La Pizarra: El bloqueo del Oviedo

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

José Ángel Ziganda, durante el Oviedo-Leganés
José Ángel Ziganda, durante el Oviedo-Leganés LFP

Analizamos en cinco claves la derrota del conjunto carbayón ante el Leganés

18 mar 2021 . Actualizado a las 20:58 h.

Gustavo Blanco Leschuk malacostumbró al Real Oviedo. Durante meses, el delantero argentino fue la solución a muchos de los problemas del conjunto carbayón en salida de balón. El juego directo sobre el Tiburón comenzó siendo un recurso más, pero llegó a ser una premisa fundamental en los planes de José Ángel Ziganda. El Cuco intentó ampliar el abanico de opciones y el Oviedo, en ciertos partidos, consiguió encontrar una vía de escape que no se basaba en el balón largo a su punta. Pero ahora, ya en marzo, los azules no atraviesan el mejor de los momentos en cuanto a juego y en partidos como el del domingo ante el Leganés, cuando se encuentran con un planteamiento destinado a sacar a relucir todas tus carencias, la ausencia de Leschuk se nota más que nunca. Asier Garitano lo sabía. Eso sí, la falta de competitividad defensiva hizo el resto.

La presión del Leganés

Aunque el primero de los grandes errores defensivos del Real Oviedo llegase pasado el minuto 10, cuando Javi Hernández consiguió el 0-1, el Leganés sacó a relucir los problemas en salida de balón de los azules desde el primer momento. Garitano saltó al césped del Carlos Tartiere con una pirámide formada por tres centrales, dos carrileros, un trivote en el centro del campo y dos delanteros. ¿El objetivo? Desactivar a Sergio Tejera, impedir el avance del Oviedo por los costados y vigilar, sobre todo, el flanco izquierdo de los azules. Si el catalán, Mossa y Borja Sánchez no encontraban la salida, el Leganés tenía medio trabajo hecho. Y así fue. 

Inicio de juego del Oviedo. 1-Tejera, encerrado por el triángulo del Leganés. 2-3-4: Rubén Pérez, Pardo y Eraso
Inicio de juego del Oviedo. 1-Tejera, encerrado por el triángulo del Leganés. 2-3-4: Rubén Pérez, Pardo y Eraso

La doble punta de los pepineros no ponía trabas a la salida de Grippo, Christian y Edgar, pero a partir de ahí les negaba cualquier opción. Tejera siempre acababa atrapado en el centro de un triángulo formado por Rubén Pérez en la base, Pardo en la izquierda y Eraso en la derecha. A su vez, los dos interiores estaban pendientes tanto de saltar a la presión de Sangalli y Mossa. Por su parte, Palencia y Javi Hernández, carrileros, se encargaban del marcaje de Borja Sánchez y Juanjo Nieto, los jugadores exteriores más profundos en el cuadro azul. Por último, Tarín y Miquel, centrales junto a Sergio González, saltaban sin problema para perseguir la marca de Nahuel y Rodri. La circulación de balón no era fluida y, cuando no había pérdida en el pase, la solución era un balón largo al punta. Sin Leschuk, el Leganés siempre salió vencedor.