3 puntos pero cuando se lucha hasta el final este equipo es algo más que 11 jugadores.

La afición oviedista se creció cuando el equipo le metió más intensidad al encuentro y la comunión fue total hasta el final de los 90 minutos. Los carbayones terminarán terceros pase lo que pase mañana en los partidos que se disputen y no se puede hacer otra cosa distinta a concentrarse en el partido del Reus.

Esta semana toca hacer una excepción en el reparto de papeles ya que hay dos jugadores que merecen tener el suyo propio, el "feo" desaparece por un día:

El bueno: Toché

Partido atascado, por debajo en el marcador y sin sensación de peligro en área contraria. Así estaba el panorama hasta la entrada del 9 al terreno de juego. Unos minutos después el Real Oviedo ya iba por delante en el marcador y volviendo a mostrar el fútbol que les trajo hasta aquí. Un gol de delantero avispado y una asistencia para el segundo tanto azul lo hacen merecer este papel. José Verdú Nicolás se había ido, pero para desgracia de los rivales ya está de vuelta.

El mejor: Saúl Berjón

Ya no quedan dudas sobre quién es el jugador que más fútbol despliega de los que visten la elástica azul tanto en el Tartiere como fuera. Si Berjón está bien el Oviedo está bien, y para muestra un botón. Toché parece haber sido quien le encendiera la mecha y desde ese momento ya no hubo balón que se perdiera por su banda. Además de su incidencia en los tantos azules el canterano carbayón supo manejar los tiempos en el último tramo del encuentro, como él mismo reconocía en zona mixta, y el Almería se volvía loco para robarle el balón. Si sigue así el Real Oviedo no tiene excusa para bajar el nivel.

El malo: Valentini

Tres meses después de su última titularidad el argentino volvía para suplir las bajas que los de Anquela tenían en esta jornada y no supo estar al nivel de sus predecesores. Muy impreciso en sus aportaciones en la creación de juego desde atrás y poco seguro a la hora de cortar. De momento parece que no se ha ganado más confianza en este encuentro por parte del míster azul.

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