Yoel Bárcenas, una pieza que el Oviedo necesitaba

Qué puede aportar el jugador panameño al conjunto de Anquela

Yoel Bárcenas en El Requexón
Yoel Bárcenas en El Requexón

Oviedo

Desde el principio del verano se apuntó a los costados como una de las posiciones a reforzar por la secretaría técnica del Real Oviedo. El conjunto carbayón se quedó corto en dicha demarcación durante la 17/18 y Saúl Berjón y Aarón Ñíguez sostuvieron las bandas como pudieron.

Yeboah, ahora en el Numancia, finalizó su cesión y Pucko estaba fuera de cualquier plan para la 18/19, así que los refuerzos tenían que llegar. Y si Berjón y Ñíguez representan ese perfil de extremo que tiende más a asociarse por dentro que a ganar metros pegado por la línea de cal, el que llegara tenía que ser un jugador distinto. Y así ha sido.

Quién es Bárcenas y por qué tiene hueco en este Oviedo

Edgar Yoel Bárcenas (Panamá, 1993) es el típico extremo rápido, con esa apariencia a primera vista débil tan propia de los regateadores. Aunque puede asociarse, hacer daño al espacio es una de sus mejores virtudes, precisamente uno de los puntos débiles que tuvo el equipo de Anquela el año pasado.

El triángulo formado por Mossa, Saúl y Aarón fue el gran argumento ofensivo del Real Oviedo 17/18. Desde el perfil izquierdo, los carbayones superaban líneas a través del pase y, o bien llegaban al área rival por dicho costado o generaban espacios en derecha que Diegui o cualquier otro aprovechaban en los metros finales.

Pocos jugadores en Segunda lograron crear mayores ventajas en campo rival que los tres jugadores anteriormente citados, pero el asunto se complicaba cuando el Oviedo defendía en campo propio y estirarse era la única opción para hacer daño al rival. El terreno de juego se le hacía muy largo al conjunto de Anquela, y solo Berjón y su don para aguantar el balón en los peores contextos posibles daban aire a los azules.

Yoel Bárcenas llega para intentar solucionar este problema. El panameño, como ya se vio en el Mundial de Rusia, es un jugador muy útil para equipos de bloque bajo. Permite a sus compañeros defender muy atrás, ya que luego abarca los metros suficientes para dar una salida real en campo contrario.

Es decir, Bárcenas dará profundidad a un equipo muy falto de ella. Su posible asociación con Saúl será algo interesante de ver, ya que suman dos perfiles claves para salir a la contra: el ovetense aguanta el balón y atrae rivales, mientras que el panameño se puede aprovechar de dichos espacios y pedirla en largo.

Desequilibrio en el uno contra uno, una petición de Anquela

David Ferreiro y Álvaro Vadillo fueron jugadores muy importantes en el Huesca de Juan Antonio Anquela. Ambos extremos eran los cuchillos que se aprovechaban de los espacios generados por Samu Sáiz en el carril central. Esa capacidad de atraer por dentro para liberar fuera era algo que el Oviedo no tenía la temporada pasada.

Aunque Berjón y Aarón tienen la suficiente técnica para regatear en parado, les cuesta desequilibrar al espacio. Por eso ficha Yoel Bárcenas. Si Saúl es el generador, el panameño debe ser el que se aproveche de ello, como Vadillo y Ferreriro con Sáiz.

Además, el mundialista debe asumir el papel de extremo clásico al que tanto hizo referencia Anquela en las ruedas de prensa del pasado curso, ese que recibe en amplitud y por él mismo puede llegar a línea de fondo. 

Sus goles en México también nos dejan entrever un jugador con olfato y capaz de ocupar el área con asiduidad. En el playoff de ascenso ante Alebrijes de Oaxaca, el extremo entonces en Cafetaleros de Tapachula mostró gran parte de su repertorio: pase de gol desde un costado, tanto desde la esquina del área al palo largo y ocupación de zona de remate para certificar el doblete.

En definitiva, la apuesta más arriesgada del Real Oviedo para la 18/19 también es una de las más coherentes. Bárcenas llega para ocupar un lugar en el ataque carbayon que no tenía dueño. Un nuevo argumento para Juan Antonio Anquela.

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