Un refugio para la tranquilidad frente a los Picos de Europa

Vistas espectaculares, gastronomía tradicional y «mucho mimo» son las máximas de la casa Aldea Heredad de la Cueste


Redacción

 

Hace 13 años, en Cangas de Onís, frente a los Picos de Europa, Jaime Rodríguez, su mujer, Marichu, y sus dos hijas, Natalia y Aurora, decidieron volcarse en un nuevo proyecto de vida: la construcción de Heredad de la Cueste, su hogar y el de numerosos visitantes a lo largo del año. La casa, certificada con Aldeas, Calidad Rural Asturiana, se encuentra en un paraje muy peculiar porque «está cerca de todos los sitios y, a su vez, aislado, con unas vistas espectaculares de los Picos de Europa», señala Rodríguez. Este «aislamiento conectado» se debe a que la casa está rodeada de una gran finca, sin construcciones alrededor, lo que permite tener suficiente espacio para asegurar la tranquilidad, el descanso y apreciar el paisaje que la rodea.

«Nuestra casa es tu casa»

En un principio, la finca, propiedad de la familia, era utilizada para la ganadería hasta que en 2004 decidieron embarcarse en un plan arquitectónico que transformara su casa en un hogar temporal para los huéspedes. Por eso, en esta casa aldea se comparte la vida familiar con la del turismo rural, siempre cuidando que cada producto sea «artesanal y elaborado en casa», algo que, según Rodríguez, la gente «valora muchísimo, pues se sienten realmente como en una familia». De hecho, uno de los pilares gastronómicos de la casa ha sido Luisa, su suegra, cuyas dotes culinarias para la cocina tradicional «marcaron las pautas de muchos de los platos y recetas que actualmente servimos». Porque Heredad de la Cueste es, ante todo, un proyecto familiar «desde el principio; y así será».

En sus comienzos, el proyecto de rehabilitación de Heredad de la Cueste fue «muy duro», pues requería de una inversión inicial excelsa. «Al principio intentamos ajustarnos al máximo para poder rentabilizarlo», comenta Rodríguez. Afortunadamente, después de los tres primeros años «conseguimos mantener un nivel constante».

Sus clientes varían tanto como el clima del Principado, desde parejas, a gente de mediana edad, a familias, tanto procedentes de España como del extranjero. Así, cuenta Rodríguez, reciben un porcentaje de huéspedes de fuera de España «en general, superior a la media» debido a las buenas calificaciones que ha recibido en los portales web de información turística.

Detalles que cuentan

Dentro de la marca de calidad de Aldeas asturianas, Heredad de la Cueste se diferencia por esos pequeños detalles que convierten una escapada en unos días para el recuerdo. Por eso, las inolvidables vistas y la posibilidad de disfrutar de los lugares y atractivos más espectaculares del Principado, como la alta montaña, la costa, ríos y bosques, la convierten en un lugar diferencial.

El alojamiento, que ocupa un antiguo edificio de piedra con todo el carácter de las casas asturianas, está acondicionado con muebles antiguos cuidadosamente restaurados, piezas originales, fotografías y documentos de época «que no es que se vayan juntando con un interés expositivo», sino que se recuperaron para dar la apariencia de «una vivienda con historia». Tal cuidado se ha puesto en la decoración del lugar que hasta los publicitarios de Fabada Litoral decidieron localizar su anuncio «Hibernando», en la casa.

Cada detalle cuenta para ofrecer en cada estancia «un carácter especial» que transporte a sus huéspedes a tiempos pasados sin renunciar a las comodidades del presente; demostrando que la unión de la tradición, la familia y la naturaleza son las claves del disfrute, la tranquilidad y el recuerdo.

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Gastronomía Turismo
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