La Pizarra: Irreconocibles

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Javi Rozada durante el UD Las Palmas-Real Oviedo
Javi Rozada durante el UD Las Palmas-Real Oviedo LFP

Analizamos en cinco claves la derrota del Real Oviedo ante la UD Las Palmas

26 nov 2019 . Actualizado a las 23:27 h.

Cuesta reconocer en el Real Oviedo que cayó el domingo ante la UD Las Palmas a aquel equipo que en octubre dejó varias actuaciones esperanzadoras. O el mismo que, aun perdiendo claramente en Huesca, ofreció un primer tramo muy meritorio en el campo de uno de los máximos aspirantes al ascenso. El retroceso que se comenzó a apreciar en aquella segunda parte y que siguió su curso en el derbi, alcanzó su cénit en el Estadio de Gran Canaria. Finales de noviembre ya no son fechas para mostrarse irreconocibles. 

El 1-0 de siempre y el cambio de planteamiento

Más de tres meses de competición y el Real Oviedo sigue encajando el mismo gol. En cuestión de tres minutos, el guion del encuentro cambió drásticamente merced a un tanto inexplicable pero que se viene repitiendo una y otra vez. Esa falta de contundencia y saber en hacer en situaciones defensivas básicas está matando al conjunto azul. Mal despeje de Sangalli primero y de Javi Fernández después, y regalo de Lolo a Narváez. El partido no había empezado y el Oviedo ya lo estaba perdiendo.

A partir de ahí, el plan de Rozada siguió en marcha. Los azules no fueron ese equipo agresivo, que no tiene miedo a presionar junto y muy arriba y que basa su fortaleza en campo rival en una presión tras pérdida contundente. Nada de eso. Esperaron más atrás de tres cuartos, con un 4-4-2 en el que Ortuño y Borja fueron precavidos. Si apuestas por esto, la distancia entre líneas debe ser mínima y los pases filtrados por dentro una misión imposible para el rival. Pero no. Los canarios, que colectivamente tampoco demostraron ser nada del otro mundo, encontraban muy fácil a un Viera que hizo lo que quiso en todo momento.