En un derbi lo das todo y un poco más

Miguel Linares, capitán azul en el último derbi contra el Sporting

Linares, durante el derbi en el Carlos Tartiere ante el Sporting
Linares, durante el derbi en el Carlos Tartiere ante el Sporting

El derbi es una locura. Algo difícil de vivir en el fútbol profesional y mucho más de olvidar. Recuerdo que la temporada pasada estaba con Rocha en la habitación y ya escuchábamos a toda la gente que se acumulaba fuera del hotel. Cuando bajamos, fue algo espectacular. Tanto a la salida como hasta el estadio, la afición nos acompañó y animó.

El trayecto en el autobús es para disfrutar. Es algo increíble. Pocos compañeros habían vivido algo así. Recuerdo que era el primer partido en el que Fabbrini iba convocado y se quedó alucinado. No lo podía creer. Además, bromeábamos con él y le decíamos: «Esto es todos los domingos». Que era un ambiente de día importante se notaba desde el primer momento.

Durante toda la semana ya vas viendo lo que supone el partido para tu gente, para la ciudad… Cuando se acercan los minutos previos, sales a calentar, tienes el estadio casi lleno, a tu gente… Fue una verdadera locura. De repente, te viene toda la responsabilidad de golpe: No les puedes fallar. Tienes que dar todo lo que puedas e incluso un poco más.

No es un encuentro más, aunque lo intentes

Una vez que empieza el partido intentas que sea uno más, pero pronto sientes las alas que te da la afición. En un partido normal, si ganas un duelo no pasa nada. Pero lo haces en el derbi y la gente se vuelve loca. Eso es gasolina para el cuerpo, tienes más energía que en otros partidos. Pese a ello, me acuerdo que el equipo estuvo tranquilo desde el comienzo, incluso aunque comenzamos perdiendo.

La victoria la temporada pasada trajo consigo una celebración que viví intensamente. Normalmente hacíamos la haka islandesa en el córner. Pero antes del encuentro, sabiendo que el estadio estaría lleno, dijimos en el vestuario que tendríamos que hacerlo en el centro del campo. Fue especial por ellos y por Arturo Elías, que nos acompañó. Fue un momento único y muy bonito.

Estoy convencido que hoy la afición va a meter el primer gol. Es fundamental. Sabemos que el equipo no está pasando por un buen momento, pero el oviedismo va a estar a muerte con los suyos. Los van a llevar en volandas. Solo hace falta tener esa pizca de suerte que se necesita en el fútbol para que todo salga como todos queremos.

Desde Reus apoyaré en todo lo que pueda. Mandaré algún mensaje antes del partido. Hablo con mis compañeros durante el año, pero seguro que con más de uno voy a hacerlo en las horas o días previos. A las 6 juego contra el Extremadura. ¡Va a ser acabar, ducharme y corriendo para casa para ver el derbi!

¿El resultado? ¡Que gane el Oviedo! Un 2-1, 1-0 en el último minuto… ¡Me da igual! Que se queden los tres puntos en el Tartiere y lo demás no importa.

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