La Pizarra: El regreso al pasado de Javi Mier y el rol de Sangalli

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Los jugadores del Oviedo, con Mier y Sangalli en primer plano, celebran el gol de Obeng al Mirandés
Los jugadores del Oviedo, con Mier y Sangalli en primer plano, celebran el gol de Obeng al Mirandés Real Oviedo

Analizamos la actuación de los dos centrocampistas del Real Oviedo en la victoria (3-0) ante el Mirandés

04 may 2022 . Actualizado a las 09:02 h.

El que solo haya visto jugar a Javi Mier desde que José Ángel Ziganda decidiese apostar por él la temporada pasada, pensará que la actuación del ovetense frente al Mirandés fue una excepción. En estos dos cursos con el Cuco en el banquillo, el centrocampista ha sido en la mayoría de partidos ese segundo punta que, a pesar de ser por naturaleza más asociativo que un delantero de referencia, su trabajo ha estado más relacionado con el juego sin balón y los últimos metros que con la construcción del mismo en la medular. El pasado sábado Mier volvió al doble pivote, lugar donde maduró futbolísticamente en su etapa juvenil y en el filial, y parecía que en vez de en el Tartiere estaba jugando en El Requexón. Y todo esto, con la inestimable ayuda de un Marco Sangalli que está empeñado en sumarse a la fiesta en este fin de curso. 

Perro de presa en la presión

El Real Oviedo lo tiene muy claro y ante el Mirandés lo volvió a demostrar. El conjunto azul sabía que no podía dejar que un rival con tantos jugadores de calidad se sintiese cómodo en el Carlos Tartiere y desde el primer minuto apretaron, mordieron y se hicieron invencibles en los duelos individuales. Y en ese contexto, Javi Mier fue de lo más agresivo en la presión colectiva azul. El ovetense asumió el papel de Brugman y, con Luismi como mediocentro más posicional, saltaba sin miramientos a por el rival con tal de forzar pérdidas. En ciertos momentos, el canterano subía sin problema a la altura de Bastón y Obeng para moder al poseedor de balón. 

1-Javi Mier, saltando a morder a Arroyo, central del Mirandés. 2-Línea del centro del campo con Viti, Luismi y Sangallí. 3-Obeng y Bastón
1-Javi Mier, saltando a morder a Arroyo, central del Mirandés. 2-Línea del centro del campo con Viti, Luismi y Sangallí. 3-Obeng y Bastón

Pasaba algo similar, aunque en este caso era menos llamativo, en la presión tras pérdida. Mier entendió a la perfección su papel en el engranaje carbayón y cada vez que el Oviedo perdía el balón cerca del área del Mirandés siempre era uno de los perros de presa que saltaba a la yugular de los jugadores rojillos. Ahí también entró en juego Marco Sangalli, cuyo radio de acción el pasado sábado se centró más en posiciones interiores que cerca del costado diestro. Esto, unido al trabajo habitual de Bastón y Obeng, bastaba para que el Mirandés no pudiese correr ni castigar tras robo.