El tinerfeño, que vuelve a Oviedo este viernes con la Ponferradina, no jugó ni tres partidos completos en el municipal carbayón con la camiseta azul
11 jun 2020 . Actualizado a las 19:47 h.Cuatro meses y medio después de que se hiciese oficial su salida del Real Oviedo, Omar Ramos se reencontrará con sus excompañeros este viernes en el Carlos Tartiere. El tinerfeño, que rescindió su contrato con el club azul a mediados de enero, fichó por la Ponferradina en busca de la continuidad que no consiguió ganarse en la capital del Principado. Antes de que se suspendiese la competición, el centrocampista había disputado cuatro encuentros con el equipo de El Bierzo.
Ramos llegó al Real Oviedo en diciembre de 2018 y se marchó poco más de un año después con un bagaje de 21 encuentros disputados con la camiseta azul (9 como titula), un total de 751 minutos jugados y una sola asistencia. Poca mochila para un futbolista que fichó por el conjunto carbayón para ser importante.
El centrocampista aterrizó en el entonces equipo de Anquela para dar un salto de nivel al ataque de los azules, pero no llegó a cuajar en ningún momento. Un par de buenos ratos que se diluyeron entre suplencias y lesiones musculares, la primera a la media hora de su cuarto encuentro como jugador azul. Comenzó la 19/20 con ilusiones renovadas, pero poco cambió y Egea lo ignoró. Después, amagó con asentarse en el once con la llegada de Javi Rozada y a las pocas semanas se demostró que fue un espejismo.
A dos días de que cerrase el pasado mercado de invierno, el club anunció la rescisión del tinerfeño (finalizaba su vinculación con el Oviedo en junio de este año). Ahora, Omar Ramos vuelve a un estadio que sobre el papel fue el suyo, pero que en la práctica no pudo disfrutar demasiado: vestido de azul, el ahora jugador de la Ponferradina solo jugó 267 minutos en el Carlos Tartiere. Ni tres partidos completos.