Zipi, Zape y aquellos años en zapatillas

La familia Zapatilla ha vuelto, en tapa dura y políticamente correcta. ¡Cronch! ¡Plas! ¡Sapristi! Estos magos del humor nos suenan


Hace cinco años que estaban fuera de circulación y unas décadas que dormían el sueño de los justos entre las arañas de algún trastero o altillo. Muchos Zipis y Zapes de aquellos que íbamos coleccionando en papel cuando el Tio Vivo giraba semanalmente en los kioscos, con los indios y vaqueros, las canicas, los cromos y los Cheiw de fresa ácida, se hacen añejos cubriéndose de polvo junto a la familia Cebolleta. Sí, muy cerca de la 13 Rue del Percebe. Si lo viviste, recuerdas. Por 20 pesetas... ¿quién era el gemelo rubio?, ¿cómo se llamaba su padre y qué llevaba siempre encima?, ¿qué hacía su madre siempre con mandil?, ¿cuál era su expresión más característica: A) sapristi, B) albricias, C) pardiez?

Los gemelos más famosos del tebeo están de vuelta para regocijo de los fans del club de la canica y la familia zapatilla. Don Pantuflo, doña Jaimita y sus adorables gemelos han vuelto de la mano de Bruguera, en tapa dura, mejor hablados (según el medidor de inconveniencias de los tiempos), eso sí, tirachinas en mano, con los pies veloces como ruedas, con La vuelta al mundo, El tonel del tiempo y Detectives en acción.

El regreso coincide con los 25 años de la muerte de Josep Escobar, aquel hombre con pipa y talento que además de a Zipi y Zape, creó a Carpanta, desafiando el veto a la realidad hambrienta del franquismo, o a Petra, criada para todo, la sirvienta que pinta sobre las telas de la memoria la crónica de toda una generación de mujeres que durante la dictadura debieron dejar el pueblo para ir a servir a la gente bien. En el 56, la censura sugirió a Escobar suavizar historias como las que se sacaba del moño Doña Tula, suegra, por atentado «contra la sagrada institución familiar».

MEJOR CON BOCATA DE HUMOR

La familia, antes, era otra cosa, ¿o no? Tenía marcos de plata y alpaca, floreros chinos de bazar, punto de cruz, tapetes, tebeos apilados con la cesta de las lanas bajo la mesa camilla, costureros, chineros con oporto y Fino la Ina, potas rojas al fuego, zapatillas volantes, el humor sexi de Enrich bajo la colcha, otras formas. Pero las travesuras de los gemelos con chaleco rojo y corbata no han cambiado gran cosa. Ellos siguen fieles a sí mismos, a la curiosidad rapaz y el instinto gamberril de la infancia. Preparan el salto al formato serie, pero aún entran mejor en bocadillo de papel a la hora del bocata, para comérselos con la zapatilla colgando del pie, colgando el pie a su vez del brazo de un sofá (digamos tresillo), como los leíamos aquellas tardes de viernes, los años en que el parque temático estaba en casa, o en parques que no eran de caucho, sino de tierra.

Con Messi y Cristiano

Zipi y Zape vuelven con la mítica colección «Magos del Humor», que nació en el 84. Setenta añazos tienen ya estos vándalos (siempre en derbi con Mortadelo y Filemón) capaces de quitarle la antorcha a la Estatua de la Libertad, de cargarse las pirámides de Egipto o de tejer jerseicillos a tenedor veloz con un plato de espaguetis. Su corte es ahora más social, su estilismo ha experimentado ciertos cambios, pero aún dicen «sapristi», «córcholis» o «pardiez» y sus pies aún son, en esta revisión, ruedas que corren que se las pelan (es un superpoder familiar, este de los pinreles supersónicos de los Zapatilla) y don Pantuflo no se quita los botines de piqué. Las tres entregas con que Bruguera nos invita a este Regreso al futuro con Zipi y Zape comenzaron en primavera con el lanzamiento de La vuelta al mundo, primera aventura larga que realizó Escobar después de una amplia trayectoria desde que sus gemelos vieron la luz en la revista Pulgarcito, en 1948, y El tonel del tiempo, considerada por muchos su mejor historieta larga, que emprende un disparatado viaje a la prehistoria, el antiguo Egipto, la Roma de los césares, la Edad Media, el Renacimiento o el nacimiento de los gemelos, acontecimiento en el que ni la cigüeña-matrona que los llevaba a su hogar daba crédito. La tercera aventura reeditada es Detectives en acción, a la que se sumará este otoño Lo mejor de Zipi y Zape.

Doña Jaimita no se pasa la historieta pelando patatas, pero es ella la que se encarga todavía de hacer las maletas de la familia, y hay alguna broma machista con unas lupas y unas Lupitas...

Ronaldo y Messi se han colado por un agujero de tiempo para aterrizar en aquellas aventuras de Escobar que golearon de humor nuestra infancia en zapatillas.

Comentarios

Zipi, Zape y aquellos años en zapatillas