Un Princesa de las Letras para la reina de la novela negra

La escritora francesa Fred Vargas es historiadora y descendiente de exiliados españoles. Su comisario Adamsberg pertenece a la policía criminal de París

.Fotografía de archivo, tomada el 18/07/09, de la escritora francesa Frederique Audoin-Rouzeu, con el seudónimo Fred Vargas, que ha obtenido hoy en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018 al que optaban 35 candidaturas procedentes de veintiún países
Fotografía de archivo, tomada el 18/07/09, de la escritora francesa Frederique Audoin-Rouzeu, con el seudónimo Fred Vargas, que ha obtenido hoy en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018 al que optaban 35 candidaturas procedentes de veintiún países

Redacción

La escritora francesa Fred Vargas ha sido galardonada con el premio Princesa de Asturias de las Letras 2108, según ha hecho público el jurado. Vargas, la reina de la novela negra, es descendiente de exiliados españoles, historiadora especializada en el medievo, conocimientos que aprovecha en sus tramas. Su personaje de referencia es el comisario Adamsberg, de la policía criminal de París, originario de un pueblo de los Pirineos, muy listo pero no culto. Tiene otra serie en la que los investigadores son historiadores. Los evangelistas Mateo, Lucas, Juan y Marcos. Vargas ya conoce Asturias. Estuvo en la Semana Negra de Gijón, en el año 2009.

El jurado, presidido por Darío Villanueva ha tenido que decidir entre un total de 35 propuestas procedentes de 21 países. La candidatura fue propuesta por Gustavo Suárez Pertierra, miembro del jurado en la categoría de Cooperación Internacional.

Fred Vargas se llama en realidad Frederique Audoin-Roozeau. Nació en París en el año 1955. Hija del escritor Philippe Audoin, un escritor surrealista amigo de Bretón, tiene una hermana gemela pintora y fotógrafa, Jo Vargas, y su hermano es el historiador Stephane Audioun-Rouzeau. Tanto Fred como su hermana eligieron el seudónimo de Vargas en homenaje a María Vargas, el personaje de Ava Gadner, en La Condesa Descalza. Escribió su primera primera novela policiaca a mitad de los año 80, mientras participaba en una excavación arqueológica en Nievre. Con ella ganó el Festival de Cognac. Fue solo el primero desde entonces ha acumulado numerosos premios de prestigio: el premio Landernau, 2015; en tres coasiones consecutivas el premio Internacional Dagger; el Mystéry de la Critique, en 1996 y 2000; el premio de las Librerías Francesas y el Trofeo 813 a la mejor novela en francés.

Estos son algunos de los libros imprescindibles de Fred Vargas

«Cuando sale la reclusa» (2018)

El último libro de Fred Vargas y uno de los más aclamados por la crítica.

El comisario Jean-Baptiste Adamsberg, tras unas merecidas vacaciones en Islandia, se interesa de inmediato a su regreso a Francia por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, más conocida como la reclusa: una araña esquiva y venenosa, pero en ningún caso letal. Adamsberg, que parece ser el único intrigado por el extraño suceso, comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que se escapa a cada momento de las manos del comisario, haciéndole regresar a la casilla de salida. Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de devolverle la confianza que necesita para salir ileso de la red tendida por la más perfecta tejedora..

«El hombre de los círculos azules»

El comisario Adamsberg se enfrenta a un criminal con una mentalidad muy retorcida, todo apunta a que se trata de uno de los casos más macabros de su carrera.

«Víctor, mala suerte, ¿qué haces fuera?»

Esta misteriosa frase viene acompañando durante cuatro meses los círculos azules que aparecen trazados con tiza en las aceras de la ciudad. En el centro de los círculos se halla un desecho, un residuo, un objeto perdido: un trombón, una bombilla, una pinza de depilar, un yogur, una pata de paloma...

El fenómeno resulta muy divertido para los parisinos y procura materail a periodistas y a psiquiatras que elabora diferentes teorías. Sin embargo, al comisario Adamsberg no le hace ninguna gracia. Los círculos y su extraño contenido rezuman crueldad. Él lo presiente: pronto ese hecho anodino y estrafalario se convertirá en una tragedia.

 «Tiempos de hielo»

Un nuevo y tortuoso caso para el comisario Adamsberg.

