Un filial diferente

El Barça B no ha tenido problemas para "tirar de talonario"

Jugadores del Barça B celebran un gol al Lugo
Jugadores del Barça B celebran un gol al Lugo

Oviedo

Cuando pensamos en un filial, inmediatamente nos viene a la mente un equipo joven, inexperto, con mucha calidad pero que lo suele pasar mal en la siempre competida Segunda División. Pero este verano, la secretaría técnica del Fútbol Club Barcelona no ha querido ser ese tipo de 'equipo B'. 

Para ser exactos, el filial del gigante azulgrana ya optó en verano de 2016 por apostar por jugadores más mayores de lo habitual en estos equipos. El Barça B asciende a Segunda en la 16/17 con jugadores como Perea (26 años), Alfaro (25) o Fali, Martínez y Varo (23). Sin duda alguna, el objetivo del ascenso tapó un poco al de la formación.

Ya en la división de plata del fútbol español, este verano la dirección deportiva azulgrana ha seguido con esta política y ha dado un paso más en cuanto al nivel de los fichajes. Tras pasar por caja, llegaron jugadores sin pasado en La Masia y que ya rindieron a buen nivel en la Segunda, como por ejemplo Ruiz de Galarreta (Numancia), Choco Lozano (Tenerife, fichado por el Girona en enero), David Costas (Celta y ex Real Oviedo), José Arnaiz (Valladolid) o David Concha (Real Sociedad).

Además, jóvenes promesas de otras escuelas como Vitinho, Jorge Cuenca o McGuane también reforzaron al equipo. Por si esto fuera poco, y tras no despegarse de la zona de peligro en toda la primera vuelta, en el mercado de enero llegaron otros nombres importantes como Cristian Rivera (Eibar y ex del Real Oviedo) o Matías Nahuel (Villarreal). Debido a estos fichajes, se han llegado a dar casos de onces titulares, como el que sacó Gerard López ante el Lugo, con tan solo tres jugadores (Cucurella, Aleñá y Palencia) formados en La Masia. En definitiva, un filial diferente

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