El Oviedo no baja la guardia en El Requexón

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Borja Bastón y Matheus Aiás, durante un entrenamiento en El Requexón
Borja Bastón y Matheus Aiás, durante un entrenamiento en El Requexón Real Oviedo

El conjunto azul volvió al trabajo en una sesión corta pero intensa en la que Ziganda insistió en la presión y en el juego asociativo de su equipo. Luismi y Viti se ejercitaron a menor ritmo

03 may 2022 . Actualizado a las 13:41 h.

En El Requexón ya solo se piensa en el Málaga. Atrás queda la sexta victoria consecutiva ante el Mirandés y los triunfos de Tenerife, Girona, Ponferradina y Las Palmas, todos ellos rivales directos del Real Oviedo por el playoff. El conjunto carbayón comenzó este martes a preparar la visita del sábado a La Rosaleda (18:15 horas) y lo hizo en una sesión en la que se pudo ver lo enchufada que está la plantilla azul.

Tan solo hora y cuarto de trabajo, pero intenso y sin un mínimo de relajación. Después del calentamiento y una rueda de pases, el cuerpo técnico mandó a Luismi y a Viti a estirar —toda precaución es poca, Lucas sigue siendo baja— y arrancó el ejercicio principal de la sesión. Ziganda diseñó una posesión con porterías pequeñas en la que las premisas principales eran la presión colectiva, tapar los pasillos interiores y, obviamente, dar continuidad el juego y ser verticales ante dicha presión. 

Con los porteros trabajando al margen, un equipo estaba formado por Isaac, Costas, Christian, Mossa; Sangalli, Mier, Brugman, Borja Sánchez; Obeng y Matheus, mientras que en el otro estaban Francis Guerrero, Tarín, Calvo, Cornud; Jirka, Joni Montiel, Jimmy, Pombo y Bastón. Tras dos turnos de poco más de diez minutos, los titulares frente al Mirandés se fueron a las esterillas y el trabajo continuó para los suplentes, que jugaron un partidillo en dimensiones reducidas.