Alice Gauthier, una respetable profesora de matemáticas de sesenta y seis años, aparece muerta en su bañera. Todo apunta a un suicidio, pero ciertos detalles, como un extraño signo trazado en el lugar del suceso, hacen pensar que quizá haya algo más detrás de su muerte, por lo que el caso es derivado al equipo de la Brigada Criminal del comisario Adamsberg.

Al poco, una mujer dice haber enviado una carta que la profesora había escrito a un tal Amadée Masfauré, cuyo padre se habría suicidado dejando un signo similar. Las sospechas se confirman al comprobar que ambas muertes tienen algo más en común: las dos víctimas formaron parte de una trágica expedición a una remota e inexplorada isla de Islandia, diez años atrás...

«El hombre del revés»

El comisario Adamsberg debe enfrentarse a un caso en el que elementos fantásticos y sangrientos asesinatos se mezclan para ponerle las cosas muy difíciles.

Las repetidas carnicerías perpetradas sobre los rebaños de ovejas del Mercantour ponen a los pastores en prevención contra los lobos del cercano parque natural. La muerte de una pastora levantará sospechas entre los aldeanos sobre la presencia de un hombre lobo en la zona.

El comisario Adamsberg, Lawrence y Camille, su compañera, inician la investigación. Hay quien cree que todo es obra de un «hombre del revés» que vive escondido en la montaña y oculta su verdadera naturaleza tras una apariencia humana...

«La tercera virgen»

El fantasma de una monja del siglo XVIII que degollaba a sus víctimas, cadáveres de vírgenes profanados, pociones mágicas que aseguran la vida eterna...

Todos estos aterradores elementos acompañarán al comisario Adamsberg en esta inquietante y negrísima novela de Fred Vargas. La resolución de este complicado puzle podría volver loco a cualquiera, pero no a Adamsberg. El comisario conseguirá descubrir la verdad, aunque ello le cueste no la razón sino el corazón.

«El ejército furioso»

Un nuevo caso en el que los actos criminales más morbosos se mezclan con magia, mito y superstición. Un nuevo caso para el comisario Adamsberg.

El infalible comisario Adamsberg tendrá que enfrentarse a una terrorífica leyenda medieval normanda, la del Ejército Furioso: una horda de caballeros muertos vivientes que recorren los bosques tomándose la justicia por su mano..

 «Que se levanten los muertos»

Es el primer libro de su anterior serie policial, titulada «Los tres evangelistas»

Escenario: una calle de París donde todo el mundo se conoce y donde nunca pasa nada..., pero nada pasa desapercibido.

Tres jóvenes historiadores en paro no parecen el equipo más idóneo para resolver un caso de homicidio cuyas causas se remontan hasta un pasado lejano, lleno de rencor y de celos. Pero, en ocasiones, el entusiasmo, la intuición y la capacidad de análisis consiguen más de lo que podemos imaginar.

La sombra de Roth cubre el año en el que el Princesa «será el Nobel»

J. C. Gea
.Leonardo Padura, junto a Juan Villoro, en el hotel de la Reconquista, jurados ambos del Premio Princesa de las Letras 2018
Leonardo Padura, junto a Juan Villoro, en el hotel de la Reconquista, jurados ambos del Premio Princesa de las Letras 2018

Los jurados alaban la grandeza del ganador del premio en 2012 antes de una deliberación con 35 candidaturas, sin favoritos y convertido en el mayor galardón internacional ante la suspensión del premio sueco

Los días en los que inicia sus deliberaciones cualquiera de los jurados de los Premios Princesa de Asturias es raro salir del Hotel de la Reconquista con un nombre. El estricto hermetismo que, cada vez más, envuelve las discusiones del jurado hace muy difícil volver a las redacciones con un apellido para los titulares. Hoy no ha sucedido así. El único problema es que el nombre era el de un autor ya premiado. Y, por desgracia, recién fallecido. «Philip Roth tiene una sombra muy larga», decía el periodista Sergio Vila-Sanjuán refiriéndose a la extensa y profunda influencia del escritor de New Jersey fallecido ayer en la literatura de su país, del resto del mundo o el cine. Pero la longitud de la sombra del padre de Nathan Zuckerman, su más emblemático personaje y alter ego, cubrió ayer también la sesión de la que saldrá otro de los sucesores o sucesoras de Roth en los Premios Princesa de Asturias de las Letras, que él recibió, pero no pudo recoger, en 2012.

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